miércoles, 6 de agosto de 2008

ALEXANDER SOLZHENITSIN

Por Lorenzo de Ara

Gracias, Alexander Solzhenitsin. Gracias por tu verdad. Gracias por haber existido. No te olvidaré.

Antes de que un muchacho fracasado en los estudios acudiese por obligación a la Academia de Infantería de Toledo, allá por 1981, el irredento y poco fiable Lorenzo de Ara había leído “Un día en la vida de Iván Denisovich”. Gracias a aquella lectura, y a otras muchas, el De Ara de los cojones no acabó viviendo en la calle, sumergiéndose en la marginalidad y pagando por el sexo de una puta barata.

Recuerdo que Vargas Llosa había sacudido mi conciencia con varias novelas, al igual que Gabriel García Márquez, Cortázar, Borges y Galdós. Todos ellos, con Mr. Henry Miler ocupando un lugar privilegiado, se convirtieron en mis compañeros de viaje.

Usted estaba entre ellos. Pero todavía no había descubierto “Archipiélago Gulag”, y fue con ese libro, con ese viaje al averno, cuando toqué la realidad ideológica más funesta e inhumana que ha parido la maldad humana.

Lo escondía en el petate, en el transcurso de unas maniobras en un desierto o algo así cerca de Madrid, junto a “El Lobo Estepario” de Herman Hesse.

En sus páginas hay dolor, miseria, esclavitud y cárcel. Encarcelamiento traumático por pensar, por dudar, por estar, por no hacer nada, por tener sombra; ¡por vivir!

Premio Nobel de Literatura en 1970, Alexander Solzhenitsin se ganó el odio de los comunistas de la Europa Occidental. Claro, también el desprecio y el olvido de los progres de una España botarate, iletrada, fanfarrona y asquerosamente revolucionaria.

Ni siquiera con el nacimiento de la democracia esos hijos del socialismo-comunismo supieron apreciar el legado cultural e histórico, también personal, de un hombre que detestaba las dictaduras y por esa razón se enfrentó a la maquinaria aniquiladora del comunismo ruso.

Descanse en paz el hombre que me enseñó a leer. “Archipiélago Gulag” es uno de mis libros de cabecera, al que siempre acudo libre, sobre todo libre.

Gracias, amigo.

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