El laicismo mal entendido puede generar situaciones absurdas. Este es
el caso de la celebración de la festividad de la Virgen de la Merced,
Patrona de Barcelona, coincidente este año con el 120 aniversario de
su coronación. Para tal ocasión, el entonces alcalde Rius y Taulet
hizo obsequio de las coronas de la Virgen y de su Hijo en nombre de la
ciudad. Hoy, sin embargo, esta fiesta se prepara a lo grande con 600
actos lúdicos y culturales sin ninguna referencia explícita al origen
religioso del evento. Es tan solo y simplonamente: "La Mercè". Sería
de desear que, al menos se incluyera en el programa una Misa u
homenaje a la Madre de Dios, que, aunque muchos lo desconocen, es la
principal protagonista de esta Fiesta Mayor.
Eva N Ferraz
lunes, 22 de septiembre de 2008
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