"Siéntete vigilado y controlado", asegura que le dijo el
Honorable en una cafetería
Denuncia amenazas y coacciones desde la Generalitat tras la publicación del
'borrador'
LAEDICION.NET.-:/ Redacción.-
Este 12 de diciembre de 2012 explotaba
la bomba: el financiero Javier de la Rosa declaró por sorpresa hace unos días
ante la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía (Udef) para dar
datos de las cuentas de CiU.
Este jueves, un día después,
‘El Mundo' publica el contenido íntegro de esa
declaración y, entre otras cosas, el empresario catalán asegura que ayudó al ex
presidente de la Generalitat Jordi Pujol a abrir sus cuentas en Suiza.
En una comparecencia fechada el 29 de noviembre y ampliada el 5 de
diciembre, revela que fue él personalmente quien, en 1991, presentó a Pujol al
dueño de la banca Lombard & Odier y que en su presencia abrió varias
cuentas en esa entidad, una de las firmas ginebrinas preferidas por los
millonarios españoles para evadir fondos
Pero De la Rosa no se queda ahí y añade que después de que se publicase el
famoso borrador, el mismísimo ex presidente de la Generalitat le amenazó en la
cafetería Moroni de Barcelona, local frecuentado habitualmente por ambos:
"A partir de este momento siéntete controlado y vigilado, ya que tú y
tu familia vivís en Cataluña".
De la Rosa afirma que desde entonces ha recibido avisos y amenazas, no sólo
de Jordi Pujol, sino también de otros dirigentes de Convergència Democràtica de
Catalunya (CDC).
Entre las amenazas dice que le han llegado a plantear la posibilidad de
reabrirle en el Juzgado de Instrucción número 33 alguno de los procesos en los
que estuvo imputado, como el ‘
caso Hacienda', del cual fue absuelto en
2011.
En su denuncia por coacciones y amenazas, el ex número uno de KIO en España
supone que lo que temía Pujol es que pudiera declarar que en diversas ocasiones
entre 1992 y 1993 le llevó a su despacho varias maletas con grandes cantidades
de dinero en efectivo y varios cheques al portador del Banco de España.
De la Rosa también señaló en su comparecencia ante la Udef que le han
amenazado para que bajo ningún concepto mencione a los empresarios Carles
Vilarrubí, Carles Sumarroca y Felip Massot -todos ellos próximos a CiU- como
vinculados a las finanzas de Mas y Pujol en el extranjero.
LA DECLARACIÓN INTEGRA DE JAVIER DE LA ROSA A LA UDEF
«Don Francisco Javier de la Rosa Marti, [...], por la presente en Madrid,
desea denunciar lo siguiente:
Que a partir de haber salido publicadas una serie de informaciones en el
diario EL MUNDO, contenidas en un borrador de la brigada policial que usted
dirige, ha comenzado a tener una serie de amenazas y coacciones de todo tipo
que le hacen sentir que su seguridad, dada su situación penitenciaria, como la
de su familia, podrían estar en peligro.
Que todo empezó tras la publicación en el citado diario, aunque ahora no
recuerda perfectamente la fecha, en que un amigo personal de toda la vida, de
Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), tras intercambiar varios whatsapp
con él y ante la tensión mantenida en los mismos, se presentó en su casa
acusándole de haber sido el autor de al menos alguna de las informaciones allí
referidas, toda vez que el propio Jordi Pujol, ex presidente de la Generalitat,
decía que él era la única persona conocedora de estos extremos, y que tal
conducta del denunciante la había realizado por venganza personal y por dinero.
Que, comoquiera que las informaciones continuaron apareciendo en dicho
diario EL MUNDO, recibió una comunicación de una ayudante personal del ex
presidente Pujol donde le conminaba a una cita urgente con dicho político.
Que dicha cita se celebró en las inmediaciones de su domicilio particular,
en la cafetería Moroni, por espacio de casi una hora.
Dicha reunión se celebró en un principio en un tono cordial por parte del
señor Pujol, recordando la vieja amistad personal, las ayudas que había
recibido de la Generalitat (que el denunciante considera inexistentes) y que no
entendía cómo le había traicionado de esa manera.
Que comoquiera que el denunciante negó tener algún tipo de relación con
dichas informaciones, el señor Pujol se enfadó, echándole en cara que fue el
denunciante precisamente quien le presentó al señor Thierry Lombard, en la sede
de la Generalitat, y delante de él abrió varias cuentas en dicha entidad suiza,
en la misma confianza en que en varias ocasiones había llevado maletas con
dinero en efectivo y cheques del Banco de España entregándoselos en persona al
señor Pujol.
Que más adelante continuaron los reproches en el sentido de que conocía
perfectamente que tanto el señor Artur Mas como sus hermanos y su padre eran
beneficiarios de una cuenta en el HSBC y que el señor Arturo Fasana era el
gestor de cuentas de la familia Pujol, precisamente en el citado banco. Datos
todos ellos que coincidían con algo de lo publicado en EL MUNDO.
Que el tono de la conversación se fue endureciendo a medida que el
denunciante continuaba negando cualquier tipo de relación con lo publicado en
EL MUNDO y, en un momento determinado, el señor Pujol en tono amenazante le
espetó que 'a partir de ese momento se sintiera controlado y vigilado, ya que
tanto él y su familia seguían viviendo en Cataluña'.
Que cuando terminó la reunión, se vio sumido en una profunda inquietud, la
cual se incrementó cuando recibió varios avisos de amigos vinculados a CDC, que
decían que en los próximos días sería llamado a declarar por el fiscal jefe,
señor Rodríguez Sol, que sería imputado por calumnias e injurias y que sólo se
podría salvar si declaraba que había sido presionado por el Partido Popular
para facilitar dichos datos…
Por todo esto, viajó al día siguiente a Madrid para consultar con alguno de
sus abogados qué podría hacer.
Notó que en todo momento fue vigilado en el tren por un sujeto de unos 40-45
años de edad, 1,80 de estatura, moreno, con bigote, vistiendo pantalón y
chaqueta gris oscura de sport y camisa a cuadros azules.
Que a dicho sujeto se lo volvió a encontrar en el restaurante en que comió
con su abogado, así como en el viaje de vuelta, viajando en el mismo vagón de
preferente que el denunciante, bajándose en Tarragona y permaneciendo quieto
con la mirada fija a través de la ventana, haciéndole gestos para que el
denunciante sintiera que había sido vigilado durante el viaje y en dicho
encuentro.
Que, durante estos días, ha continuado recibiendo avisos y amenazas por
diferentes personas, en donde de alguna manera se pide que bajo ningún concepto
mencione ni al señor Vilarrubí, al señor Sumarroca y el señor Massot como
personas vinculadas con las finanzas del señor Pujol y el señor Mas en el
extranjero.
Que, por todo lo expuesto, solicita protección policial, ya que se siente
desamparado por desconfiar del poder político que controla todo en la comunidad
de Cataluña, incluida toda la Fiscalía de dicha comunidad, por lo que en caso
de que finalmente hubiere necesidad de ratificar todo ello en sede judicial, se
hiciera siempre en los tribunales y juzgados diferentes a esa comunidad
española.
Que no desea que esta denuncia pudiera ser instrumentalizada o usada
políticamente y mucho menos sea hecha pública con otros fines que no sean los
de servir como garantía para su seguridad y el riesgo de su vida y para que en
caso de ser presionado por dicha Fiscalía de Cataluña pudiera quedar constancia
que, previa a cualquier citación o coacción de dicho órgano judicial, se
evidenciara que esta denuncia se había hecho con antelación.
Que, en caso de que esto ocurriera, el denunciante retiraría esta denuncia y
menos aún la ratificaría en sede judicial.
Que no tiene más que decir por ahora, quedando a disposición de la autoridad
judicial para colaborar a los efectos que proceda.
Y, en prueba de conformidad, firmo la presente en Madrid a 29 de noviembre
de 2012».
Javier de la Rosa