El cadáver del joven de 23 años fue encontrado en el interior de la vivienda del presunto homicida • La Policía Nacional detiene al agresor al día siguiente de los hechos
LAEDICION.NET.-REDACCION.-Un joven de 23 años falleció el día de año nuevo apuñalado en el corazón tras mantener una reyerta en el domicilio de su agresor. Ambos, de nacionalidad lituana, se conocían desde hacía tiempo y, al parecer, la discusión se inició mientras ingerían bebidas alcohólicas en el interior de la vivienda.
Los hechos ocurrieron el jueves por la tarde aunque no fue hasta las 20:50 horas cuando un ciudadano alertó al Servicio de Emergencias 112 de que en la barriada de Venta Gaspar había un individuo ensangrentado y herido de arma blanca.
De inmediato, una patrulla de Policía Nacional se trasladó hasta la zona con gran rapidez y comprobó que la víctima había fallecido. El cadáver se encontraba en el interior de la casa, en el comedor, con una puñalada que afectaba a un órgano vital, el corazón.
La víctima, identificada con las iniciales G. V. y de 23 años, fue trasladada hasta el Instituto de Medicina Legal de Almería donde los forenses le practicarán la autopsia.
Según las primeras investigaciones, el origen del suceso fue una riña y apenas nueve horas después de conocerse los hechos la Policía Nacional, que se hizo cargo de la investigación, ha logrado localizar y detener al presunto autor del crimen, E. K. de 30 años, que huyó del domicilio tras matar a su compatriota.
A primera hora de la mañana de ayer, agentes del Servicio de Policía Científica y la Unidad de Delincuencia Especial y Violenta de la Comisaría de Almería continuaron con la inspección ocular en el lugar de los hechos. La gran presencia policial inquietó a los vecinos de Venta Gaspar que desde la noche anterior hasta ayer al mediodía estuvieron escuchando sirenas y gran trasiego en la calle Geranio, colindante con varios invernaderos y la nave de una conocida empresa de transportes.
Las diligencias junto con los diversos efectos recogidos como pruebas principales para el esclarecimiento del crimen, y el detenido serán puestos a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Almería, según informaron fuentes de la Comisaría Provincial.
Varios vecinos de la barriada aseguraron a Diario de Almería que E.K. y los demás que conviven con él en el mismo domicilio de la calle Geranio son los únicos que dan problemas en esa zona. Es más, insistieron en que "es habitual que la Policía les visite y que incluso en varias ocasiones se ha llevado a alguno de ellos en el vehículo policial hasta la Comisaría". "Las peleas y los escándalos eran continuos y además, E. K. solía beber mucho", por lo que como indicaron vecinos que le conocen, "no es extraño verle borracho. Tiene el carácter agrio y los vecinos le conocemos sólo de vista. Trabaja en la agricultura, en invernaderos cogiendo tomates".
Un gran reguero de sangre que salía desde el interior de la vivienda hasta el patio y había salpicado a una manta y una toalla que había tirada en el suelo, así como gran cantidad de botellas y latas de cerveza eran algunos de los elementos más llamativos que ayer se podían apreciar en la puerta de la casa.
Los vecinos apenas se atrevían a hablar de la familia, algunos incluso aseguraron a LA EDICION.NET que no lo hacían "por miedo, puesto que somos sólo tres familias las que vivimos en esta zona de Venta Gaspar".
Tampoco quisieron aportar nada de lo ocurrido los familiares del detenido que, sobre las 12:00 horas del mediodía, estuvieron en la puerta del domicilio y al notar la presencia de los medios de comunicación se introdujeron en un coche para no ser fotografiados.
"No sabemos nada y todo está en manos de la Policía Nacional", fueron las únicas palabras que articularon dos mujeres de nacionalidad lituana que vivían con el presunto autor del crimen, y que iban acompañadas de un hombre español que conducía el vehículo en el que emprendieron la marcha apresuradamente.
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