LAEDICION.NET.- DM.-Más datos reveladores se han desvelado al respecto de la muerte del que fuera “Rey del pop”, Michael Jackson y es que ahora se ha sabido que mientras el cantante agonizaba en sus últimos momentos de vida, se encontraba solo en su cama ya que el médico que le atendía, Conrad Murray estaba atendiendo unas llamadasLa sucesión de los hechos aquella mañana comenzó cuando el propio Murray suministró a Jackson una dosis del anestésico Propofol y que resultaría mortal, ya que una vez suministrada el médico salió de la habitación para contestar una llamada que le distrajo y que hizo que abandonar a Jackson en sus últimos instantes de vida.Por este “descuido” parece que la policia estaría a punto de resolver el que la muerte de Michael Jackson se debiera a un homicidio involuntario por parte de Conrad Murray que desde el pasado 25 de Junio no ha dejado de contradecirse tanto en sus declaraciones a las fuerzas de la ley como en sus actos.
El médico en su última declaración explicó a la policia, que debido a los ensayos de la noche anterior, Michael estaba exhausto y no podía dormir por lo que pidió la dosis que por lo visto le provocó la muerte. A todo esto hay que añadir que la policia ha resuelto que la cantidad de propofol que tenía Jackson en la sangre no era suficiente para provocarle la muerte. En la sangre de Jackson se hallaron, al parecer, otras drogas que requieren receta médica, como ansiolíticos, que combinadas con el anestésico habrían aumentado sus efectos. La policía trata de encontrar ahora documentos que vinculen a Murray con esas otras sustancias para probar el grado de responsabilidad del doctor en lo ocurrido.
Murray adquirió legalmente Propofol, medicamento utilizado únicamente en hospitales, de una empresa farmacéutica en Las Vegas. Las autoridades investigan a otros cuatro médicos en relación al caso.
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