Los inspectores de Consumo hacen especial hincapié en comprobar si se informa del precio final completo de los productos, incluyendo el IVA, y si la charcutería y los mariscos de sirven por peso y no por ración
REDACCIÓN.-A.RICO
La Dirección General de Consumo de la Consejería de Salud está llevando a cabo una campaña en la que sus inspectores visitarán hasta el próximo mes de noviembre más de 700 establecimientos de restauración de toda Andalucía, 50 de ellos en la provincia de Almería, para comprobar que éstos cumplen con la normativa que protege a las personas consumidoras. En concreto, se efectúan controles en restaurantes, cafeterías, bares, tabernas, bodegones, ventas de carretera, chiringuitos y quioscos (fijos o móviles) que sirvan productos alimenticios.
La exactitud en el peso y medida de los bienes que se ofrecen a los usuarios, la correcta prestación de los servicios, el cumplimiento de las normas de calidad, así como la legalidad, transparencia y accesibilidad a los precios son algunos de los elementos que se revisarán en esta campaña, en la que los inspectores harán especial hincapié en comprobar si se informa del precio final completo de los productos, incluyendo el IVA, y si la charcutería y los mariscos se sirven por unidad de peso y no por ración. Asimismo, durante estas actuaciones se comprobará si se cumplen las normas sobre comercialización de productos de pesca de tallas mínimas y de épocas de veda.
Anomalías en cuatro de cada diez bares y cafeterías
La campaña llevada a cabo en 2008 desveló que se había encontrado algún tipo de anomalía en relación al cumplimiento de las normas en materia de Consumo en cuatro de cada diez establecimientos de restauración visitados, y en concreto en el 38% de los bares, en el 37% de las cafeterías y en el 57% de los restaurantes. No obstante, respecto a la campaña del año anterior se registró una leve disminución en el nivel de infracciones.
Las irregularidades más frecuentes, según los datos que arrojó la campaña de inspecciones de 2008, son la falta de verificación de las balanzas que se usan para pesar los productos, que se da casi en la mitad de los casos (en el 48%); así como que no se ofrecen los productos de charcutería o susceptibles de ser cortados de una pieza principal por peso en el 46% de los casos. Del mismo modo, un 37% de los establecimientos no sirven el marisco por peso o por número de unidades, tal y como establece el decreto 198/1987 de 26 de agosto, por el que se establecen determinadas medidas de defensa de los consumidores y usuarios para los establecimientos de restauración y similares.
Igualmente, según los resultados del año pasado, tres de cada diez restaurantes y cafeterías de primera categoría no situaban las cartas de comidas y bebidas y las listas de precios tanto en el interior como en el exterior, tal y como establece la normativa vigente. En el 20% de los casos no se mencionaba expresamente si los precios llevaban incluido o no el IVA.
Todas las infracciones detectadas por los inspectores de la Junta en los controles efectuados en 2008 fueron de carácter leve y la sanción media que se interpuso por expediente ascendió a 771 euros.
Durante el primer semestre de 2009 los servicios de Consumo de la Administración autonómica han registrado un total de 466 reclamaciones de usuarios en el ámbito de la restauración. En Almería se han recogido en los seis primeros meses del año 30 reclamaciones en este apartado, lo que supone un aumento del 76,4%, con respecto al mismo periodo de 2008, en el que se recibieron 17 reclamaciones.
Consejos a los usuarios
En relación con los servicios que prestan este tipo de establecimientos, la Dirección General de Consumo de la Consejería de Salud recomienda a los usuarios que se aseguren de que los precios sean finales y completos, incluyendo el IVA, así como que recuerden que el cubierto, la carta, la reserva de plaza o cualquier otro concepto similar no pueden ser cobrados, ya que se entienden que van incluidos en el precio y son elementos necesarios para la prestación del servicio.
Se aconseja también a los consumidores que verifiquen si existe alguna indicación de la existencia de diferencias en función de si el consumo se realiza en la mesa o en la barra, así como sobre si existen restricciones en las ofertas, como por ejemplo que en las mesas sólo se sirvan raciones, algo que el establecimiento puede hacer siempre que informe de ello al usuario a través de los mecanismos habilitados al efecto.
Los clientes deben tener en cuenta además que el precio de los productos de charcutería que se corten de una pieza principal debe darse por peso, y el de los mariscos debe precisarse por peso o por número de unidades, no estando permitidas expresiones del tipo “Precio según mercado”, “S.M.” o similares.
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