miércoles, 22 de abril de 2009

Griñán reformará la Junta e impulsará un nuevo proceso de descentralización

LAEDICION.NET.-AGENCIAS.-Quiere potenciar la capacidad de decisión de las provincias y de los ayuntamientos • La crisis absorbe la mayor parte del discurso de investidura
Hace un año, fue el término "desaceleración" el que marcó el discurso de investidura del que iba a ser entonces presidente andaluz, Manuel Chaves. Ayer, fue la crisis la que salpicó casi cada frase de la alocución del que será el segundo presidente de esta legislatura, José Antonio Griñán -la citó 27 veces y sólo una habló recesión-, una vez salga refrendado hoy por los votos de la bancada socialista en el Parlamento andaluz. Su compromiso, articulado en siete "líneas rectoras", será aumentar la inversión y la creación de empleo como mejor política económica y social, eso así, abierta al consenso con la oposición, e incluso abordando una reforma importante y necesaria, la de la propia Administración autonómica, vía descentralización.

Agilidad y eficiencia en contraposición a cierta lentitud, que en un ejercicio de autocrítica admitió, fueron el hilo argumental de la transformación que perfiló Griñán y que tendrá dos vertientes. La primera, la de potenciar la figura y carrera del funcionario en el organigrama de la Junta -se reservarán a los funcionarios de carrera los puestos que exijan nombramiento del Consejo de Gobierno-. Y la segunda y más importante, la de reforzar la estructura provincial y local para que la toma de decisiones y la resolución de problemas se haga desde el nivel más próximo al ciudadano, acortando así tiempos de espera y simplificando procesos. Este refuerzo del papel que desempeñan las administraciones provinciales -se llevará al Parlamento el debate de este proyecto de reforma de la Junta- y que potenciará la figura de los delegados del Gobierno, a la vez que aligera la carga que soportan los órganos centrales autonómicos, ayudaría también a limar las tensiones territoriales.

No obstante, reformar no significa recortar, de ahí el matiz de que el proceso no implicará "adelgazamiento" del sector público ni privatización de servicios, tal y como viene reclamando el PP, que promueve desde el arranque de la crisis la reducción del tamaño de la Administración.

Esta descentralización política y administrativa, entendida como un "punto central" de la acción de Gobierno, también implicará a los ayuntamientos, que se resolverá en el marco de la nueva ley de régimen local que acotará tanto sus competencias como los recursos financieros para hacerles frente.

La dificultad de presentar un discurso de investidura con el anterior tan reciente dejó a Griñán escaso margen de maniobra para establecer calendarios y compromisos concretos. Fueron muchos los que asumió por la inercia del contrato que el POSE firmó con los ciudadanos hace un año a través de su programa electoral, como él mismo reconoció, y por la gestión de su antecesor. Sin embargo, el agravamiento de una crisis, que ya es recesión, le dejó un campo abierto de actuación.

Defendió la necesidad de una mayor seguridad jurídica, sobre todo, en el ámbito económico, pero sin proliferación normativa ni afán regulatorio, abogó por impulsar la libre competencia y la competitividad en términos de innovación y sostenibilidad, con los hitos marcados del agua y la ordenación urbanística, y la apuesta por las energías renovables. También abrió la puerta a prorrogar algunas de las 46 medidas puestas ya en marcha, tal vez por "no ser suficientes" -9.500 millones-, y adoptar algunas nuevas, dirigiéndose sobre todo el apoyo al tejido empresarial.

No dejó fuera de su estrategia anticrisis a sindicatos ni empresarios, pero tampoco a la oposición. A los primeros los citó como socios indispensables para salir de esta coyuntura, más aún ante el inminente arranque de la negociación del VII acuerdo de Concertación Social, paralizado por este cambio presidencial, y para el que las partes ya tienen perfiladas las líneas maestras para empezar a trabajar en mayo. En el caso de PP e IU, amplió sus expectativas de acuerdo contra la crisis y el paro más allá de los pactos parciales de los que se discuten desde febrero, e hizo un llamamiento para "estar a la altura de las circunstancias", porque es eso "lo que los ciudadanos esperan" de sus dirigentes.

Por las políticas sociales casi pasó de puntillas, tal vez, desde el compromiso de que la mejor es la generación de empleo o la ayuda al que no lo tiene; de ahí que entre sus anuncios estuviera el de "nuevas prestaciones" que garanticen algún tipo de ingresos a al menos un miembro de cada familia andaluza. Incluso fue poco explícito en lo que consideró prioritario: la educación. Tan sólo incidió en la adecuación de las inversiones a las nuevas exigencias sociales, desde los idiomas y las nuevas tecnologías a la adaptación al mercado laboral. Demasiado escaso para lo que él mismo consideró como la "política de todas las políticas" y de cuya calidad depende el futuro de la comunidad.

Las claves de un discurso reformista
El candidato invierte una hora y cuarto en una intervención monopolizada por la economía entendida como la política con mayúsculas / Juan Manuel Marqués
Al principio de su discurso y también al final, Griñán tachó a la soberbia como uno de los males de los políticos; elogió la crítica en varias ocasiones; abrió el diálogo a todos, incluidos los partidos de la oposición, y pronunció varias veces la palabra humildad. Una frase resume este talante con el que se ha querido presentar ante la sociedad andaluza: "No hay ideas políticas que te conviertan en moralmente superior a los demás". Y otra dirigida a la oposición: " De todos necesito su crítica y de todos he de aprender, con todos quiero colaborar ". También se refirió a las críticas que vengan de los medios de comunicación "libres e independientes". El Gobierno mantendrá "una exquisita neutralidad" con todos ellos.

[ 4 ] La gran reforma

José Antonio Griñán avanzó que iniciará una gran reforma de la administración autonómica para descentralizarla y que llevará a la Cámara un proyecto para ello. La idea es que los delegados del Gobierno en cada provincia tengan mayor capacidad de decisión, lo que conllevará una merma de poder de los directores generales. Éste es un viejo debate instalado en la Junta que no ha terminado nunca de cuajar. La reforma también contempla un traspaso de competencias a los ayuntamientos, a los que dotará de mejor financiación. Para ello, llevará dos leyes al Parlamento.

[ 1 ] El cambio templado

José Antonio Griñán quiere representar un cambio en el Gobierno andaluz, aunque se mostró muy cuidadoso con la herencia dejada por Manuel Chaves. De hecho, mantuvo que da por "asumido" los compromisos adquiridos por el anterior presidente. Ahora bien, justificó el cambio porque las circunstancias económica obligan a nuevas reformas. Las ya tomadas son "insuficientes". "La crisis -dijo- se ha agudizado, ha aumentado el desempleo y los mercados financieros no aportan liquidez al sistema". Subrayó que el mes pasado el paro creció en Andalucía en 20.000 personas.

[ 3 ] 20 folios de 30

De los 30 folios que leyó ayer el candidato a la Presidencia, 20 estaban dedicados a la economía o, para ser precisos, a la política económica, ya que Griñán mantiene que uno de los males de estos tiempos arranca de la creencia de que la economía debía quedar al margen del debate político. Afirmó, no obstante, que se deben evitar dos tentaciones: el pendulazo hacia una excesiva regularización que "asfixia a la iniciativa privada" y el proteccionismo.

[ 5 ] Siete políticas contra el paro

"Nuestra prioridad será la lucha contra el paro, no habrá otra por encima de ésta". Para conseguir estos objetivos Griñán propuso siete líneas que creen un marco económico estable para fomentar la inversión. Son: la seguridad jurídica, porque la "previsiblidad es, junto a la confianza, el alma de la actividad económica"; una administración ágil y descentralizada; libre competencia y liberalización del sector servicios; innovación; aprovechamiento sostenible del suelo y el agua; igualdad de oportunidades y diálogo social.

[ 6 ] Un solo aplauso: los niños de Algeciras

Griñán no abundó en los asuntos de salud, de la que es un especialista, aunque le bastaron cuatro párrafos para decir bastante: hay que consolidar el sistema "público y universal" y apostar por la innovación para atender a las "enfermedades ligadas al envejecimiento" y "a las que aún no tienen remedio". "Los andaluces -manifestó- nos reconocemos en los niños Andrés y Javier", los hermanos protagonistas de la donación mediante selección embrionaria. Fue la única vez que los aplausos interrumpieron el discurso.

[ 7 ] Educación gana peso

Como ya adelantara ante el comité director de su partido, Griñán convertirá la educación "en el eje vertebrador de todas las políticas, las sociales y las económicas". De hecho, la Consejería de Educación se convertirá en la tercera en el organigrama de la Junta. Hasta el momento, el próximo presidente de la Junta no ha revelado si las competencias de universidades volverá a esta Consejería.

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