Varias instituciones españolas se movilizaron contra el derribo de la cárcel de Carabanchel, en el sur de Madrid, símbolo de la represión de la dictadura de Franco (1939-1975) que reclaman se rehabilite como museo de la memoria.
Varias máquinas y operarios rompieron en la madrugada de este martes el doble muro de la cárcel por varios puntos y entraron en el lugar, indicó la Plataforma por un Centro para la Paz y la Memoria en esa cárcel, que agrupa a varias asociaciones de vecinos y de ex presos.
La llamada nueva Prisión Modelo de Madrid, una de las principales del régimen de Franco y en desuso desde hacía 10 años, fue construida en el distrito de Carabanchel, a las afueras de Madrid, por presos sobre todo del bando republicano, perdedor de la Guerra Civil (1936-1939).
Fue inaugurada en 1944 para albergar a una media de 2.000 presos comunes y de la represión franquista.
Esta megacárcel de 172.620 hectáreas que cerró en 1998 tras numerosas denuncias por la falta de higiene, es reclamada por varias instituciones y asociaciones para abrir un museo de la Memoria, pero la dirección general de Instituciones Penitenciarias, que depende del Ministerio del Interior, decidió demolerla para construir viviendas y un hospital.
La dirección general de Instituciones Penitenciarias, que depende del Ministerio del Interior y proyecta construir 650 viviendas, un hospital y trasladar allí sus oficinas, aseguró este martes a AFP que "hoy no ha empezado ninguna demolición".
El ayuntamiento de Madrid otorgó la licencia de derribo a comienzos de octubre y la directora de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, envió este martes una carta a la Plataforma en la que desestima el pedido de ésta, dijo a AFP el responsable vecinal Jesús Rodríguez.
Instituciones Penitenciarias alega que quiere recabar financiación para construir más cárceles, añadió.
Contra el proyecto lleva trabajando desde julio la Plataforma por un Centro para la Paz, formada por asociaciones de vecinos y ex presos políticos que propone mantener una parte del edificio para abrir un museo y construir un gran hospital y una residencia de ancianos en un barrio que carece de ambas.
El coordinador general de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares, denunció este martes en el Congreso el comienzo de la demolición antes de que él mismo presentara por la mañana una propuesta en una comisión parlamentaria para conservar la cúpula de la cárcel y crear un centro de la memoria, que fue rechazada.
Contra el proyecto también se movilizó el juez GARZÓN , que el jueves decidió investigar las desapariciones durante la Guerra Civil y el franquismo y ordenó además suspender el derribo.
Por su parte, el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, que estuvo preso en esa cárcel, apoyó la creación de un centro de la memoria en una reciente carta al ministro del Interior.
"La prisión de Carabanchel es un lugar especialmente significativo de la represión política. Ahora que es inminente el derribo de la prisión (...) estamos a tiempo de que los planes existentes para el solar (...) se hagan compatibles con lo que aquí pedimos: memoria, homenaje, recuerdo y, sobre todo, un legado para el futuro", urgió Múgica.
Y el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) pidió el mantenimiento de todo o parte de la cárcel por sus valores arquitectónicos e históricos.
El COAM lamentó "que este edificio no fuera incluido en el Catálogo de Edificios Protegidos, ya que supone una tipología arquitectónica singular en España", de tipo "panóptico", con úna cúpula central desde la cual se pueden contemplar las galerías en forma estrellada, típico de la posguerra y raro en España.
"De estilo neoherreriano o imperial", con "elementos racionalistas y monumentales", mide 32 metros de diámetro y 25 metros de altura, "similares dimensiones que el Panteón de Roma", subrayó el COAM.
Los arquitectos y la Plataforma han listado al menos 15 antiguas prisiones reconvertidas, como la Modelo de Barcelona y la de Valencia.
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