martes, 5 de agosto de 2008

Hallan vivo a un alpinista italiano tras morir otros 11 en el K2

- Socorristas encontraron a un montañero italiano que se resistió a morir por congelamiento y agotamiento en el K2, después de que otros once fallecieran en la segunda montaña más alta del mundo, dijo el lunes un guía paquistaní.

"Marco (Confortola) está siendo acompañado por cuatro socorristas, y lo más probable es que sea conducido esta noche al Campamento Base Avanzado, a una altitud de 6.000 metros", dijo a Reuters Sultan Alam, guía paquistaní, desde el campamento base.

Tres guías paquistaníes de altitudes elevadas y un montañero estadounidense alcanzaron a Confortola tras recorrer la montaña para trasladarlo al campamento, donde lo esperaban con comida y medicinas, agregó.

Cuando cayó la oscuridad parecía que Confortola, de 37 años, pasaría otra noche en el K2, antes de que un helicóptero pudiera rescatarlo.

Los pies de Confortola estaban "muy mal" pero parecía que iba a salvar sus manos, dijo a Reuters Agostino Da Polenza, jefe de un grupo de montañeros en Italia, tras hablar con él por teléfono satelital.

"Claro, claro, continúo. Imagina si me rindiera ahora", dijo Confortola el lunes, según Da Polenza, antes de ser encontrado por los socorristas.

Antes, un helicóptero del ejército paquistaní había recogido a dos neerlandeses de una ladera del pico de 8.611 metros de altura. Compañeros ansiosos de los montañeros se mantenían en vilo en el campamento base, explorando los empinados flancos de la montaña.

Entre los muertos había tres coreanos, dos nepalíes, dos guías de elevada altitud paquistaníes, y montañeros de Francia, Serbia y Noruega, así como un irlandés antes considerado como desaparecido.

Varios murieron cuando un muro de hielo se derrumbó y arrancó sus cuerdas fijas mientras descendían tras haber llegado el viernes a la cima. Otros sucumbieron por el aire helado y carente de oxígeno, encallados en una zona de altitud conocida como "Zona de la Muerte".

ERRORES

Varios equipos se lanzaron en masa en un asalto a la cima, algo que multiplica los riesgos, según el veterano montañero paquistaní Sher Jan: "La gente no aprende de la historia. Cuando se unen varios grupos creyendo que así va a ser más fácil ir a la cumbre (...) al final es lo que pasa".

Al menos dos montañeros murieron en el ascenso. Después, el desastre golpeó durante el descenso en un barranco conocido como el "Cuello de Botella", por encima de los 8.200 metros.

Wilco van Rooijen, líder de un equipo de socorristas neerlandés que perdió al menos a tres miembros, dijo a Reuters desde su cama de hospital en la localidad paquistaní de Skardu que durmió sin saco de dormir, comida ni agua.

Agregó que daba instrucciones a la gente para que trabajen juntos, pero que parecían cegados por la supervivencia.

"El mayor error que cometimos fue intentar llegar a acuerdos. Cada uno tenía una responsabilidad, pero después algunos no cumplieron con lo que prometieron", contó.

Algunos intentaron hacer su propio camino, en una montaña en la cual perderse significa, casi inevitablemente, morir.

Este ha sido el episodio más mortífero en la historia del K2, y los socorristas no sabían si había algún desaparecido más. Más de 70 montañeros han muerto en la montaña.

No hay comentarios: