
Rajoy cierra la cita popular convencido de que supone "el inicio del cambio irreversible" para Andalucía • Los populares renuevan la confianza en Arenas y éste mantiene sin variación la cúpula del partido
"Sí, sí, sí, el cambio ya está aquí", coreaba un plenario al completo en la clausura, ayer, del XII congreso del PP andaluz celebrado en Córdoba. Cambio de Gobierno, se entiende, y de eslogan en el cierre de un congreso con ausencia de nuevos rostros significativos en la cúpula popular.
El mensaje ya estaba escrito, insistir en la necesidad de una alternancia política en Andalucía, por lo que el cónclave popular se convirtió en un mero trámite en lo que a la estructura del partido se refiere. En cuanto a renovación, sólo en la confianza a la persona que debe propiciar el ansiado cambio político para los populares, Javier Arenas, que afrontaría su cuarto asalto a la Presidencia de la Junta de Andalucía en 2012. Todos dieron por seguro que repetirá candidatura, pese a que los estatutos del partido le harán esperar a una mayor cercanía a la fecha electoral, en la mente de Arenas, tras la celebración de las elecciones municipales.
El propio Mariano Rajoy, presidente nacional del PP que ayer clausuró el congreso, lo consideró el "revulsivo" que necesita Andalucía para acabar con la hegemonía socialista tras más de 25 años de gobierno. La mayoría absoluta de Aznar en 2000 hizo creer a los dirigentes populares que se podía ganar siempre en España sin ganar en Andalucía, creencia errónea que ahora tratan de solucionar. En campaña, Rajoy estuvo los tres primeros días junto a Arenas y éste a su vez fue junto a Francisco Camps, presidente de Valencia, su principal valedor en el congreso nacional. Ambos se necesitan para conseguir sus retos y en público exhiben sintonía.
Rajoy, "uno más de los militantes del PP-A", vio en Arenas la misma "ilusión, ganas y coraje" que en la etapa en la que compartieron gabinete en Madrid y lo felicitó por la renovación en el cargo, "no porque lo diga yo, sino porque lo han elegido una inmensa mayoría de los militantes". El presidente del PP vaticinó "el inicio del proceso irreversible del cambio para Andalucía" y en su carga contra el Gobierno de la Nación y de la Junta, pidió a Rodríguez Zapatero que cumpla con el Estatuto andaluz que el PP apoyó, en alusión a la deuda histórica.
Con mayor dureza, criticó la política judicial del Gobierno por el caso de Mari Luz. "Es muy duro decirlo así, pero esa niña murió porque la Administración no funcionó", aseveró.
Antes Arenas en su intervención arremetió contra la Junta por "esconderse detrás de la responsabilidad individual de un juez, cuando es la competente desde hace 11 años en los medios materiales y humanos". La situación de la justicia fue motivo de la oferta de pactos de Arenas, habitual en las citas populares, junto a la ciencia, la tecnología, la educación y la financiación.
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