LAEDICION.NET.-AGENCIAS.-A siete semanas de las elecciones europeas, los socialistas franceses buscan contrarrestar las iniciativas estrepitosas y personales de Ségolène Royal, que mantiene ante el presidente Nicolas Sarkozy, su estrategia de "contrapresidenta", independiente de su partido, y se vuelve blanco favorito de ataques de la derecha. Las "excusas" de Ségolène Royal al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, por un comentario atribuido a Sarkozy, después de un primer "perdón" pedido en Dakar a los africanos, suscitó el pasado fin de semana un revuelo mediático, exacerbado por los ataques virulentos de la UMP presidencial.La ex candidata socialista a la presidencia volvió a la carga este lunes afirmando en las páginas de Le Parisien y en el telediario de France 2 que quiere "frenar los patinazos verbales permanentes" de Sarkozy, "un reincidente en todas las formas de agresividad verbal, de denigración".
"Cada vez que falte a esta ética del respeto, tomaré la palabra para defender los valores en los que creo", prometió, y afirmó que "cuando lees la prensa internacional, te avergüenza" ser francés.
Sarkozy tiene prevista una visita oficial a España el lunes y martes de la semana próxima.
El ex ministro socialista Jack Lang pidió este lunes a "nuestros amigos españoles" que excusen y perdonen el "paso en falso" de Segolène Royal, pero en general los dirigentes del PS han salido más o menos en su defensa y han denunciado los ataques de la derecha y las "fanfarronadas" de Sarkozy.
"Han hecho lo mínimo", subrayó Gaël Sliman (Institut BVA). "Como si ya no la temieran ni la vieran como una rival", estimó antes de recordar la pérdida de popularidad de Royal en los sondeos.
Un responsable socialista asegura "no nos plantea ningún problema, por eso la banalizamos, no reaccionamos" a esos golpes de efecto para "mostrar que aún tiene una existencia política".
Un dirigente del PS, en cambio, considera que el partido "siempre va atrasado respecto a Ségolène" y "no cabe más estrategia que seguirla, y Ségolène lo sabe".
Va de contrapresidenta. "Considera que tiene derecho de seguimiento respecto a la elección presidencial y está legitimada para interpelar al presidente de la República o dirigirse a los franceses", estima este responsable.
Jean-Louis Bianco, colaborador de Royal, explica que ella "siempre ha tenido esa voluntad de decir cosas muy fuertes para provocar la atención y la reacción".
"Si no subraya en rojo ciertas cosas, no se ven", dice. Otro socialista, Manuel Valls, que apoyó a Royal en el último congreso del partido, estimó el domingo que "todo esto no merecía pedir disculpas". "El perdón el arrepentimiento, son cosas muy importantes" para "usar con moderación", estima.
La polémica tiene consecuencias para el PS: "Impide arrancar la campaña de las europeas en buenas condiciones", afirma un dirigente, "centra el debate en torno a cuestiones personales de Sarkozy y Royal" y "va más de frasecitas que de confrontación de proyectos
No hay comentarios:
Publicar un comentario