- Agotado y radiante tras dos jornadas maratonianas en el Festival de Cine de San Sebastián, Antonio Banderas dice creer que su predisposición a asumir riesgos es la que le ha llevado a convertirse en el flamante Premio Donostia de la 56ª edición de la cita cinematográfica."En líneas generales, en mi carrera me he ido dejando llevar, he sido una persona que ha asumido riesgos. Tengo la impresión de que quizá por ese motivo se me dé el premio esta noche", declaró el actor malagueño el viernes durante una rueda de prensa en la capital donostiarra.
Banderas, que atiende sin descanso un compromiso tras otro, aterrizó en San Sebastián el jueves para presentar la película "The other man", de Richard Eyre, que protagoniza junto a Liam Neeson y Laura Linney, y que fue la encargada de dar el pistoletazo de salida al festival, pese a no optar a la Concha de Oro por presentarse fuera de competición.
Pocas horas antes de que Pedro Almodóvar le entregara el premio Donostia que honra una trayectoria que comenzó en el cine en 1982 con "Laberinto de pasiones", obra del director manchego, Banderas expresó un gran agradecimiento al festival al que acudió por vez primera hace ya 26 años, "con 350 pesetas y haciendo autostop".
Al actor se le señala como el pionero de los intérpretes españoles en el duro mercado de Hollywood, a donde llegó sin siquiera hablar inglés y ha conseguido forjarse una carrera sólida trabajando con directores de bandera como Johnathan Demme ("Philadelphia" 1993), Neil Jordan ("Entrevista con el vampiro", 1994) o Alan Parker ("Evita", 1996), además de conseguir un gran éxito en Broadway.
"Puede que haya aportado un granito de arena a la hora de derribar muros que parecían imposibles de derribar, a quitarnos de encima ese complejo de inferioridad que veníamos arrastrando hacía muchos años los españoles", afirmó, a la vez que destacó los logros "ya habituales" de otros compatriotas en campos como el deporte, la economía o la arquitectura.
Preguntado sobre si cree que su estela ha podido ayudar en Estados Unidos a otros intérpretes españoles como el ganador de un Oscar Javier Bardem , el malagueño restó importancia a esas consideraciones y alabó a Bardem, que por la mañana recibió el Premio Nacional de Cinematografía, como "un actor de ensueño".
MUCHO POR DECIR
Casado con la estrella de Hollywood Melanie Griffith, con quien tiene una hija, Banderas regresa siempre que puede a su Málaga natal, ciudad en la que nació en 1960, y asegura que aquel "Antonio" sigue muy vivo y volcado en multitud de proyectos, que van desde la dirección en el cine, donde dice sentirse aún "en pañales", al teatro y hasta la animación.
"Yo no he terminado, ni muchísimo menos (...) Me he planteado trabajar menos pero mejor".
Banderas, que ha dirigido dos películas - "Locos en Alabama" (1999) y "El camino de los ingleses" (2006) - habla con entusiasmo de su nuevo proyecto tras las cámaras. Se trata de un guión que escribe a la par con Antonio Soler sobre la historia de Boabdil, el último rey de Granada, y que pretende rodar en árabe.
"Va a ser una película compleja y cara", asegura, para agregar que se trata de un proyecto que se levantará poco a poco y que pretende reflexionar sobre lo que calificó como un problema actual.
"Dos mundos enfrentados, el cristiano y el musulmán, pero con el conocimiento que me dan 500 años de historia".
Sin embargo, Banderas cree que aún le queda mucho por decir en el campo de la interpretación.
"En Hollywood he tenido que construir mi carrera con los papeles que me iban ofreciendo. Espero que el material que me llegue sea más profundo, que me permita enseñar como actor lo que aún no he podido enseñar", afirmó.
Y de nuevo, palabras de agradecimiento al premio Donostia, que este año también recibe la actriz Meryl Streep.
"Los premios te ayudan a seguir creyendo en ciertas cosas", concluye.
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