Gran Bretaña marca la pauta europea contra la obesidad infantil implantando menús escolares saludables, o la eliminación de expendedores de dulces y bebidas azucaradas, buscando además la complicidad entre los supermercados del país. Pero todo no se queda ahí: a un matrimonio de Leeds (Inglaterra) le ha sido denegada la posibilidad de adopción a causa de la obesidad mórbida que sufre el marido. ¿Desde cuándo unos kilos de más hacen incompetente como padre a un no fumador ni bebedor que cumple todos los requisitos para ofrecer un hogar digno a un niño? Mientras, en España los homosexuales tienen la vía libre como adoptantes a pesar de carecer de la estructura básica capaz de generar y educar en óptimas condiciones: un hombre-padre y una mujer-madre le son sustraídos el menor y con ello la posibilidad de enjuiciar sin errores la maternidad y la paternidad como don participado entre los cónyuges.
María Dolores Bravo
sábado, 17 de enero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario