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La cofradía del Prendimiento inicia hoy los actos en honor de la imagen titular que le da nombre popular con un triduo que se celebrará hasta el sábado, a las 20.30 horas, en la capilla del Sagrario de la Catedral, y que será predicado por su consilario, Juan José Martín Campos. Esta tarde habrá imposición de medallas a los nuevos hermanos y mañana se ofrecerá el culto en memoria de los cofrades fallecidos.
Como cada año, Prendimiento será la primera hermandad en celebrar su pregón. La décimo novena edición del mismo tendrá lugar el sábado 31, a las 20.30 horas, en la capilla en la que reciben culto sus tres imágenes titulares. habiendo designado la junta de gobierno para tal cometido a Francisco Molina Pacheco.
Paco Molina nació en el granadino barrio del Realejo, concretamente en el Carmen de San Julio, situado en la calle Ecce Homo, junto al Campo del Príncipe. De sus años juveniles recuerda con especial cariño su estudios en los Maristas, su vida cofrade en la hermandad de su barrio, la del Huerto de los Olivos; y su pasión por el fútbol. "Decían que jugaba bien, y a los 19 años, José Manuel Millán, un amigo de mi padre que fue jugador del Granada e internacional con la selección española, se fijó en mi y me envió al Jerez Deportivo, recién ascendido a tercera división. Allí jugué dos años como lateral derecho con el número 2, y ascendimos a segunda división; creo que fue en la temporada 1961-62".
Molina formó parte de la plantilla del Recreativo de Granada, "que realmente siempre fue el primer equipo de la ciudad", pasando después al Granada C. F. y al Real Granada como colaborador de filiales en el cuadro técnico, siguiendo a los equipos de la provincia que darían tan buenos jugadores como Gerardo o Barrachina.
Sus padres tenían varios comercios de droguería, pero Paco prefirió ingresar en la Academia Militar, en la que hizo carrera profesional en Zaragoza, Lérida y Granada. Estando en el Servicio de Construcciones Militares, su padre su frió una grave enfermedad que le obligó a dejar su carrera y ponerse al frente del negocio familiar, ya que sus dos hermanaos menores estaban estudiando en ese momento.
En 1985, Paco Molina llegó a Almería y encontró a Emilia, "una mujer que llenó mi vida" y con la que hoy comparte su reciente jubilación en el barrio de Costacabana. Sin embargo echaba de menos su activa vida cofrade y entonces encontró al Prendimiento, que también colmaría su pasión por la Semana Santa. En ella comenzó como cofrade de base, pasando posteriormente a desempeñar los cargos de secretario de archivo, listero de la cuadrilla de costaleros de la Merced, secretario en funciones, y secretario general, sintiéndose muy honrado de volver a ser un cofrade más.
Su vocación de servicio a la cofradía le hace no descartar la posibilidad de presidirla algún día. Hoy recuerda con cariño el nombramiento que recibió como 'Tulipero mayor del Encuentro', 'Caballero Horquillero de la Virgen de las Angustias' y 'Artillero de Honor' del GACA de La Legión.
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