LAEDICION.NET.-REDACCIÓN.-La operación “Chanel” llevada a cabo por la Policía Nacional, ha permitido desmantelar una red en la que se han recuperado numerosos efectos que ascienden a más de 20.000 euros Agentes de la Policía Nacional han desarticulado a un grupo organizado integrado por siete personas, dedicada a cometer hurtos y robos en establecimientos comerciales de la provincia de Almería, en el marco de la denominada “Operación Chanel”. A los detenidos se les imputa la comisión de más de 30 hurtos cometidos en Almería, Murcia y Granada.
Desde el pasado mes de septiembre se estaba desarrollando una investigación a raíz de la comisión continuada de diversos robos y hurtos contra el patrimonio en centros de perfumería y ropa por individuos de origen rumano. La denuncia de un hurto el día 11 de este mes en una perfumería del centro de la capital, cometido por dos individuos que se apoderaron de perfumes por valor de 949 euros, aceleró las investigaciones policiales. Identificados tanto el vehículo como la propietaria del mismo, se estableció el correspondiente dispositivo policial para la localización de los responsables.
Continuando con las investigaciones, los agentes determinaron que la propietaria del vehículo implicado residía en la localidad de Campohermoso, Níjar. La vigilancia estática desplegada en la zona dio sus frutos procediendo a la detención de todos los integrantes del grupo en las inmediaciones de su domicilio. Este grupo desarticulado tenía un claro reparto de funciones, dependiendo del escalafón que ocupaba cada individuo. Los cabecillas, Valeria y Valentín, ejercían un control total sobre el resto, coordinando y dirigiendo todas las acciones y repartiendo el trabajo a cada miembro.
Los líderes se encargaban de acoger a los nuevos miembros, de menor edad y con menos experiencia delictiva, que llegaban a España. Eran instruidos, bien por los responsables de la organización o por otros miembros con más experiencia, sobre la forma y útiles que debían emplear para la comisión de los hurtos y robos. El control ejercido sobre las nuevas adquisiciones se traducía en que debían entregar a los cabecillas una determinada cantidad de dinero diariamente, tanto en dinero como en efectos, con el fin de saldar la deuda contraída con la organización por introducirlos en el país, o para pagar el alquiler de la vivienda. Así, en el registro domiciliario, se encontró documentación con anotaciones de diversas prendas de vestir con el importe en euros, y las palabras: “falta” y “pagado”, demostrándose que los detenidos recibían pedidos de diversos productos para ir saldando la deuda.
Los dirigentes fijaban el objetivo, principalmente establecimientos dedicados a la venta de perfumería y ropa de vestir de conocidas marcas y, una vez comprobados los sistemas de seguridad y la mejor manera de neutralizarlos, unos perpetraban el hurto mientras otros miembros se encargaban de la vigilancia en el exterior. Para llevarse los objetos sustraídos sin ser detectados por las alarmas, empleaban bolsas, mochilas o cajas forradas en su interior con varias capas de papel de aluminio. Los establecimientos robados eran seleccionados porque sus productos eran aceptados por los receptadores y tenían una fácil salida en el mercado negro, obteniendo grandes beneficios económicos.
La movilidad geográfica del grupo para la comisión de los hechos delictivo así como las medidas de seguridad aportadas, han dificultado la investigación policial
Detenidos
- María M. R., de 28 años, natural de Almería
- Valentín N. D. de 33 años, natural de Rumania
- Valeria L. F. de 25 años, natural de Rumania
- Oana S. D., de 20 años, natural de Rumania
- Gheorge C., de 20 años natural de Rumania
- Nicosur A. S., de 20 años de edad y natural de Rumania
- Stelian N., de Rumania
Efectos intervenidos
Dos Vehículos, 32 cajas de perfume valorados en más de 3.000 euros, 180 prendas de vestir de marcas conocidas, (pantalones, camisetas, zapatos, cazadoras, etc.), numerosas alarmas y etiquetas de las prendas, 7 bolsos forrados en su interior con papel plata, útiles para la confección de los mismos, 10 gafas de sol de marca, útiles para la apertura de cerraduras, 12 teléfonos móviles, 1 ordenador, 680 euros en metálico y diversa documentación de interés policial. Han sido recuperados efectos procedentes de hurtos cometidos en establecimientos comerciales de Murcia y Granada
Las investigaciones continúan abiertas para intentar esclarecer y demostrar la participación de los detenidos en otros hechos de similares características ocurridos en los últimos días en Almería y provincias limítrofes.
En la investigación han participado agentes de los grupos V y VII de la Brigada de Policía Judicial de la Comisaría de Almería.
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