El Rector de la Universidad de Almería, Pedro Molina, pronunciaba el primero de octubre un discurso con motivo de la entrega de la Medalla de Oro de la Universidad a la Premio Nobel de la Paz en 1992 y conocida activista por los Derechos Humanos en Guatemala Rigoberta Menchú. Reproducimos a continuación el contenido del mismo. Me gustaría comenzar este acto mencionando el "Códigode ética para una era de paz" de La Fundación Rigoberta Menchú Tum
No hay paz sin justicia,
No hay justicia sin equidad,
No hay equidad sin desarrolllo,
No hay desarrollo sin democracia,
No hay democracia sin respeto a laidentidad y
dignidad de las culturas y los pueblos
Tuvo el mérito y la valentía de iniciar su lucha pacífica en defensa de los derechos humanos y de la civilización Maya tras sufrir la tortura y la muerte, por parte de las fuerzas armadas guatemaltecas, en el seno de su propia familia: asesinado su hermano Víctor, secuestrada-desaparecida su madre Juana, perdió a su padre don Vicente Menchú en la quema de la Embajada de España en Guatemala.
En el año 1979 fue miembro fundadora del Comité de Unidad Campesina. Su compromiso permanente con los más desfavorecidos la obligó a exiliarse a México en 1981. En el año 1988 regresó a Guatemala y fue detenida.
Durante todos estos años tiene una participación activa en la ONU, asistiendo a las sesiones anuales de la Comisión de Derechos Humanos, a las sesiones de la Comisión de Prevención de las Discriminaciones y Protección de las Minorías.
En 1992 le fue concedido elPremio Nobel de la Paz en reconocimiento de su trabajo por la justicia social y reconciliación étnico-cultural basado en el respeto a los derechos de los indígenas. En palabras de Francis Sejersted, Presidente del Comité Nobel Noruego:
"La meta del trabajo de Rigoberta Menchú Tum, como ella misma ha dicho en numerosas ocasiones, es la reconciliación y la paz. Ella conoce, mejor que muchos, que los fundamentos para la reconciliación futura se encuentran en la manera en que cada persona conduce su propia lucha. Incluso en las más brutales situaciones, uno debe seguir creyendo que hay un mínimo de humanidad en todos nosotros. Rigoberto Menchú Tum preservó esa creencia"...
Seis años después, en 1998, se le concede el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional. Premio que conceden por unanimidad "a la causa de la defensa y la dignificación de la mujer".
"El Jurado quiere expresar con este Premio su preocupación por la situación de la mujer en muchos lugares del mundo, en especial en aquellos en los que sufre discriminación o se le niega su plena igualdad de derechos como ser humano".
Se ha hecho acreedora de más de 30Doctorados Honoris Causa, en distintas universidad del mundo; entre ellas, las de San Carlos de Guatemala, Cochabamba (Bolivia), Universidad Centroamericana(Nicaragua), Costa Rica, Meiji Gakuin (Japón), Columbia (EEUU) o Sevilla y Zaragoza (España), entre otras.
Ha publicado varios libros, elmás conocido "Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia". Libro testimonial, publicado en 1983, con el que se dio aconocer internacionalmente, que ha sido traducido a más de doce idiomas.
En los últimos años también ha publicado algún libro para niños: "Li Mi'n, una niña de Chimel" y "El Vaso de Miel".
En la actualidad, está especialmente dedicada a la Fundación Rigoberta Menchú Tum que nace con la entregadel Premio Nobel de la Paz en el año de 1992, la cual lleva a cabo numerosos programas en diferentes áreas: Educación; Derechos Humanos; Apoyo a Iniciativas de Autodesarrollo (particularmente con las comunidades campesinas e indígena),y Participación Ciudadana.
Nuestra ilustre visitante es, pues, sin ninguna duda, acreedora y merecedora de la distinción que hoy le concedemos".
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