. EL FINAL DE UNA INFAMIA El presidente de la Generalitat Valenciana podría abordar una remodelación de su Ejecutivo, una vez que el TSJCV archive este lunes la causa por cohecho impropio al no haber delito.
LAEDICION.NET.-Cuando Baltasar Garzón remitió al Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana el sumario del caso Gürtel, que los medios bautizamos como trama valenciana, con la "recomendación" de imputar a Francisco Camps, Ricardo Costa, Víctor Campos y Rafa Betoret, era plenamente consciente del revuelo que se iba a armar y del daño que podría provocar.
Él, los medios afines al PSOE y los propios responsables del PP en Madrid y en Valencia sabían de los largos meses que aguardaban a los populares y los "escaloncitos", diría yo que L´Alpe d´ Huez, que Camps tendría que superar. Todo ello, no hay que olvidarlo ahora, con la prueba de unas elecciones al Parlamento Europeo. Escollo que sí superó, y con sobresaliente, el PPCV.
La travesía ha sido larga, tortuosa y muy pero que muy complicada para los protagonistas (imputados), pero este lunes el Alto Tribunal cierra lo que considero una infamia creada por un juez demasiado significado políticamente, un grupo de comunicación que tiene a su servicio un partido político y un partido político, el PSOE, ávido de rascar bola en una Comunidad, la valenciana, en la que no llegan ni a la segunda división.
El camino ha sido difícil en lo personal, con insinuaciones que han afectado directamente a la familia del presidente, y en lo político con unas negras y siempre interesadas filtraciones de sumario siempre dirigidas, y en contra del Estado de Derecho, que han dañado seriamente el ánimo de Camps y pasarán a la historia como una de las grandes infamias promovidas desde las altas esferas.
Los dirigentes populares –y el propio Mariano Rajoy quien llegó a comprometer seriamente su futuro con el de Camps- pueden ahora respirar tranquilos. Es innegable, quien diga lo contrario falta a la verdad, que los cimientos del Palau de la Generalitat se han tambaleado en los últimos meses y el Consell ha pecado de cierta inactividad.
Ahora la suerte ha cambiado y la confirmación de la honestidad de Francisco Camps podría dar incluso un "empujón" a su Gobierno que, me aseguran, está como loco por remodelar. De esta manera daría un nuevo y último impulso de su mandato antes de las elecciones de 2011. Ojo porque los nombres que podrían salir del Gobierno valenciano serían significativos. Camps ahora se siente con las manos libres para actuar, unas manos que nunca debieron estar "atadas".
Finalmente, este lunes, tal y como ha publicado El Semanal Digital, se conocerá el archivo de la causa. Es muy probable además que el cierre del caso se haga de manera unánime porque finalmente el magistrado que albergaba más dudas sobre cómo pronunciarse –sería José Francisco Ceres- parece que votará en el sentido de sus otros dos compañeros. O, al menos, no emitirá un voto discrepante o particular. Con la causa archivada se abre un horizonte nuevo en la Comunidad Valencia y ahora el calvario lo van a empezar a sufrir otros.
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