LAEDICION.NET.-REDACCIÓN.-El último de ellos tuvo lugar en el chalé de unos daneses en el que ya habían robado un mes antes
Los residentes de la Urbanización de Roquetas de Mar no pueden más y reconocen su impotencia ante una escalada de robos en el interior de viviendas que no ha hecho sino aumentar en los últimos años. El último de ellos ha sido el realizado en la madrugada del domingo en la calle Codorniz en el chalé propiedad de unos daneses, en el que los ladrones ya habían hecho de las suyas apenas un mes antes, aunque no ha sido el único cometido durante la jornada, que ha concluido con la detención de un español, un vecino de las víctimas identificado como M.G., y un magrebí, que serán puestos este lunes a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Roquetas.
Algunos han llegado al extremo de dormir con escopetas al lado de la cama, de pegar tiros al aire cuando escuchan un sonido extraño, o hasta de salir a la calle con un cuchillo bajo el brazo. ‘Si vienen a por mí, será cuestión del que más pueda’, dice uno de ellos, que reconoce haber dormido durante ocho meses en una camilla bajo la ventana del baño de su habitación, la misma por la que entró en dos ocasiones un grupo de cinco rumanos en su vivienda, la primera para llevarse dinero y oro, la segunda robar el resto de objetos de valor, televisores, home cinema, etc; aunque en esa ocasión la rápida aparición de la Benemérita cortó de raíz sus intenciones.
Pero es que, además, los afectados afirman que los ladrones vuelven una y otra vez a la escena del crimen. Otro vecino cuenta como su chalé fue saqueado al menos en cuatro ocasiones hasta que decidieron instalar rejas en todas las ventanas de la casa. Y aún así, hace pocos meses, la hija menor de la familia se levantó una noche de su cama para encontrarse con un individuo asomado a la ventana, que huyó al verla despierta.
‘Esto se va a convertir en la ley del Oeste’, dicen los roqueteros de la ‘Urba’, hastiados por una situación que se torna ‘insostenible’ e ‘inaguantable’.
Incluso fuentes cercanas a la investigación señalan que los cuerpos y fuerzas de seguridad se ven desbordados por la casuística y afirman que no se restringe únicamente a la Urbanización, sino que afecta a prácticamente todo el municipio, con un elevadísimo número de intervenciones no permiten dar abasto. Sólo en la noche en la que M.G. y el magrebí eran detenidos en la ‘Urba’, la Guardia Civil recibía otras cinco denuncias por casos similares.
Robo en casa de los daneses
Ha sido precisamente la acción vecinal la que ha posibilitado la captura de estas personas, a las que se les imputa un delito de robo en grado de tentativa, gracias a la desconfianza y vigilancia a la que se ven obligados noche tras noche. Según la denuncia presentada por uno de los vecinos y testigo de los hechos, M.G. y el magrebí accedieron a la vivienda poco antes de la una de la madrugada. Se da la circunstancia de que el chalé se encontraba desocupado cuando se produjeron los hechos, y que ya ha sido objetivo de diversos robos año tras año.
En la declaración realizada en el Cuartel de la Guardia Civil de Roquetas de Mar, esta persona narra como a esa hora escuchó un fuerte sonido, como si alguien rompiese unos cristales. Comprobaron entonces que en el interior del chalé había al menos un par de personas y que incluso un perro, del que es dueño M.G., permanecía dando vueltas en el jardín, por lo que avisaron entonces al Instituto Armado.
Poco más tarde, efectivos del Grupo Rural de Seguridad (GRS) se personaron en el lugar y, a la vista de lo que le narraban los testigos, solicitaron refuerzos al cuartel. Antes de la llegada de los mismos, rodearon la casa y accedieron por la puerta principal, encontrándose con M.G. en el pasillo del chalé mientras sostenía una bicicleta, que fue rápidamente detenido. A continuación se encontró a una segunda persona, el citado magrebí, bajo una cama del dormitorio de los propietarios del inmueble.
Antes, habían separado los objetos que iban a llevarse consigo e incluso se lo tomaron con tanta calma que hasta habían cogido dos latas de Coca Cola Light de la nevera para bebérselas durante el robo.
La Guardia Civil pudo comprobar posteriormente que los ladrones habían accedido al chalé por una puerta posterior que da a un porche, que había sido forzada después de saltar al jardín exterior por un muro que da un parque; el mismo punto por el que hace un mes y cuatro días otro grupo de asaltantes se introdujo en el inmueble, robó y logro escapar sin ser detenido.
M.G. y el magrebí permanecen en el calabozo de la Policía Local de Roquetas de Mar, a la espera de su juicio.
Vecino
Se da la circunstancia de que uno de los detenidos, M.G. ha sido vecino durante años de la Urbanización de Roquetas de Mar y que su vivienda, otro chalé, se sitúa en la calle Esturión, a escasos cien metros de la casa de los daneses, y justo enfrente del parque por el que saltó al interior del jardín acompañado por el magrebí y su perro. Fuentes cercanas a la Benemérita han confirmado que el hombre tiene en su haber al menos once intervenciones policiales previa, incluida alguna por robo con fuerza.
Más robos
En otro chalé, sito en la calle Faisán esquina con la calle Esturión, se ha producido un robo en los últimos días. El Instituto Armado, a tenor de la declaración del propietario, cree que se ha cometido entre el jueves (5 de noviembre) y el sábado (8 de noviembre). En este caso se desconoce al autor o autores del delito, pero se sabe que han desaparecido diversos electrodomésticos, como el frigorífico.
Lo curioso del caso es que es también la segunda vez en un mes, como sucede con la vivienda de los daneses, en la que se comete un robo en este chalé. También como ha sido la fuerza la que ha permitido a los ladrones, como ha pasado en la calle Codorniz, acceder a la misma: han arrancado la reja de una ventana por la que posteriormente han entrado y arramblado con todo lo que han encontrado en la casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario,tu opinión puede ser importante para los demás lectores.Gracias