Del asesinato de un senegalés a un disparo que tiene a un hombre de 37 años entre la vida y la muerte
LAEDICION.NET.-Un hombre de 37 años y de nacionalidad española cuyas iniciales son J. A. T se debate entre la vida y la muerte después de recibir un disparo en la cabeza mientras se encontraba en un domicilio de la Calle Nador de Roquetas de Mar, en la zona de las 200 viviendas. El herido fue atendido y trasladado a la UCI del Hospital de Torrecárdenas.
Las drogas y prostitución parece que siempre acaban mal y de nuevo la tragedia se ha cebado en el popular barrio. Una infravivienda, precintada ahora por la Guardia Civil y situada frente a la mezquita del barrio, fue la protagonista del último suceso. Los vecinos afirman que la casa está desde hace años habitada por okupas, donde se vende droga y se ejerce la prostitución. Al parecer los dueños no aparecen por allí porque según afirman están de juicios por la herencia familiar. Así lo confirman los testimonios del vecindario, que asegura no haber presenciado los hechos directamente, sino que fueron alertados por los gritos de una mujer del Este que salió de la vivienda pidiendo a gritos auxilio, por lo que llamaron a una ambulancia. "Esta casa es toda de okupas, sólo hay gente drogándose y prostituyéndose. Aquí entra uno, se tira unos días, se va, entra otro, puede haber diez o quince personas. Estamos hartos de decirlo pero no nos hacen ni caso", relatan habitantes de la calle Nador. Se trata del mismo barrio en el que fue asesinado un ciudadano senegalés en 2008 por heridas de arma blanca.
"Las chicas entran y salen, y cuando viene la chavalería ya sabemos que empieza el movimiento. Aquí no pagan ni luz ni agua y no aparecen ni los dueños siquiera. Los herederos viven cerca, pero hubo algún problema, creo que están de juicios, y ni vienen por aquí", aseguran en el barrio.
Otra vecina que lleva viviendo muchos años en la zona recuerda que "salió una rusa dando voces y pidiendo que viniera una ambulancia y otro vecino llamó para que viniera el 061, no sentí otra cosa. No sé ni quién es él, sólo le vi cuando los médicos le sacaron de la casa y no le conozco, pero sí puedo decir que ahí está metido todo lo malo de por ahí. Allí vive uno que le dicen Paco, que los padres murieron y se quedó él con la casa, pero creo que están de juicios por la herencia".
Otro vecino recordaba que "no pensaba que era un disparo, porque me pongo a ver la televisión y no me entero de nada, pensaba que era un golpe de un hierro o algo así. Me enseñó la policía la fotografía del herido y no le conocía, no sé ni quién es. Al único que conozco es al hijo de los viejos que murieron hace unos años, pero vino un hermano y le echó. Esta casa sí es un problema, pero la mezquita no da problemas".
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