miércoles, 29 de octubre de 2008

Una pelea entre dos chinas destapa un piso en Madrid donde se practicaban abortos clandestinos

La Policía acudió al lugar para tratar de mediar en la disputa sentimental que mantenían una mujer y la amante de su marido | Los vecinos no tenían ninguna sospecha de la presunta clínica ilegal, ubicada en Carabanchel
Agentes de la Policía Municipal de Madrid descubrieron el pasado 15 de octubre un piso en Carabanchel (Madrid) en el que supuestamente se realizaban abortos ilegales, al que habían acudido para contener una agresión entre una mujer y la amante de su marido, según han informado fuentes de la Policía Municipal.
La intervención policial se inició tras recibir la llamada del portero del número 153 de la madrileña calle General Ricardos alertando de una fuerte discusión en el piso 2º E, desde el que sus inquilinos estaban arrojando diversos objetos, entre ellos material quirúrgico.
Inmediatamente, se personaron varios agentes de la Policía Municipal, que intentaron acceder al domicilio pero no pudieron porque estaba cerrado. En su interior había una mujer de nacionalidad china, Pan C.G., "histérica y con gran excitación nerviosa", según los agentes, que les comentó que otra mujer, Zhong G. estaba encerrada en el cuarto de baño. Los agentes intentaron calmarla y le conminaron a que abriera la puerta, pero les fue imposible, por lo que llamaron a los Bomberos.
En ese momento llegó un hombre de la misma nacionalidad, Wu Y., marido de una de las mujeres encerradas y amante de la otra, que abrió el domicilio, y también el portero de la finca con los instrumentos médicos que las mujeres habían arrojado al patio interior.
Los policías encontraron la vivienda destrozada, con muchos objetos tirados por el suelo, entre ellos abundante material quirúrgico, entre pinzas, instrumentos médicos, fondoscopios, tijeras y un cubo de presión. Además, la casa desprendía un fortísimo olor a vinagre, un líquido utilizado en abortos autoinducidos ilegales con el fin de destruir el embrión o simplemente dilatar el cuello uterino.
Los agentes también descubrieron que la mujer encerrada en el baño tenía un corte en la cara, fruto de una supuesta reyerta entre ambas mujeres. Avisaron al Samur-Protección Civil, que atendió a la herida. Posteriormente, las tres personas fueron detenidas y conducidas a la comisaría.
"Personas nada conflictivas"
Los vecinos del piso de Carabanchel (Madrid) en donde residían los detenidos y que podría haber estado funcionando como clínica de abortos ilegales no tenían sospechas al respecto ni habían advertido trasiego de personas que les hubiese hecho pensar que estaba sucediendo algo fuera de lo normal.
Así se manifestó Julia, quien vive en la misma planta y que consideraba a los inquilinos personas "normales y no conflictivas". Algo similar sintió el portero del inmueble, Hernán, que asustado por los fuertes ruidos que estaba escuchando y que en un principio atribuyó a unas obras, y tras comprobar que procedían de este piso y de la llegada de la policía, constató los importantes destrozos ocasionados en la casa y que parte de los objetos que habían lanzado al patio interior eran instrumental de cirugía. "Es una noticia extraña, no sospechábamos nada", dijo.

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