viernes, 18 de julio de 2008

UNA HAZAÑA DE LOS ECOLOGISTAS

Por Salvador Ruiz"


Transcripción de un artículo publicado en el periódico semanal OPINION (La voz de Roquetas de Mar), publicado a primeros de 1990.

En el pueblo minero de Rodaalquilar, se hicieron en tiempos de la Dictadura de Franco, un grupo de 50 viviendas para mineros. La mayoría de ellos eran trabajadores del interior de la mina, que además de la dureza y peligrosidad de su trabajo -extracción de mineral de galerías a muchos metros de profundidad- llevaban aparejado otro otro grán riesgo, el riesgo de la silicosis; enfermedad derivada del fino polvo que se desprende durante ala perforación, que destruye los pulmones y conduce a una muerte segura en un periodo más o menos largo.
Los hombres que se ven obligados a realizar este trabajo, saben que van a morir de esa enfermedad y, aunque no pueden precisar cuando, también saben que no van a llegar a viejos.
Un empresario ejemplar, ingeniero de minas en la Dictadura, Don Ramón de Rotaeche, para compensar un poco -si es que esas tristes perspectivas tienen compensación-, construyó para estos hombres el poblado minero a que hemos hecho referencia. Casas relativamente cómodas en aquellos tiempos, ya que las pocas viviendas que existian en aquella época en Rodalquilar, eran prácticamente inhabitables.
Por los motivos sentimentales, por los que se constryeron estas viviendas para aquellos mineros, si ahora hay alguien que tiene que tiene derecho a habitarlas, son los propios destinatarios de las mismas, si es que queda alguno vivo y, en su ausencia, sus familiares; esposas, hijos, nietos, etc,. ellos son los indicados y cuentan con todo los derechos para habitar esos hogares.
El dinero gastado por el I.N.I. (Instituto Nacional de Industria) en la construcción de estas viviendas, no procedían de los impuestos de los contribuyentes, sino de los beneficios de la Empresa Nacional ADARO, dinero generado por los propios trabajadores en sus durísimas jornadas de trabajo, en la extraccción del mineral, para proporcionarle al Gobierno unas cuantas toneladas de oro.
En estos momentos los ecologistas están emperrados en cometer un enorme atropello, una grán injusticia. Pretenden desalojar a los que aún siguen habitándolas, apropiándose ellos de estas casas para sus manejos y con el tiempo dar un enorme "pelotazo".
Sabemos que los ecologistas son unos mandados, testaferros de los que, despues, darán ese pelotazo, pero no tendrían que prestarse a este "sucio negocio", sino más bién, ayudar a estos vecinos a hacer uso de estos inmuebles, en lugar de favorecer su desalojo.
No tiene relación alguna el "Parque Natural de Cabo de Gata", con el "Poblado Minero" de Rodalquilar.
Instuimos que el grán pelotazo lo van a dar a lo largo del litoral almeriense dsde Rtamar hasta Aguamarga, ya que beds un bocado muy exquisito a los que se han acostumbrado "affaire" mediante la recalificacción de terrenos.
A vosotros, ecologitas, os tienen ahí como guardianes para que no les estropeemos las maravillosas playas de nuestro litoral a las que en el momento oportuno darán el grán golpe económico.
Vosotros estias ganando un buen sueldo sin hacer nada, sin producir nada, como otros muchos que recluta el PSOE para sus manejos, y haceis bién en aprovechar la ocasión que se os ha presentado, pero como os decía antes, es una injusticia compartida, esa obstinación vuestra en echar a la calle a los vedrdaderos beneficiarios del poblado, imponiéndoles, ademas multas en metálico, despues de haber restaurado ellos sus propias viviendas.
Lo verdaderamente legal, justo y humano, es que estas viviendas sean asignadas en propiedad por una modesta cantidad, más bien simbólica, a los que verdaderamente tienen derecho sobrfe ellas.
Por eso, estos vecinos deben negarse rotundamente a abandonar estos hogares, si no es saliendo con los pies por delante, para baldón y vergüenza -si es que latienen- de estos demócratas de pacotilla, emperrados en desalojar a unos mineros o sus descendientes de unas viviendas que la "dictablanda" construyó para uso y disfrute de gente humilde".

Hasta aquí la transcripción.

Bueno, pues ya han empezado a dar el "pelotazo".
Hemos podido comprobar que ahora, hace unos meses, han construido unas cuarenta viviendas a dos kilómetros de distancia del poblado de los mineros.
Los escombros de las que derribaron están en el mismo lugar.
Lo m ás canallesco de todo es que llevaron palas excavadoras blindcadas por la Guardía Civil, por si los mineros se resistian a salir de las viviendas.


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