Es un grupo de seis personas muy humildes, sencillas, cariñosas, y sobre todo sinceras,
me refiero a que al hacerles la entrevista no nos han contado todo de “color de rosa” por así decirlo, sino que la han contado tal y como ha ido sucediendo la etapa de su vida.
Las seis personas a las que he entrevistado son;
María Dolores que lleva siete años en la escuela, Angelita lleva un año, Antonia cinco años, Francisco dos años, Dolores cuatro años y Esperanza también.
A continuación os relataré las experiencias que mas han despertado mi interés y que además están muy relacionadas con el pueblo de Gérgal, podremos ver si el pueblo ha cambiado, y si lo ha hecho para mejor o para peor. También veréis que opinan de las nuevas tecnologías y cómo hacían ellos cuando eran niños para divertirse, en definitiva, hacemos un repaso por las diferentes etapas que han vivido y como las recuerdan:
Comenzamos por la historia de Antonia: a mí personalmente me ha impactado mucho
porque ella tuvo que emigrar a Alemania teniendo cuatro hijos el más pequeño con tan sólo nueve meses, se los dejó a todos con su suegra para irse a buscar trabajo a Alemania pero ella cuenta que no se arrepiente de haberse ido allí que si tuviese la oportunidad se iría otra vez.
Dolores y Paco que son matrimonio, se fueron a Barcelona, primero se fue Dolores que tuvo que vender un mantón de manila precioso bordado al que ella le tenía mucho cariño para poder irse, y más tarde, Paco vendió un jamón para irse con Dolores y allí en Barcelona montaron un negociazo y que gracias a eso salieron adelante y que lo han tenido hasta hace poco.
Algunos piensan que han sido mejor los tiempos de antes que los de ahora, esto también influye dependiendo de la riqueza que hubiesen tenido antes y lo que tienen ahora, es decir, para cada uno la experiencia de vida fue diferente.
Han contado que antes trabajaban mucho y desde muy jovencitos, por ejemplo Esperanza con solo nueve años amasaba pan y nos enseño una cicatriz que tiene en la pierna de quemarse, algunas cuidaban a sus hermanos pequeñitos porque sus padres trabajaban tenían que segar, escardar trigo, cuidando cabras que solo cobraban quince pesetas al mes, algunos de ellos todavía mantienen monedas de antes.
Nos cuentan también que cuando paso la Guerra pusieron la paga, pero solo la cobraban las personas que habían estado en la Guerra.
Les hemos preguntado qué opinan de las nuevas tecnologías y nos cuentan que por supuesto es un adelanto, que si ellos en sus tiempos las hubiesen tenido no hubiesen sufrido tanto.
Dicen que todos los tipos de juegos que hay hoy en día para los niños no se parecen en nada a los que ellos creaban con su propia imaginación, todavía algunos de ellos se practican como por ejemplo; la rayuela, la comba…pero también han comentado que antes con lo poco que tenían eran más felices y disfrutaban mejor de las cosas que hoy día.
En conclusión yo me pregunto después de escuchar y redactar estas historias, que sería muy curioso que por un momento llegáramos a pensar e imaginar si algún día estuviésemos en tiempos de Guerra, que podría suceder con nosotros de tenerlo todo a llegar a no tener nada por así decirlo, y que si todo diese la vuelta, es decir, si el modo de vida cambiase por completo yo creo que a todos nos costaría mucho adaptarnos y a sobrevivir en estas condiciones.
REALIZADO POR:ANGELA MARTINEZ CARREÑO
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