La Guardia Civil busca a la persona que le ayudó a mantenerse oculto 16 días y el Subdelegado argumenta que el crimen "ha quedado totalmente esclarecido"El presunto asesino de Ousmane Kote, vecino senegalés de las 200 Viviendas de Roquetas de Mar, se ocultó y permaneció escondido dos semanas en un cortijo vacío y aislado en un paraje de Los Llanos de La Cañada sin apenas vecinos y de difícil acceso. Estuvo, desde un primer momento, residiendo en secreto junto a un buen número de jornaleros subsaharianos de las decenas viviendas repartidas por Flor Indálica. Según explica a nuestra redactora uno de los vecinos del barrio, Pedro Cabeo, se trata de una zona tranquila con muchas fincas de agricultores y muchos inmigrantes que trabajan en los invernaderos. "Nos quedamos de piedra ayer cuando vimos a los agentes de la Guardia Civil y las noticias por televisión".
En este sentido, el residente ha manifestado su "sorpresa" tras la detención de Juan José O. N. alías El Bollo porque, según creían los vecinos, "no había nadie en ese cortijo". Cabeo asegura que "no hemos visto nunca a este señor por aquí", por lo que entiende que permaneció oculto desde que se instaló en la vivienda. Es más, asegura que se trata de un cortijo con conexión directa a la autovía hacia Murcia, Granada y Almería, todo un detalle que seguramente tuvo en cuenta el detenido para un posible caso de huida. Pero no fue así y ahora está detenido en las dependencias policiales a la espera de pasar a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Roquetas de Mar, que decretó y mantiene el secreto sumarial sobre la muerte del senegalés que dio origen a los disturbios en las 200 Viviendas. El Subdelegado del Gobierno de Almería, Miguel Corpas, argumentó ayer que "la muerte de Ousmane Kote ha quedado totalmente esclarecida", ya que todas las pruebas practicadas desde entonces por los agentes de la Guardia Civil apunta a Juanjo O. N., alías El Bollo, como autor material del homicidio.
En este sentido, la Benemérita informó ayer que la investigación sigue abierta porque buscan a la persona que ayudó a esconderse al presunto autor del asesinato del senegalés. Según reconocen fuentes de la investigación, están a la espera de la orden judicial que autorice un nuevo registro domiciliario del cortijo, de unos 140 metros cuadrados propiedad de un vecino de la capital, que se derive en la localización de un posible colaborador del acusado.
En el inmueble fueron hallados numerosos efectos, algunos de ellos muy importantes para el devenir de la investigación, por lo que ya conocen "todo lo que ha hecho y dónde ha estado así como cada uno de sus pasos desde que salió de las 200 Viviendas
No hay comentarios:
Publicar un comentario