Es la inversión prevista en la provincia de Almería por Gobierno, Acuamed y Junta de Andalucía hasta 2015 • La desaladora del Campo de Dalías y las conducciones de la planta de Carboneras son los principales proyectos de la Cuenca Mediterránea
LAEDICION.NET.-:/ Redacción.-El fantasma del déficit hídrico ha vuelto a sobrevolar los municipios de la provincia. Cuando parecía que la sequía era un problema ya superado, el agua se convierte de nuevo en protagonista. El serio descenso de las precipitaciones en los últimos años y el retraso en la ejecución de las principales obras destinadas a calmar la sed de la provincia han obligado a dar la alarma. Ayer mismo, el presidente de la Diputación, Gabriel Amat, recordaba que más de la mitad de pueblos de la provincia sufren en silencio graves dificultades para poder suministrar agua potable a sus vecinos a diario y exigió a la Junta de Andalucía que asuma su responsabilidad. Si bien es cierto que el déficit hídrico que hace unos años estimó la Mesa de las Infraestructuras, en torno a 320 hectómetros cúbicos, ya se quedó obsoleto, debido a la entrada en funcionamiento de instalaciones del Programa AGUA de Acuamed como la nueva planta desaladora del Bajo Almanzora, todavía hay una seria de carencias por cubrir y ahí entra en juego el trasvase del Ebro.
La eliminación de la faraónica infraestructura programada por el Gobierno de Aznar privó a la provincia de nada menos que 90 hectómetros, de los que 42 eran para abastecimiento urbano y otros 48 para los regadíos. Poco a poco se han ido paliando algunas de las necesidades de los pueblos almerienses y las administraciones central y regional confirman estar dispuestas a echar el resto para cubrir toda la demanda con inversiones en los próximos años. El Consejo Nacional del Agua v a aprobar hoy el plan hidrológico de la Cuenca Mediterránea hasta el 2027, al igual que el de las otras dos cuencas andaluzas, con una serie de actuaciones que van a dejar en la provincia más de 1.000 millones de euros hasta 2015. Se trata, en definitiva, del conjunto de proyectos contemplados en el Programa AGUA de Acuamed que continúan en fase de ejecución o de tramitación. El consejero de Medio Ambiente de la Junta, Luis Planas, aseguró ayer que "estos planes aprobados por el Gobierno andaluz el 2 de noviembre de 2011 corregirán el déficit hídrico de la Cuenca Mediterránea y garantizará el actual equilibrio de las otras dos (Guadalete-Barbate en Cádiz y Tinto-Odiel-Piedras en Huelva). Los tres planes suman una inversión de 8.073 millones de euros hasta 2027 para tener más recursos hídricos, mejorar la calidad de las masas de agua, economizar su consumo y ajustarlo a las futuras demandas.
La Cuenca Mediterránea, que comprende las tres provincias de Almería, Granada y Málaga, tiene un déficit de 301,3 hectómetros cúbicos que se pretende reducir hasta los 110 en 2015 y al equilibrio en 2027. Las actuaciones más destacadas de los municipios de la provincia son la nueva desaladora del Campo de Dalías, que aportará 30 hectómetros cúbicos (22,5 para abastecimiento y 7,5 para los regantes), y la conducción desde la planta de Carboneras hasta el Campo de Tabernas y los Llanos de Almería. Esta actuación viene a complementar la conexión que ya se culminó el verano del año pasado entre la desaladora y al menos una decena de pueblos del Valle del Almanzora a los que pueden llegar hasta 15 hectómetros cúbicos por una tubería de 75 kilómetros que ha supuesto una inversión de casi 90 millones de euros. Otras de las actuaciones que se contemplan en el plan hidrológico de la Cuenca Mediterránea para la provincia son la mejora del embalse de Benínar, la ampliación de las depuradoras del Poniente, Bajo Andarax, Campo de Níjar y Levante, el desagüe de la Balsa del Sapo en Las Norias y la modernización de los regadíos intensivos.
Entre las obras pendientes de su ejecución por Acuamed, de las que se contemplaron inicialmente al poner en marcha el Programa AGUA, ya no aparece la compra de la desaladora de Rambla Morales. La infraestructura de Níjar, en un situación financiera delicada por la deuda de más de 100 millones de euros y después de la dimisión de la ejecutiva, ha sido descartada después de años de negociación con el Gobierno. El objetivo era adquirirla para poder exprimir los 20 hectómetros cúbicos de agua que puede producir cada año. El resto de los proyectos, según ha confirmado Acuamed a Diario de Almería, se mantienen en agenda, a pesar del cambio de su director general y posiblemente también de la política hídrica del Ejecutivo con la llegada de Rajoy.
La sequía ha vuelto a situar en primera línea de interés el trasvase del Ebro proyectado en su día por otro gobierno del PP, en este caso bajo el mandato de Aznar, que fue el encargado de poner la primera piedra de la obra en Huércal Overa el 18 de febrero de 2004. Sin embargo, el actual Ejecutivo ni confirma ni desmiente su posible rescate y cambia la versión de lo posible en las cuencas excedentarias y deficitarias. Sea como sea, lo que sí está claro es que la falta de lluvias está mermando las reservas y se avecinan años cuanto menos difíciles.
El embalse de Benínar, por ejemplo, ha pasado de tener 26,7 hectómetros cúbicos del verano de 2011 a los 9,72 actuales. Algunas de las estaciones de la Demarcación Hidrográfica de la Cuenca Mediterránea han registrado un tercio de las precipitaciones de años anteriores y no alcanzan la media histórica de la última década. Los trasvases del Tajo-Segura (15 hectómetros cúbicos en los regadíos del Levante y 10 más para abastecimiento) y del Negratín (50 hectómetros para la comarca del Almanzora) son ya pilares fundamentales para una provincia que en los últimos meses se han visto reducidos por el descenso de recursos en las cabeceras de los ríos. No peligran, pero sí existe una incertidumbre sobre hipotéticos recortes a medio y largo plazo.
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