lunes, 20 de octubre de 2008

La Escuela de Artes rompe con lo establecido

Esta institución acoge en sus aulas todo tipo de tribus urbanas que estudian las diferentes modalidades artísticas
Buscar la identidad personal y la diferencia en una sociedad en la que los ritmos los marca las tendencias y las modas del momento, se ha convertido en un factor imprescindible para todas aquellas personas que quieren salir del borreguismo causado por el constante bombardeo que se recibe sobre estilismo.

La Escuela de Artes de Almería es un hervidero de diferencias. Los matriculados presentan vestimentas totalmente diferentes de las que la mayoría de los almerienses viste.

La forma de vestirse es directamente proporcional a la música que se escucha y a la ideoligía que cada uno sigue. Imitar a los ídolos musicales, al movimiento al que pertenecen, o simplemente, estar en contra de lo que se considera normal y establecido, es el común denominador de los alumnos de la Escuela de Arte.

Una de las alumnas matriculadas en 2º de Bachillerato, Victoria Leal, cuenta que "todos queremos marcar la diferencia, lo que pasa es que algunas personas imitan a otras porque traen algo diferente y, al final, van todas iguales, de modo que, cuando has visto a una, has visto a todas".

Tatuajes, piercing y dilataciones, sumados a las diferentes modalidades de tribus urbanas como heavies, punkis, mods, grunges o siniestros, se combinan de la forma más original y desenfrenada posible. Colores eléctricos y apagados, faldas encima de pantalones, capas como de vampiros o bufandas kilométricas, son los ropajes que esta gente encierra dentro de su forma de vestir.

Como complementos, calaveras, collares de pinchos, o rosarios en el cuello adornan las vestimentas de estos creativos alumnos.

El estudiante de 2º de Bachillerato, Juan Salvador Moya, afirma que "depende ndiendo del tipo de carrera que se estudie te vistes de una manera o de otra, o escuchas un tipo de música u otra, no hay nada más que ver a los que estudian derecho que van muy pijos, o los que estudian magisterio que van en chándal, todo en esta vida es relativo. Según como pienses y dependeindo de tus gustos, estudiarás, escucharás o te vestirás de una u otra forma", cuenta Juan Salvador Moya.

Según estos alumnos, lo que sucede es que una vez que se empieza a tatuarse o a dilatarse el lóbulo de la oreja "la peña se empieza a picar y se hacen cada agujero en la oreja que no es normal".

En una sociedad en la que prima la individualidad, marcar la diferencia supone salirse de lo cotidiano y, por ello, enmarcar a esta gente dentro del término de 'tribu urbana', cuando tan sólo están reafirmando su personalidad y salirse de los cánones establecidos por una simple mayoría.

No hay comentarios: