A.RICO,-Enrique Ponce lució maestría al dominar cierta aspereza del
cuarto toro, al que terminó toreando con estética sobre todo por el pitón
derecho. El que abrió plaza apenas se mantenía en pie dada su endeblez, de ahí
el mérito del torero al conseguir interesar con un trasteo que lució más en las
formas que en el fondo.
El Fandi llevó a cabo dos trasteos bullidores, que calaron mucho en el
tendido, desde las largas cambiadas en el tercio a las estocadas finales, y con
especial énfasis en las banderillas. En el toro del doble trofeo, el quinto,
abrió faena de rodillas y destacó sobre todo en el toreo al natural.
Mora se lució en su primero tanto con el capote como con la muleta, en
una faena en la que hubo mucha belleza en el toreo a derechas, pero sin suerte
al matar.
En el sexto, teniendo ya los compañeros la salida a hombros asegurada, se
fue a portagayola para instrumentar una emocionante larga cambiada, siguiendo
por verónicas y chicuelinas de mucha clase. Quitó por gaoneras muy ajustadas. Y
con la muleta firmó lo mejor de la tarde, por temple, ajuste y hondura en lo
fundamental. Pero al pinchar antes de la estocada la cosa quedó en una
solitaria oreja.
EL FESTEJO
Lugar. Plaza de toros de Roquetas. Casi
lleno en tarde agradable.
Ganadería. Toros de Juan Pedro Domecq -el
tercero como sobrero, con el hierro de Parladé, de la misma casa ganadera-,
bien presentados y de buen juego en líneas generales. Sobresalieron quinto y sexto
Toreros. Enrique Ponce, pinchazo y estocada
(oreja) y estocada (oreja). El Fandi, estocada (oreja y petición de la segunda)
y pinchazo y estocada (dos orejas). David Mora, dos pinchazos y estocada
(ovación) y pinchazo y estocada (oreja).

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