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jueves, 21 de marzo de 2013

Bruselas pide a Rajoy que deje de recortar en Sanidad


LAEDICION.NET.-La Comisión Europea ha dado un toque de atención al Gobierno central y las administraciones autonómicas por los recortes a la Sanidad pública. El Ejecutivo comunitario ha pedido a España en un informe que deje de poner en peligro la sostenibilidad de los sistemas públicos, ya que en tiempos de crisis es básico priorizar el gasto público en políticas sociales.

El documento elaborado por este organismo sobre la inversión social ha sido presentado esta misma semana. En él, la Comisión considera necesario mantener el gasto público para garantizar el crecimiento y la cohesión de los Estados, modernizando los sistemas sociales y mejorando el rendimiento socio-económico en la asistencia sanitaria, la educación y el desempleo.

Concretamente, señala que la Sanidad pública es un pilar básico en el que se debe mantener la inversión. Y es aquí donde señala a España y a otros países como Grecia, Italia, Portugal o Irlanda, como uno de los Estados que está poniendo en peligro la sostenibilidad futura de su sistema sanitario por llevar a cabo recortes cortoplacistas para capear la crisis, recoge Redacción Médica.

“Las reducciones drásticas de los presupuestos en atención sanitaria tienen el riesgo de crear nuevas ineficiencias, empeorando el acceso y la calidad de la asistencia, además de la salud de los ciudadanos. También se pone en riesgo la viabilidad futura de los sistemas sanitarios por el aumento del gasto a largo plazo que provocan algunas de estas medidas. Los gobiernos deben buscar un profundo asesoramiento para arrojar luz sobre la eficacia de sus políticas a corto y largo plazo”, señala el documento de trabajo de la Comisión Europea.

Asimismo, el Ejecutivo que dirige José Manuel Durao Barroso pone de manifiesto la importancia de la Sanidad a la hora de retomar la senda del crecimiento y del empleo. Por ello, pide a los Estados que inviertan de forma inteligente en Sanidad, aunque no necesariamente más, para hacer sus sistemas sanitarios más eficientes.

Esa eficiencia se puede lograr, por ejemplo, reduciendo las hospitalizaciones y las visitas al especialista innecesarias, fortaleciendo la Atención Primaria, fomentando el consumo de medicamentos genéricos y potenciando la evaluación de tecnologías sanitarias para analizar su coste-efectividad como base de su inversión, argumenta Bruselas, que indica también que dar más valor al concepto calidad-precio es crucial para acometer esas reformas y mantener las inversiones.

El paquete presentado por la Comisión Europea no es vinculante, pero representa las líneas básicas a seguir por parte de los gobiernos nacionales para evitar que el Ejecutivo comunitario tome medidas correctoras.



sábado, 3 de noviembre de 2012

ASAJA SE OPONE ROTUNDAMENTE A LAS PRETENSIONES DE LA COMISION EUROPEA PARA REFORMAR EL SISTEMA DE DERECHOS DE PLANTACIÓN



LAEDICION.NET.-:/ Redacción.-En la reunión mantenida entre el ministerio de Agricultura y responsables de ASAJA del sector vitivinícola para abordar el futuro de los derechos de plantación en la UE, el MAGRAMA informó sobre los planes de la Comisión Europea y la posibilidad de que ésta se decante por un nuevo mecanismo de regulación de los derechos de plantación a través de “autorizaciones” gestionadas por entidades distintas a las administraciones públicas. ASAJA rechaza de plano esta propuesta y pide a la Comisión que tenga en cuenta la posición de los países productores  de vino de la UE y del propio Parlamento Europeo para se mantenga vigente el actual sistema. 

Antes de finales de 2012, el Grupo de Alto Nivel de la Comisión Europea creado para estudiar el funcionamiento de la última reforma del mercado del vino tiene que emitir un dictamen sobre los “derechos de plantación” reguladas en la actual OCM del sector hasta 2015 y que los estado miembros pueden ampliar hasta 2018. En dicho informe la Comisión podría decantarse por un nuevo mecanismo de regulación del potencial productivo y los actuales derechos de plantación podrían pasar a ser “autorizaciones” en manos de entidades como las organizaciones de productores y las interprofesionales. Parece que los servicios de la Comisión serían partidarios de esta propuesta donde la gestión podría ser diferente según el tipo de vino y anualmente se incrementaría un porcentaje de nuevas plantaciones en función de la superficie de la Estado miembro.

ASAJA se opone rotundamente a estos planes porque en esta situación  el viticultor está en manos de intereses de unos y otros, intereses que incluso pueden estar enfrentados, en una situación donde el productor pierde el control sobre los que hasta son “sus derechos”, un patrimonio de los viticultores y de la agricultura europea.

Nuestra Organización ve con preocupación la posibilidad de que se desmantele en al actual sistema de plantación de derechos, un sistema que ha permitido conformar un modelo productivo puntero en el mundo y que correría serio peligro si desaparecieran  los derechos de plantación. La eliminación del sistema de derechos tendría consecuencias dramáticas para el equilibrio entre oferta y demanda de vino y para los precios de las uvas y del vino, lo que pondría en serio peligro la viabilidad de las explotaciones vitivinícolas, con las graves consecuencias que eso tiene para el empleo y para la fijación de la población rural. 

ASAJA apuesta firmemente por el mantenimiento de los derechos porque este régimen se ha demostrado, productiva y cualitativamente, eficaz frente a la competencia de vinos procedentes de países terceros y en este sentido pidió en la reunión de ayer al MAGRAMA que  la delegación permanente de España en Bruselas presione ante las instancias de la Comisión para lograr mantener el actual sistema de derechos de plantación de viñedo.



miércoles, 12 de septiembre de 2012

Rajoy dice que cumplirá con el déficit y no tocará las pensiones



La línea roja es cumplir con el déficit. "Más importante que el rescate", según Rajoy. Admite que el Gobierno se explica mal: "Es preocupante".

  

LAEDICION.NET.-El presidente del Gobierno mantiene el pulso. Con la "ventanilla" del Banco Central Europeo abierta, sigue sin desvelar si pedirá formalmente el rescate, que supondría casi de inmediato la compra de deuda en los mercados secundarios. Las circunstancias le facilitan que mantenga la incógnita, aunque la tendencia se invirtió levemente este lunes. Con la prima de riesgo próxima a los 400 puntos, algo impensable hace días, y con el reciente espaldarazo de Angela Merkel a sus reformas, asegura que es el momento de leer la letra pequeña y, si conviene, dar el paso.
Su equipo le preparó para que protagonizara una entrevista muy didáctica, con ejemplos fáciles de entender por los españoles. En un momento en el que la espiral, reconocen en Moncloa, es de miedo a nuevos ajustes -como por ejemplo, las pensiones o el sueldo de los funcionarios-, Mariano Rajoy quiso tirar de pedagogía para que lo macro se pareciera más a la economía de calle. Y así, como de una hipoteca se tratara, afirmó que antes de comprar la casa se leen las condiciones del banco, y exactamente eso es lo que está haciendo el Gobierno.
La economía, como era de esperar, lo capitalizó prácticamente todo. Aunque dubitativo en la primera pregunta, precisamente la del rescate, poco a poco se mostró más resuelto. "El BCE ha tomado una decisión muy importante y el Gobierno tiene que estudiárselo", insistió, recordando que no es el órgano que dirige Mario Draghi sino los países miembros los que se encargan de ello. Y España teme a Alemania. "Vamos a ver si nos conviene o no y si es necesario o no", añadió, dejando a entender que el recorrido no será corto. No quiso hablar de "líneas rojas".
Todo parece indicar, así se desprende de las palabras del jefe del Ejecutivo, que antes de tocar a la puerta de Draghi habrán pasado las elecciones vascas y gallegas. Rajoy niega que sea una decisión electoralista: "Con absoluta franqueza no tengo decidido si voy a pedir la ayuda. Puedo asegurarle que no es así", zanjó. Como en todo, defendió sus tiempos frente a los que les quieren imponer. Negó presiones ni del lado español ni tampoco del comunitario.

"El déficit más importante que el rescate"

El presidente enarboló de nuevo con fuerza su compromiso con la austeridad. "Reducir el déficit es más importante que pedir el rescate", dijo. "Lo único que le aseguro es que vamos a cumplir", continuó. Y esta idea es clave en la mentalidad del presidente, porque considera que no alcanzar el 6,3% para el presente año, a pesar de la enorme dificultad, sería fallar a la confianza de Bruselas y la espiral sería gravísima. De ahí que, deslizan fuentes gubernamentales consultadas por este diario, pudieran plantearse nuevos ajustes en los Presupuestos venideros. Rajoy no llegó a tanto, pero se reafirmó en que no hay otra opción a cumplir.
Sólo unas pocas horas antes de salir por televisión su gabinete distribuía un balance de gestión   con todas las reformas y un titular: "Determinación frente a la crisis". Y para ello tomar "las decisiones internas que sean necesarias". Según el jefe del Gobierno, en ellas no estará tocar las pensiones. En esta ocasión sí que fue, además de vehemente, contundente: "No las tocaré", repitió, a pesar de haber sido víctima de la hemeroteca con las subidas de impuestos.
Cuadrar las cuentas, ajustar los gastos a los ingresos. Rajoy intentó insistentemente hacer llegar a la audiencia, que se presume millonaria, que hay que poner la casa en orden. Pero, en este capítulo, no anduvo en la senda de la reforma del sistema autonómico, más allá de para esbozar su discurso habitual o anunciar la Ley de mercado único para eliminar trabas burocráticas. "Yo soy presidente del Gobierno y me tengo que responsabilizar de todo lo que le pase a las comunidades. Si tengo que ayudar a alguna, como hemos hecho, lo vamos a seguir haciendo. No las vamos a desentender", argumentó. Pero, para ello, también las CCAA tienen que cumplir.

"El año que viene será mejor"

Como apunte positivo destacó más de una vez que el año próximo será mejor que 2012 y que, en cuanto pueda, bajará los tributos. Ahora bien, ya anuncia que en breve se plantearán cambios en el de plusvalías y en el denominado impuesto verde, cosa que ya estaba anunciada. No se atrevió a aventurar cuándo volverá a fluir el crédito, pero defendió a capa y espada tanto la financiera como la reforma laboral. "El año que viene será bastante mejor", solemnizó.
De las consecuencias en la calle de su política económica se mostró aparentemente tranquilo. Así es porque, a pesar del malestar ciudadano del que se define consciente, cree que la mayoría entiende las medidas, a pesar de que les sean ingratas. Lo que sí que le preocupa más es que el Gobierno se explique mal, cosa que admitió, y que por consecuencia la opinión pública no entienda lo que pasa: "Me preocupa muchísimo que los ciudadanos no entiendan lo que estamos haciendo. Es para preocuparse. Sería una irresponsabilidad si esto no fuera así e intento explicarlas".
 "No tiene ningún sentido una cuestión de confianza", concluyó el presidente, dejando claro que se siente fuerte pese al desgaste de nueve meses dificilísimo en el poder. Llamó a aislarse del ruido -por ejemplo, las "algarabías" por la Diada que algunos pretende- y evitó polemizar con Rubalcaba. Su frase más repetida: "España ha gastado más de lo que ingresaba", y por ello hay que ajustar. De hecho, no quiso comentar nada del desafío lanzado por Artur Mas, que ha llegado a asegurar que "nunca Cataluña había estado tan cerca de su plenitud nacional".