LAEDICION.NET.-D.M.-La adjudicación de Cajasur por parte del Banco de España a la entidad vasca BBK, es un ataque directo a los intereses financieros, económicos y políticos de los andaluces en general, y de los almerienses, en particular.
La pésima gestión que el cabildo cordobés ha realizado durante décadas en la entidad financiera, con la permisividad interesada del PSOE y del PP, ha propiciado que el Banco de España entregara esta Caja a una entidad de Euskadi.
Ni las gestiones realizadas por el gobierno de la Junta de Andalucía, ni la unanimidad política andaluza en los deseos de mantener a la caja en el sistema financiero andaluz han sido capaces de hacerse valer por encima de los 6 votos del PNV para aprobar los futuros Presupuestos Generales del Gobierno para 2011.
Pero podríamos preguntarnos en qué nos afecta a los almerienses esta maniobra político-económica, y que viene a demostrar que Andalucía sigue siendo treinta años después moneda de cambio en el Estado. Esa pregunta tiene una respuesta que es a su vez otra pregunta: ¿qué pasará cuando los intereses vascos choquen con los intereses de Andalucía, y en este caso concreto de Almería?
La cuestión es que Almería es tierra emprendedora, y por tanto su presente y su futuro –como ha ocurrido con su pasado más reciente- está en manos de las decisiones de la banca, de que nos den o no créditos para montar un negocio, de que nos lo den para la campaña agrícola, y yendo a más, de que las entidades financieras están controladas por personas de nuestro país, Andalucía, que entiendan nuestros ritmos de producción, nuestras perspectivas económicas, nuestro sistema económico en definitiva.
Repito la pregunta: ¿qué pasará cuando los intereses vascos choquen con los intereses almerienses? ¿darán créditos? ¿los restringirán? ¿entenderán nuestras necesidades financieras? ¿en beneficio de quién responderán sus decisiones?
Por otra parte, la obra social es imprescindible para acortar la diferencia social y económica con otros territorios del Estado, y podemos comenzar a dudar de que sus prioridades sean las nuestras, de que sus intereses –nuevamente- sean los nuestros. Desde luego que la BBK tendrá mucho menos afán en colaborar en las fiestas de cualquier pequeño pueblo almeriense o en cualquier feria que una Caja que esté imbricada en el entramado social, que forme parte de la sociedad y se daba a ella.
Y por supuesto están los puestos de trabajo. Es paradójico. Resulta que Euskadi es territorio laboral vedado para los no euskaldunes, pero mañana los vamos a tener controlando nuestro sistema financiero, dirigiendo las sucursales de toda Andalucía, tomando decisiones sobre nuestro dinero, y probablemente sustituyendo a almerienses en las oficinas de nuestra provincia.
Por tanto, los andalucistas queremos hacer un llamamiento a la unidad de las entidades sociales, partidos políticos, universitarios, empresarios, comerciantes, sindicatos, sociedad civil y personas a título individual, que así lo deseen, para que reivindiquemos la Autonomía Financiera de Andalucía que garantice el progreso de nuestra tierra y el ejercicio de nuestra autonomía política en pié de igualdad.
Hoy es Cajasur… ¿y mañana?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario,tu opinión puede ser importante para los demás lectores.Gracias