REDACCIÓN.DM.-Daños colaterales en Valencia del cambio de rol entre Prisa y PSOE Archivada la causa de los trajes, el PSPV-PSOE teme que se produza ahora un giro mediático que puede ahondar su crisis por el cambio de rol en las relaciones entre Prisa y Gobierno. Honda preocupación entre los socialistas valencianos que no levantan cabeza (en realidad desde 1995) y cuando lo hacen es para empeorar su existencia. El PSPV-PSOE anda descolocado tras el varapalo que para ellos ha significado el archivo de la causa de los trajes abierta contra Francisco Camps, Ricardo Costa, Víctor Campos (que afortunadamente evoluciona favorablemente tras su angina de pecho) y Rafael Betoret.
Por si fuera poco los acontecimientos se han vuelto en su contra y entre los estrategas del PSPV ya se valoran las terribles consecuencias que para ellos puede acarrear el no poder contar desde ahora con quien ha sido su mayor, mejor y único aliado –además de Baltasar Garzón, claro está- en la Gürtel valenciana: el grupo Prisa.
La carta del grupo Moll
Sencillamente "nos hemos quedado solos en esto", me reconocía un socialista consciente del cambio de rol en las relaciones entre Prisa y el PSOE por culpa de la decisión gubernamental en beneficio de la TDT de pago adjudicada a Mediapro con el consiguiente "daño colateral" para el monopolio futbolístico de los herederos de Polanco. En el PSOE saben que se les ha terminado el altavoz prisaico y la cobertura ofrecida a la supuesta trama valenciana de Gürtel. SER y El País habían mantenido viva la llama, con escaso éxito y calado entre la ciudadanía, de las sospechas sobre presuntas corruptelas en el PP valenciano. Ahora los socialistas buscan nuevos aliados mediáticos e indefectiblemente centran su estrategia en reforzar alianzas con el grupo Moll (Levante e Información).
Desarticulada, ahora más que nunca sin el apoyo de Prisa, la operación de desprestigio de Camps manejada por una ruidosa pero minoritaria oposición al PP en la Comunidad Valenciana, inmediatamente después del sobreseimiento de la causa sólo realizó valoraciones una desafortunada Leire Pajín -como destacó El Semanal Digital-. La secretaria de organización expuso a la opinión pública que para los socialistas los jueces y la Justicia sólo son de fiar cuando favorecen sus intereses.
Dos batacazos
Pajín habló y también lo hizo la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, con su polémico "recado" a la Fiscalía desde Costa Rica. El resto de socialistas valencianos han sobrado porque sencillamente brillan por su ausencia a excepción de las primeras reacciones el día del pronunciamiento del TSJCV.
Tras los dos batacazos (Prisa y archivo) en el PSPV se han esfumado sus más optimistas cálculos inspirados en que sacarían tajada electoral a la trama investigada por Garzón y ahora reaccionan saliendo de su dilatado letargo. Ángel Luna, portavoz en las Cortes, ha sido el primero en romper el hielo y acomoda su tardía reacción a la actualidad afirmando que "la trama de los trajes lastra la remodelación" del Gobierno valenciano. Es el primer intento de prolongar en el tiempo –a base de la repetición hasta la saciedad- la sospecha sobre Camps y el PP valenciano. La Fiscalía hará el resto con su anunciado recurso pero ya sin el importante apoyo mediático.
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