domingo, 16 de noviembre de 2008

PP e IU ven los Presupuestos como una "oportunidad perdida" contra la crisis

Griñán defiende en el Parlamento unas cuentas austeras y anticíclicas para afrontar el desempleo, proteger a las familias y apoyar a los ayuntamientos • Arenas lanza diez propuestas alternativas
El PP se quedó ayer sin el duelo presupuestario que esperaba entre su presidente, Javier Arenas, y el presidente andaluz, Manuel Chaves. Pese a dirigirse insistentemente a Chaves, con quien se tuvo que medir Arenas fue, tal y como estaba previsto, con el vicepresidente segundo y consejero de Economía, José Antonio Griñán, en un debate en el que lo de menos fueron las cifras (33.764 millones de euros) con los que contará el Gobierno andaluz para 2009, sino en si servirán o no para, si no corregir, al menos, minimizar los efectos de la crisis. Si Griñán y el PSOE defendieron unas cuentas anticíclicas preparadas para afrontar el desafío del paro, la protección de las familias y el apoyo a los ayuntamientos, para Arenas no fueron más que una "oportunidad perdida" y "sepultura" de la Segunda Modernización de Andalucía. Una apreciación en la que, salvo matices ideológicos, coincidió también desde los bancos de la oposición IU, que los vio un "paso atrás".

La exposición de Griñán en defensa de las cuentas preparadas por su departamento pivotaron sobre el equilibrio logrado entre el ahorro y la austeridad, el endeudamiento, el mantenimiento de la inversión y el impulso de la actividad económica, que en nada convencieron a un Arenas que quiso "arrimar el hombro" contraponiendo un decálogo de propuestas alternativas. Una iniciativa que de antemano dio por perdida, por entender este debate carente de crédito, toda vez que en el último cuatrienio ni una sola de las 3.000 enmiendas populares presentadas fueron apoyadas por el PSOE.

Los diez pilares de los presupuestos alternativos populares, resumidos en "austeridad, reformas, bajada de impuestos, subida de inversiones y liquidez para familias, pymes y autónomos", son un compendio de promesas electorales y reclamaciones planteadas en los últimos meses: del recorte de consejerías a la supresión del impuesto de sucesiones y donaciones, de un plan extraordinario de austeridad al incremento de las inversiones por encima de la media del Presupuesto o el destino del 50% de la deuda histórica a los ayuntamientos.

Arenas aprovechó su turno para poner en duda que las políticas sociales sean la prioridad de la Junta -absorben el 59% del gasto- y enumeró un listado con una veintena de "recortes" en partidas como los comedores escolares, el Plan de Drogodependencia, políticas de inmigración, pensiones asistenciales o el programa de Educación Especial que de inmediato fueron desmentidos o minimizados por fuentes de la Consejería de Economía,que bien achacaron el error del PP en no haber contrastado el cambio de algún programa de una consejería a otra, o bien consideraron que se trataba de cantidades insignificantes.

Aparte de proponer, al quedarse sin la réplica de Chaves, Arenas quiso incomodarle acusándole de ser un dirigente que "no da la cara" y que se queda sentado "esperando" al que panorama se despeje, constatando en él y en el Gobierno que preside una "alergia" a las "reformas" y una apuesta por "más altos cargos, más burocracia y menos inversiones". A la respuesta con gestos de desaprobación de la bancada socialista se sumaron las palabras de Griñán, que vio en su intervención una "farsa", salpicada de "falsedades y contradicciones".

Frente al ruido generado por el rifirrafe entre socialistas y populares, más sosegada fue la intervención del portavoz de IU, Pedro Vaquero, que se centró más en cuestionar el "falseamiento" de los Presupuestos por no adecuarse a una realidad económica que estará a un paso de la recesión en 2009, en la que apuntó que se contabilizarán un millón de parados, por lo que estimó escaso el nivel de endeudamiento en el que incurrirá la Junta (1%, es decir, 1.616 millones) y consideró que debía haber sido mayor. Tampoco pasó por alto que la apuesta para salir de la crisis siga siendo el "modelo del ladrillo".

La mayoría absoluta del PSOE dejó en nada las enmiendas a la totalidadde PP e IU y dio luz verde al trámite parlamentario de los Presupuestos para su aprobación definitiva en diciembre.

No hay comentarios: