jueves, 21 de enero de 2010

tiranteces diplomáticas con Obama por "adueñarse" de Haití

LAEDICION.NET.-REDACCION.-No ha pasado ni una semana desde que un terremoto asolara Haití y ya han comenzado a surgir las primeras tiranteces diplomáticas por la coordinación de la ayuda a los damnificados. Aunque Estados Unidos y Francia acordaron el viernes -a iniciativa de Nicolas Sarkozy- trabajar codo con codo y convocar cuanto antes una cumbre internacional sobre la reconstrucción del país, entre ellos se están produciendo roces. Y con otros países. Lo que, unido a los saqueos y a la ola de violencia desatada, agrava aún más la situación de los haitianos.

El detonante ha sido la ocupación del aeropuerto de Puerto Príncipe por parte de Estados Unidos, que ha decidido desviar los aviones del resto de países a la República Dominicana. Lo que no ha sentado nada bien en el panorama internacional, especialmente a Francia, Brasil, Médicos sin Fronteras y Cruz Roja. Cabe recordar que Barack Obama ordenó el despliegue de 10.000 soldados, entre marines y tropas del Ejército de Tierra.

Así, y según informa la agencia AFP, el secretario de Estado de Cooperación de Francia, Alain Joyandet, reclamó a la ONU que precise qué papel debe jugar la Administración de Obama, puesto que se ha erigido coordinador de la ayuda internacional de forma unilateral. "Se trata de ayudar Haití, pero no de ocupar Haití. Se trata de ayudar para que Haití vuelva a recobrar su vida. La ONU está trabajando y espero que tengamos una decisión. Espero que nos precisen el papel de Estados Unidos", insistió Joyadet con meridiana claridad.
El secretario de Estado confirmó que tuvo que intervenir personalmente el pasado sábado ante los estadounidenses en Puerto Príncipe para obtener la autorización para que un avión con ayuda francesa pudiese aterrizar. El Ejecutivo de Nicolas Sarkozy se ha quejado de esta forma de que el aeropuerto se haya convertido en un "anexo de Estados Unidos" y considera que el despliegue estadounidense está estrangulando la llegada de la ayuda humanitaria.

Joyandet indicó además que elevó una protesta oficial ante los EEUU. Sin embargo, en París, el Ministerio de Asuntos Exteriores quitó importancia al incidente y aseguró que la coordinación franco-americana se efectuaba "de la mejor forma posible" sobre el terreno.

Tampoco a Brasil le gusta el papel que está jugando la primera potencia mundial. El Gobierno de Lula da Silva advirtió de que no cedería el mando de las fuerzas de la ONU en Haití. Brasil, con 1.700 de los 9.000 soldados destacados en Haití hasta la semana pasada, reclama su protagonismo en la reconstrucción. El ministro de Defensa, Nelson John, fue de los primeros en visitar el país tras el terremoto e insistió a la vuelta que su país "no cederá voluntariamente el mando".

La jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, también se pronunció al respecto y opinó que en lugar de "ayuda militar como tal", se debería coordinar mejor la tarea del transporte de alimentos o trabajos de ingeniería para reparar las comunicaciones.

La Unión Europea aprobará este lunes una nueva ayuda a Haití y estudiará la petición de Naciones Unidas para enviar barcos, helicópteros, policías e ingenieros militares para poder distribuir mejor el auxilio a la población, según explicó el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.

Por el momento, del total de víctimas, 70.000 fallecidos ya han sido enterrados, según las cifras facilitadas por el secretario de Estado para la Alfabetización del país, Carol Joseph.
Deja tu comentario,tu opinión puede ser importante para los demás lectores.Gracias

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja tu comentario,tu opinión puede ser importante para los demás lectores.Gracias