jueves, 7 de agosto de 2008

Las mentiras del caso Madelein

Mientras muchos pensaban que el «caso Madeleine» había terminado con el cierre de la investigación, ahora resulta que no ha hecho mas que empezar. Después que la Fiscalía portuguesa hiciera por fin público el contenido íntegro del sumario oficial, que durante 14 meses han mantenido celosamente en secreto, los detalles de la investigación policial que ahora están saliendo a la luz demuestran las muchas mentiras y especulaciones que se han contado sobre el caso.

Mentiras de todo tipo, como la que la propia Policía utilizó para conseguir una confesión de Kate y Gerry McCann en los interrogatorios a los que fueron sometidos. Y es que las pruebas de un supuesto ADN de «Maddie», que al parecer hallaron en el coche que los padres alquilaron 25 días después de su desaparición, no tenían ninguna validez científica, según The Daily Telegraph.

El supuesto ADN podría ser de cualquiera.

Tres días antes que los padres fueran declarados «arguidos» (sospechosos a medias), la Policía sabía muy bien que las cacareadas pruebas de ADN no eran ni concluyentes ni válidas, según figura en los documentos del sumario, pero intentaron hacer creer lo contrario a los padres para así poder obtener una confesión en vez de continuar con la búsqueda de la niña.

Los expertos británicos que analizaron las muestras biológicas, consideradas de «muy bajo valor» porque ni siquiera sabían si eran genuinas, llegaron a la conclusión de que había algún elemento en ellas del perfil de «Maddie», pero que «también podían pertenecer a una buena parte de la población» dice el jefe del laboratorio en su informe. Sin embargo, la Policía hizo caso omiso y las presentó como definitivas para poder inculpar a los padres de haber ocultado a su hija en el vehículo.

Gerry McCann se mantuvo firme ante estas «falsas» pruebas durante las 8 horas de interrogatorio a las que fue sometido, y dijo que «no podía comprender cómo era posible». También a Kate McCann le presentaron la «falsa»prueba como elemento de presión en las 11 horas seguidas de preguntas a las que estuvo sometida en la comisaría de Portimao. Según el Daily Mail, que publica todas las preguntas que aparecen el sumario, Kate McCann se negó a contestar, aconsejada por su abogado, a 48 de ellas.

Los medios sólo contaban especulaciones y mentiras.

Y ahora sabemos oficialmente, que también era mentira que los padres hubieran bebido demasiado en la noche de autos. En el sumario aparece una copia de la factura del bar «Tapas», donde cenaban con sus amigos, que demuestra que sólo se sirvieron dos botellas de vino para todos y no 10 o 12 como se había dicho en los medios.

En una serie de fotografías que fueron tomadas por los propios agentes de la Policía que acudieron al apartamento del Mark Warner Ocean Summer Club, que así se llama el «resort» donde residían los McCann, en la noche de 3 de Mayo del 2007, se puede comprobar que también otros muchos detalles que publicaron los medios eran falsos.

Una de las fotos demuestra que la persiana de la ventana estaba levantada, como afirmó en su día Gerry McCann, y no bajada y cerrada, como afirmaron los que no dudaron en acusar al padre de mentir sin pruebas. En otra de las fotos se puede ver también la cama revuelta donde dormía Madeleine, tal y como estaba la noche de su desaparición, junto a las cunas de sus dos hermanos mellizos. Si la niña dormía en la cama, según prueban las fotografías del atestado, no pudo caerse del sofá del salón como indica el que ahora es ex jefe de la investigación, Gonçalo Amaral, en su reciente libro.

Retratos robot de dos sospechosos que no se hicieron públicos.

En el sumario también se incluyen los retratos robot de dos hombres, hechos en base a las declaraciones de los testigos en los primeros días del secuestro, pero que nunca se hicieron públicos. Estos dos dibujos podrían haber servido para impedir a cualquier raptor que abandonase el país con la niña, dice The Daily Telegraph. Así que la decisión policial parece más bien que fue tomada con la intención de ocultar o tal vez proteger al posible autor del secuestro, en vez de hacer lo posible por detenerle.

Ahora, tras conocerse la existencia de estos retratos, se han vuelto a disparar los rumores y especulaciones sobre una posible implicación de algunos agentes de la Policía lusa en la desaparición de Madeleine. Teniendo en cuenta los antecedentes de algunos de estos agentes, incluido el propio Gonçalo Amaral, que han sido acusados de falsificación de pruebas falsas en el caso de Joana, otra niña cuya madre fue inculpada en base a un confesión obtenida a al parecer a golpes, no sería de extrañar que se repitiera algo similar en el caso de Madeleine.

En la foto de una gasolinera cercana a la frontera, que fue tomada al día siguiente de las desaparición de la pequeña por una cámara de seguridad, se puede ver a una niña que parece Madeleine. La Policía calificó la foto como «negativa» y no hizo ninguna investigación al respecto. Tuvieron que pasar 5 días más antes que se hicieran los controles de vehículos en la autopista hacia España.

La misteriosa petición de un rescate.

Un correo electrónico enviado a la dirección de Gerry McCann, que fue rastreado por la Policía hasta un cibercafé en Holanda, prueba que pocos días después de la desaparición de «Maddie», alguien que no ha podido ser identificado pedía dos millones de Euros por la información sobre el paredero de su hija y sus secuestradores. Además, en el correo se exigía medio millón de Euros de anticipo antes de entregar las pruebas del lugar donde se encontraba. El correo fue enviado a la Interpol y no se sabe nada más.

Los errores cometidos por la Policía Judicial lusa y la forma en la que se llevó la investigación son motivo de muchas críticas. Los agentes destruyeron pruebas tomadas de forma arbitraria en la noche y días siguientes del suceso. No se precintó el apartamento, tampoco se tomaron pruebas periciales en el momento, y las condiciones en las que se hicieron posteriormente, dejaban mucho que desear.

Madeleine no está ni viva ni muerta, sólo desaparecida.

El jefe de la investigación, Gonçalo Amaral, fue cesado de su cargo por unas declaraciones en las que acusaba a sus colegas británicos de interferencias. Amaral ha publicado ahora un libro donde expone toda una serie de fantasiosas teorías sobre una muerte fortuita y la congelación del cadáver de «Maddie» por sus padres y su posterior traslado en el coche alquilado un mes después. Pero en el informe del sumario y en resumen de los fiscales se dice claramente que los detectives «fallaron incluso para probar que Madeleine estaba viva o muerta».

Entre los 17 volúmenes que contienen los casi 20.000 documentos del sumario oficial se incluye un informe de 58 páginas que firman los fiscales José de Magalhaes e Menezes y Joao Melchior Gomes. Dicen los letrados que los padres de Madeleine «no actuaron intencionadamente» cuando dejaron a sus hijos solos en el apartamento del hotel la noche en que despareció la niña, y que no «existe ninguna prueba ni indicio que pueda inculpar a los padres» de su desaparición.

No hay comentarios: