lunes, 14 de diciembre de 2009

Berlusconi no necesitará operación y estará ingresado durante unas 48 horas


LAEDICION.NET.-REDACCIÓN.- El primer ministro italiano se encuentra en un hospital de Milán, tras la agresión que sufrió durante un mitin en Milán. El mandatario afirma desde el centro sanitario que ha sido un "milagro" porque si el golpe hubiera sido unos centímetros más arriba hubiera perdido el ojo. El supuesto agresor es un hombre de 42 años "psicológicamente inestable" según su propio padre. El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, no necesitará ser sometido a ninguna operación tras la agresión sufrida ayer al término de un mitin en Milán, que le llevó a ingresar en un hospital de la ciudad italiana con la boca ensangrentada.
Así lo hizo saber el médico personal del mandatario, Alberto Zangrillo, que trabaja en el Hospital San Raffaele de Milán en el que se encuentra Berlusconi, y que informó de que el político permanecerá ingresado durante unas 48 horas.
"Desde el punto de vista clínico, todo está tranquilo, pero será necesario un periodo de observación de uno o dos días", indicó el médico, en declaraciones que recogen los medios de comunicación italianos.
"El primer ministro no ha perdido nunca la consciencia y no ha sido sedado", apuntó Zangrillo, quien añadió que desde el punto de vista psicológico, Berlusconi ha sabido no sucumbir a la preocupación que mostraban sus seres queridos y les ha animado, incluso, él mismo.
Según el médico personal del primer ministro, Berlusconi se encuentra tranquilo en estos momentos, pero "afligido" moralmente por lo que ha sucedido.
El político y empresario fue agredido con una estatuilla al término de un tenso mitin celebrado en la plaza del Duomo milanesa supuestamente por un hombre de 42 años, sin antecedentes penales, que ha sido identificado por la Policía como Massimo Tartaglia.
El supuesto agresor fue inmediatamente detenido por los agentes italianos tras el suceso y conducido a comisaría, donde se le acusó formalmente de un delito de agresión con agravantes y donde se comprobó que en el bolsillo llevada otras dos estatuillas, un crucifijo y un spray picante.
Berlusconi, tranquilo
Ya en el hospital, el director de informativos del canal de televisión Rete Quattro, Emilio Fede, aseguró, tras visitar al mandatario, que Berlusconi afirmó que ha sido todo un "milagro" no haber registrado más daños. "Me ha dicho que siente que todo ha sido un milagro, porque un centímetro más arriba y habría perdido el ojo. Naturalmente está dolorido, se le han suministrado analgésicos y no creo que se trate de una cosa de sólo 24 horas", indicó Fede, en declaraciones a los medios de comunicación italianos.

Berlusconi está "preocupado porque existe una atmósfera de excesiva violencia. No está asustado, sino preocupado. Hago este trabajo desde hace cincuenta años, pero una cosa así, con un jefe de Gobierno objeto de una agresión, nunca la había visto", añadió.
Tras la agresión, Berlusconi, quien en todo momento ha querido dar muestras de que los hechos no revestían gravedad para su salud, fue conducido en su coche oficial al hospital milanés con la boca ensangrentada, donde se le realizó un TAC y los médicos decidieron mantenerle bajo observación y le pronosticaron un tiempo de recuperación de 20 días.
Berlusconi presenta, según el diagnóstico de los médicos, una pérdida copiosa de sangre, una lesión lacero-contusa interna y externa en el labio superior, así como daños en los dientes y una fractura en el tabique nasal.
Los hechos se produjeron al bajar Berlusconi del estrado del mitin de su partido político, el gobernante Pueblo de la Libertad (PDL), y acercarse a saludar a la gente, donde el agresor aprovechó para golpearle con una estatuilla.
En su discurso en el acto del PDL el primer ministro fue interrumpido por un grupo de manifestantes que le llamaron "payaso" y pidieron su "dimisión", algo que hizo que Berlusconi elevara su tono de voz, aumentara la tensión y les gritara, hasta en tres ocasiones, "vergüenza".
El supuesto agresor es "psicológicamente inestable"
El padre del presunto agresor defendió a última hora de ayer a su hijo argumentando que es "una persona psicológicamente inestable que nunca ha hecho daño a nadie", al tiempo que reconoció que, aunque votantes de izquierdas, en su familia nadie profesa "odio" hacia 'Il Cavaliere'.

"Mi hijo, mi familia, siempre hemos votado al PD (Partido Democrático, una formación de centro izquierda), pero ninguno de nosotros siente odio por Berlusconi", afirmó Alessandro Tartaglia, padre de Massimo Tartaglia, en declaraciones a los informativos de Mediaset, propiedad del propio Berlusconi. Alessandro Tartaglia respondió a los periodistas después de que la Policía concluyese el registro en la vivienda familiar, donde también reside el supuesto agresor.

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