lunes, 3 de noviembre de 2008

DESDE NAVARRA LO QUE SE ESCONDE TRAS LA ACUSACIÓN DE TRAICIÓN A UPN

La correspondencia regular que mantengo
con amigos de otras regiones de
España me ha hecho comprender que
el Partido Popular está interesado en distorsionar
la actuación de Unión del Pueblo Navarro
en la votación de la enmienda del PP a los
Presupuestos Generales del Estado, con el
único fin de justificar a los ojos de sus votantes
de toda la nación su reconstitución en
Navarra. Así, con su mayor poder e influencia
mediática, el PP, con Del Burgo y Cervera a la
cabeza, quedaría como el salvador de la Patria
y la pequeña UPN como el traidor don Opas.
Malo es que el segundo partido de España
sienta la necesidad de justificar su implantación
en una provincia tan pequeña
(10.000 Km2 y 600.000 habitantes) con una
puesta en escena tan grande… Y esta actitud
de Rajoy y los suyos me trae a la cabeza el
aforismo jurídico excusatio non petita accusatio
manifesta, por lo que voy a dar una interpretación
del hecho desde el punto de vista
que aquí tenemos muchas personas.
Con este fin, en primer lugar, hay que
tener muy claro que el hecho abstenerse de
apoyar una enmienda del PP no implica necesariamente
el apoyo a la propuesta de presupuestos
del Gobierno, tal y como los chicos de
Rajoy han querido vender; y en segundo lugar,
hay que recordar que UPN es un partido independiente
y soberano y más antiguo que el PP,
y no, como los medios nacionales han repetido
hasta la saciedad, la marca, la sucursal, ni la
franquicia del PP en Navarra. Según el pacto
de 1991 y lo dispuesto en los acuerdos posteriores
suscritos entre el PP y UPN el
único compromiso de voto unitario es el
que obliga a los parlamentarios de UPN a
dar “su voto favorable al candidato a presidente
que designe el PP". En el acuerdo
de 2007 se establece:
"Para situaciones especiales
que afecten
al interés
g e -
neral de Navarra y a la gobernabilidad de la
Comunidad foral y siempre y cuando no se colisione
con el interés general de España y con
los principios ideológicos de este acuerdo, los
diputados y senadores de UPN fijarán su posición
de voto priorizando los asuntos de interés
general de Navarra y la gobernabilidad de la
Comunidad sobre los de carácter partidista y
estratégico."
A la luz de los acuerdos, parece difícil
mantener que UPN haya traicionado nada, ni
roto ningún acuerdo... ¿Por qué, entonces,
tiene el PP tantas ganas de romper con UPN
y tan poco valor para hacerlo por su cuenta?
Yo creo que todo esto no corresponde a
otra cosa que al deseo del PP de romper con
UPN por las razones que se pueden leer en el
comunicado del PP tras la votación de su enmienda,
cuyo punto 3º concluye diciendo:"Es
absolutamente irrenunciable para el Partido
Popular garantizar la presencia de nuestro proyecto
político en todo el territorio nacional y por
tanto en Navarra".
Cualquiera que quiera ver esto de forma
no maniquea podría comprender que, si la
abstención de UPN rompe algo, no rompe un
pacto, sino el orgullo de los nuevos dirigentes
del PP cuando se han dado cuenta de que no
dominan a UPN y de que no tienen partido en
Navarra y que, ahora, y muy legítimamente,
quieren tenerlo. Lo malo es que pretenden hacerlo
de manera que su maquinaria
de propaganda
haga creer a España
que el rufián de la
película es sólo
UPN. De hecho,
hace unos años, el
PP ya intentó fagocitar
a UPN
presentando
a Del Burgo como candidato a la presidencia
del partido regionalista; y este verano
pensó en repetir la maniobra, pero especulando
con presentar al ahora expedientado
Santiago Cervera. Téngase en cuenta que el
presidente de UPN tiene que ser elegido en
2009, que Sanz se va y que el candidato que
tiene mayores números es la alcaldesa de
Pamplona y actual vicepresidenta de UPN, Yolanda
Barcina.
Así, fracasados Del Burgo y Cervera, no
queda más remedio que hacer el paripé de la
ruptura por la pretendida traición de UPN. Pero
ahí el PP vuelve a pillarse los dedos porque no
puede romperse el pacto ni la disciplina de
voto por un partido distinto y no sometido a disciplina.
Y, además, si vemos lo que ha pasado
recientemente con dos diputados del PP de
Murcia, que han votado contra el PP en el
asunto del trasvase Tajo-Segura, vemos que
el rigor que el PP aplica ahora contra los diputados
de UPN es mucho mayor que el que
había aplicado antes a sus dos diputados murcianos...
¿Por qué este doble rasero?
La respuesta es clara. Ni a UPN ni al PP
les interesa ya este pacto, que pudo tener su
razón de ser en 1991, cuando el Amejoramiento
del fuero establecía que, de no alcanzarse
la mayoría absoluta en el Parlamento
Foral, gobernara automáticamente la lista más
votada. Hace dos legislaturas que el procedimiento
automático no tiene sentido y sí lo
tiene, en cambio, el romper un pacto cuando
no se dan las circunstancias que lo propician.
Lo que parece que no quiere entender Rajoy,
Del Burgo y Cervera, es que, roto el pacto, y
cesado Alli de la presidencia de CDN, partido
cuyo futuro está en duda, UPN puede “ganar
por el centro” el puñado de los votos de CDN
que le “restaría por la derecha” un partido encabezado
por Del Burgo o un delfín suyo.

Pedro Sáez Martínez de Ubago

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