La Unidad de Oftalmología del Área
Sanitaria Norte de Almería ha realizado en el pasado año un total de
2.017 Tomografías de Coherencia Óptica (OCT). Esta técnica se emplea para el
diagnóstico precoz de numerosas patologías ópticas y permite una detección
precoz y un seguimiento exhaustivo de la evolución de la enfermedad.
La Tomografía de Coherencia Óptica
(OCT), es una técnica de diagnóstico por imagen no invasiva a través de
la cual se obtienen representaciones en dos y tres dimensiones que permiten
analizar con detalle todas las capas de la retina. Las imágenes obtenidas
facilitan el diagnóstico de patologías difíciles de identificar con las
técnicas tradicionales, además de permitir explorar la misma zona de la retina
en sucesivas revisiones, lo que hace posible un seguimiento exhaustivo de la
evolución de la patología.
La realización de la OCT no requiere
una preparación previa del paciente y se realiza con éste sentado, sin precisar
anestesia ni medicación sedante. No se utilizan flashes ni anestésicos. Al
contrario que otras exploraciones oftalmológicas tampoco suele ser
necesaria la dilatación previa de la pupila, por lo que no produce molestias y
el examen se completa en unos minutos. En definitiva, se trata de un
método no invasivo de resultado inmediato.
Además de este tipo de pruebas, la
Unidad de Oftalmología ha realizado a lo largo de 2012, un total de 469
angiografías, 1674 campimetrías, 841 láserterapias y 236 retinografías.
La angiografía es un procedimiento
diagnóstico para el estudio de la vascularización de la retina, es muy útil para
el diagnóstico y seguimiento de múltiples patologías oculares, como la
degeneración macular asociada a la edad (DMAE), que constituye la principal
causa de pérdida severa de visión central, en uno o ambos ojos, en personas
mayores de 50 años. La angiografía se emplea tanto para el diagnóstico,
como para la clasificación de la lesión, que permita posteriormente plantear
las distintas estrategias terapéuticas.
La diabetes es la principal causa
de pérdida de visión en pacientes de entre 24 y 60 años, ya que produce daños
en los vasos sanguíneos de la retina. El seguimiento angiográfico de
estas lesiones permite instaurar el tratamiento con láser, para prevenir la
pérdida de visión. También se emplea en las enfermedades que cursan con
oclusión de la vascularización de la retina, para localizar y cuantificar la
extensión de las zonas afectadas y establecer el pronóstico sobre la
visión futura, en el estudio y tratamiento de inflamaciones o tumores
retinianos, que no podrían ser tratados sin la localización exacta de la
lesión.
Campimetría y láser
En cuanto a la campimetría, ésta
consiste en el estudio del campo visual y la detección de sus defectos
(escotomas o zonas de pérdida parcial o total de visión) mediante el empleo de
un campímetro. El campo visual se define como al espacio en el que un objeto
puede ser visto mientras la mirada de la persona estudiada permanece fija hacia
el frente. El estudio del campo visual es una técnica sencilla, que no requiere
una preparación previa del paciente y puede aportar información muy
valiosa, no sólo sobre enfermedades que pueden afectar únicamente al
globo ocular, sino también de otras patologías que incluyen entre sus múltiples
síntomas las afecciones oftalmológicas.
Finalmente, las terapias con láser
permiten el tratamiento de muchos pacientes sin riesgo de infección, casi sin
dolor, y sin necesidad de hospitalización. Al poder utilizar técnicas
avanzadas, tanto de acceso a campos microscópicos, como de sistemas de enfoque
con el láser, el oftalmólogo dispone de métodos con un algo grado de precisión
y control, que no ofrecían las técnicas quirúrgicas previas. Esta precisión,
riesgo mínimo, conveniencia, y costo reducido permiten tratar a un número mayor
de pacientes con una variedad creciente de enfermedades oculares, con result
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