LAEDICION.NET.-No hay día que José Bono no sea noticia, cuando no es su patrimonio que sigue deparando nuevas sorpresas, lo es la cláusula de silencio impuesta en el contrato con la empresa que explota las instalaciones de restauración en la Cámara Baja o la última, aprobar una licitación que supera el millón de euros para una guardería para sus empleados. El presidente del Congreso volvió a ser ayer noticia, en la reunión de la Mesa y de la Junta de Portavoces del Congreso, primero Bono se ausentó, para no interferir en el debate mientras el Partido Popular se opuso rotundamente a la votación, al considerar que el asunto no es competencia de la Mesa, dejando sin quórum la reunión, y de nuevo impedirse una votación.
Así, de nuevo Bono no pudo dar explicaciones de su patrimonio cada día más creciente. Tampoco da explicaciones sobre el nuevo contrato con la empresa que explota las instalaciones de restauración en la Cámara Baja y que en el punto número 30 del pliego de condiciones para la renovación de las cuatro cafeterías y dos restaurantes incluye una cláusula de "deber de confidencialidad de la información a la que tengan acceso por razón del servicio, con carácter indefinido".
Pero su última “hazaña” es la Resolución de la Mesa del Congreso de los Diputados, del pasado 13 de abril de 2010, por la que se convoca procedimiento abierto para la adjudicación del contrato de prestación del servicio de Gestión Integral del Centro de Educación Infantil en el Congreso de los Diputados, por nada más y nada menos que 1.001.160 euros, exentos de IVA.
Situación privilegiada
Así mientras que para la inmensa mayoría de los padres es más que difícil acceder y pagar una plaza de educación infantil de primer ciclo, los diputados, diputadas y otros trabajadores del Congreso tendrán acceso a una ventaja más, con unas plazas que deben ser de auténtico lujo, ya que con ese importe se pagan unas 630 plazas de guardería. ¿Tienen sus señorías tantos hijos de 0 a 3 años? ¿Cuántos trabajadores hay el Congreso para garantizar un número tan elevado de plazas? Ni mucho menos tantos para justificar tan tremenda inversión.
Pero el privilegio también lo tendrá la sociedad que consiga la licitación, ya que las garantías son irrisorias: Una provisional del 3 % (30.034,80 euros) y una definitiva de tan sólo el 5 % del importe de adjudicación, si es el importe máximo tan solo unos 50.000 euros para ganar un millón de euros.
No sabemos si también a los monitores de la guardería les obligará a guardar silencio por si algún niño habla más de la cuenta.
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