LAEDICION.NET.-D.M.-Los ecologistas de Almería han desenterrado el hacha de guerra ante la postura del alcalde de Níjar (PP), que pretende obligar a la Junta de Andalucía a que permita el acceso de vehículos a las playas del Parque Natural de Cabo de Gata. Desde hace años esos accesos están prohibidos y la única forma de llegar a las playas es con autobueses que se toman en la entrada de la zona declarada reserva de la biosfera. Para algunos de los implicados la postura del PP de Almería es una cortina de humo ante la negativa de la Junta a permitir una zona desarrollo urbanístico en el Parque, el gran proyecto del edil nijareño que este año no ha sido capaz de ni de mantener las banderas azules en las playas bajo su jurisdicción. Los defensores del parque consideran un paso atrás que la administración andaluza ceda y permita un cupo, cuando la prohibición y la utilización del transporte público es una norma aceptada por lugareños y visitantes desde hace cinco años.
Según la organización ecologista Cóndor, ante la actual situación de crispación a la que se ha llegado polemizando sobre la regulación del acceso a las playas de Mónsul y Genoveses, en el Parque Natural de Cabo de Gata, señalan que este Grupo proponía el cierre a vehículos de estas playas, hace ya diez años, ante la Consejería de Medio Ambiente y que, por diversos motivos, tardó cinco años en tomar forma.
La propuesta que siempre han mantenido desde el Grupo Ecologista Cóndor ha sido la del cierre total en la época estival de la zona que hoy es polémica, considerando excesivamente blanda la adoptada por la Consejería de Medio Ambiente, ya que esta supone un cupo de vehículos y solo a partir de las nueve de la mañana, por lo que antes de esa hora se puede elevar considerablemente el número de coches que se introduzcan en la zona.
Como padres de la idea, desde este Grupo Ecologista arremeten contra la Junta de Andalucía y le exigen que desarrolle planes de control de asistentes a estas playas fastidie a quien fastidie.
Ya que se trata de zonas de valores medioambientales excepcionales que tenemos la obligación de preservar para el futuro. Considerando que es muy elevado el número de visitantes que originan y por tanto su producción de riqueza con este tipo de turismo, muy superior al de solo sol, playa y chiringuito. Cabo de Gata es el espacio natural de Almería más conocido internacionalmente precisamente por el alto grado de virginidad que todavía posee.
Pues el impacto que produce la masificación de personas y vehículos sobre el entorno es más elevado de lo que la gente, y algunos politicuchos, consideran. Hay que tener en cuenta que en este espacio natural hay endemismos botánicos de elevadísimo valor ecológico y que una pequeña capa de polvo impiden su respiración y producen su muerte.
Parece mentira que con los años que tiene ya Cabo de Gata como Parque Natural y Reserva de la Biosfera, entre otros, reconociendo su gran valor, sus propios vecinos no se hayan enterado todavía de ello y sigan proponiendo su desarrollo tipo Marbella o Benidorm, lo que evidencia que lo único que les interesa a algunos es el dinero, independientemente de los efectos negativos que produzca su obtención.
Criticando, asimismo, que la protección de este espacio natural sea utilizada como arma politico-electoral cuando lo que se tendría que hacer ya, de una vez por todas, desde el Ayuntamiento de Níjar es apostar definitivamente por la protección en vez de por la especulación, pues el Parque Natural ha aparecido siempre ante este Ayuntamiento más que como algo positivo como si de un grano se tratase, lamentando que el consistorio nijareño y su alcalde a la cabeza, estén animando a los vecinos a una "insurrección" frente a la barrera de entrada fruto de intereses empresariales y políticos que usan como arma arrojadiza el medio ambiente.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario