La droga estaba escondida en un sofisticado doble fondo dotado de un mecanismo para introducir y extraer el estupefaciente La sustancia, cuyo destino final era Holanda, había sido recubierta con azufre para evitar su detección
LAEDICION.NET.-REDACCIÓN.-ALMERÍA.- Agentes de la Policía Nacional, en una operación realizada con la Agencia Tributaria, han intervenido 460 kilogramos de polen de hachís en el puerto de Almería. El estupefaciente estaba oculto en un sofisticado doble fondo practicado en la estructura de un remolque frigorífico. Los envoltorios de la droga, cuyo destino final era Holanda, habían sido recubiertos con azufre para evitar su detección. En la operación han sido detenidas cinco personas y se han intervenido dos remolques manipulados, entre otros efectos.
Sustituían las vigas de refuerzo del remolque por hachís
Los traficantes fabricaban los dobles fondos en la parte inferior de los remolques. Para ello sustituían las vigas de refuerzo del vehículo por “vigas” de hachís y, para evitar el inconveniente de que se produjera la fractura si se añadía una carga legal, reforzaban la parte superior del habitáculo con una chapa de acero de un centímetro de grosor. De este modo, además, impedían que se pudiera acceder al doble fondo con herramientas convencionales.
Con el fin de facilitar la extracción del estupefaciente los arrestados habían diseñado un sistema que permitía arrastrarlo hasta el exterior de una forma sencilla y sin dañar el doble fondo ni la mercancía ilícita. Este mecanismo, compuesto por unas chapas y unas cintas, permitía también llenar el orificio con el hachís rápidamente.
Una vez abiertos los envoltorios que protegían la droga, los investigadores comprobaron que llevaban un recubrimiento de azufre para evitar su detección por perros especializados.
Una empresa de transporte como tapadera
La organización utilizaba como tapadera de su ilícita actividad una empresa ubicada en Almería y dedicada al transporte de mercancías, propiedad de uno de los detenidos. A través de esta mercantil se gestionaba el traslado de los remolques frigoríficos desde cualquier puerto del sur peninsular hasta Melilla y Tánger cargados con mercancía legal.
Una vez descargado el cargamento, la organización marroquí proveedora del estupefaciente llenaba los habitáculos practicados al efecto en los remolques con el hachís. Finalizada esta tarea avisaban al empresario para que se encargase de organizar el regreso del vehículo, ahora ya sin carga y sin cabeza tractora. Lo que se pretendía con ello era no levantar sospechas entre las autoridades portuarias. Además intercambiaban las matrículas de los vehículos para dificultar el control de los mismos por parte de los agentes.
El pasado día 14 de octubre se tuvo conocimiento por parte de los investigadores de la llegada al puerto de Almería de un remolque frigorífico que podría transportar oculta en un doble fondo una cantidad indeterminada de droga. Se procedió a una minuciosa inspección que se prolongó hasta el día siguiente y en la que se finalmente se localizaron 460 kilos de polen de hachís. También se han intervenido dos remolques frigoríficos manipulados, dos cabezas tractoras, cuatro automóviles, y 3.165 euros en efectivo.
La investigación, que continúa abierta, ha sido desarrollada por agentes del GRECO Palma de Mallorca, del Grupo XIII de la Brigada Central de Estupefacientes, del Grupo I de la UDYCO de Almería y de la Agencia Tributaria.
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