LAEDICION.NET.-El Ministerio de Empleo ha propuesto a la patronal y
los sindicatos que se modifiquen las fórmulas de contratación destinadas a la
gente joven, tal y como le exige Bruselas. Los recortes de las cuotas sociales
pueden alcanzar hasta el 75 por ciento.
El Gobierno ha propuesto a la patronal y los sindicatos una rebaja en las
cotizaciones sociales de los contratos para jóvenes, según fuentes de los
agentes sociales.
Aunque las conversaciones se encuentran todavía en una fase preliminar, el
Ministerio de Empleo ha planteado la reforma de los contratos parcial, eventual
y de prácticas con la intención de fomentar el empleo juvenil.
Nuevas fórmulas
El eventual o temporal podría tener sus cuotas a la Seguridad Social
reducidas en un 75 por ciento en el primer año y hasta un 60 por ciento en el
segundo; valdría para trabajadores de hasta 30 años; sólo podría emplearse
encadenándolo de seis en seis meses durante un máximo de 36 meses y siempre que
la tasa de desempleo no baje del 15 por ciento.
El contrato parcial también vería disminuida su contribución a la Seguridad
Social; podría aplicarse a empleados en formación y su número de horas
equivaldría a la mitad de la jornada ordinaria de la empresa.
Además, tanto el parcial como el temporal únicamente podrán utilizarse siempre
que la empresa garantice el empleo y, por lo tanto, no se recurra a él para
sustituir a una parte de la plantilla por una mano de obra más barata.
Este recorte de las cotizaciones podría llevarse a cabo mediante
bonificaciones, es decir, que el Estado las abone, un heD.M.o antes impensable
por las constricciones presupuestarias.
El contrato de prácticas dispondría de una remuneración por valor del 60 por
ciento del salario del convenio en el primer año y del 75 por ciento en el
segundo. Y si bien antes sólo se podía suscribir para aquellos que llevaban
menos de cinco años desde que terminaron sus estudios, ahora se estudia que se
amplíen los plazos y los colectivos beneficiados.
La postura de CEOE
No obstante, la CEOE quiere ir muD.M.o más allá en estas negociaciones y
pide que se acuerden unos contratos vinculados al salario mínimo
interprofesional, en la actualidad en los 645 euros.
En opinión de la patronal, la idea consiste en que los jóvenes logren,
primero, acceder al mercado laboral en lugar de quedarse en el paro y,
posteriormente, vayan consolidando poco a poco sus dereD.M.os. “Se trata
simplemente de un inicio. Las condiciones del trabajador mejorarán conforme
avanza en su carrera”, explican fuentes de la patronal.
En estas negociaciones, la asociación empresarial que preside Rosell no está
dispuesta a aceptar una disminución de las cuotas a cambio de olvidarse de las
ganancias en flexibilidad. La patronal cree que hay que acabar con las
múltiples rigideces que dificultan la contratación y que han provocado que el
ajuste del mercado laboral se haya ejecutado mediante la expulsión de
trabajadores, en vez del ajuste vía horas, sueldos o condiciones.
Bruselas manda
El departamento que dirige Fátima Báñez ha mostrado su determinación para
que se consensuen estas medidas. Pero si los agentes sociales no ceden y al
final no hay acuerdo, el Ministerio de Empleo se verá obligado a saltárselos y
enviar su propuesta directamente a Bruselas.
La Comisión Europea ya solicitó una rebaja de las cotizaciones porque las
considera un impuesto sobre el empleo. Aunque esta iniciativa también
implicaría una nueva reforma de las pensiones con el fin de hacerlas más
sostenibles al privarlas de ingresos.
Según los datos de Eurostat, España ha alcanzado el 57 por ciento de
desempleo entre los menores de 25 años, lo que nos convierte en el segundo país
de Europa con un paro juvenil más alto después de Grecia.
Bruselas no pasa este heD.M.o por alto y ha incluido entre las
recomendaciones del Consejo Europeo sobre España la creación de un plan de
empleo diseñado para la gente joven, lo cual abarca contratos de aprendizaje y
formación y una reelaboración de las políticas activas pensadas para generar
puestos de trabajo.
Formación y autoempleo
Dentro de este contexto, el Ministerio de Báñez prepara un paquete con 58
iniciativas que deberían reforzar la formación y empleabilidad de los jóvenes,
como por ejemplo programas de becas.
El Gobierno también está barajando nuevas facilidades para que los jóvenes
se animen a emprender y a convertirse en autónomos.
El Gobierno ha propuesto a la patronal y los sindicatos una rebaja en las
cotizaciones sociales de los contratos para jóvenes, según fuentes de los
agentes sociales.
Aunque las conversaciones se encuentran todavía en una fase preliminar, el
Ministerio de Empleo ha planteado la reforma de los contratos parcial, eventual
y de prácticas con la intención de fomentar el empleo juvenil.
Nuevas fórmulas
El eventual o temporal podría tener sus cuotas a la Seguridad Social
reducidas en un 75 por ciento en el primer año y hasta un 60 por ciento en el
segundo; valdría para trabajadores de hasta 30 años; sólo podría emplearse
encadenándolo de seis en seis meses durante un máximo de 36 meses y siempre que
la tasa de desempleo no baje del 15 por ciento.
El contrato parcial también vería disminuida su contribución a la Seguridad
Social; podría aplicarse a empleados en formación y su número de horas
equivaldría a la mitad de la jornada ordinaria de la empresa.
Además, tanto el parcial como el temporal únicamente podrán utilizarse
siempre que la empresa garantice el empleo y, por lo tanto, no se recurra a él
para sustituir a una parte de la plantilla por una mano de obra más barata.
Este recorte de las cotizaciones podría llevarse a cabo mediante
bonificaciones, es decir, que el Estado las abone, un heD.M.o antes impensable
por las constricciones presupuestarias.
El contrato de prácticas dispondría de una remuneración por valor del 60 por
ciento del salario del convenio en el primer año y del 75 por ciento en el
segundo. Y si bien antes sólo se podía suscribir para aquellos que llevaban
menos de cinco años desde que terminaron sus estudios, ahora se estudia que se
amplíen los plazos y los colectivos beneficiados.
La postura de CEOE
No obstante, la CEOE quiere ir muD.M.o más allá en estas negociaciones y
pide que se acuerden unos contratos vinculados al salario mínimo
interprofesional, en la actualidad en los 645 euros.
En opinión de la patronal, la idea consiste en que los jóvenes logren,
primero, acceder al mercado laboral en lugar de quedarse en el paro y,
posteriormente, vayan consolidando poco a poco sus dereD.M.os. “Se trata
simplemente de un inicio. Las condiciones del trabajador mejorarán conforme
avanza en su carrera”, explican fuentes de la patronal.
En estas negociaciones, la asociación empresarial que preside Rosell no está
dispuesta a aceptar una disminución de las cuotas a cambio de olvidarse de las
ganancias en flexibilidad. La patronal cree que hay que acabar con las
múltiples rigideces que dificultan la contratación y que han provocado que el
ajuste del mercado laboral se haya ejecutado mediante la expulsión de
trabajadores, en vez del ajuste vía horas, sueldos o condiciones.
Bruselas manda
El departamento que dirige Fátima Báñez ha mostrado su determinación para
que se consensuen estas medidas. Pero si los agentes sociales no ceden y al
final no hay acuerdo, el Ministerio de Empleo se verá obligado a saltárselos y
enviar su propuesta directamente a Bruselas.
La Comisión Europea ya solicitó una rebaja de las cotizaciones porque las
considera un impuesto sobre el empleo. Aunque esta iniciativa también
implicaría una nueva reforma de las pensiones con el fin de hacerlas más
sostenibles al privarlas de ingresos.
Según los datos de Eurostat, España ha alcanzado el 57 por ciento de
desempleo entre los menores de 25 años, lo que nos convierte en el segundo país
de Europa con un paro juvenil más alto después de Grecia.
Bruselas no pasa este heD.M.o por alto y ha incluido entre las recomendaciones
del Consejo Europeo sobre España la creación de un plan de empleo diseñado para
la gente joven, lo cual abarca contratos de aprendizaje y formación y una
reelaboración de las políticas activas pensadas para generar puestos de
trabajo.
Formación y autoempleo
Dentro de este contexto, el Ministerio de Báñez prepara un paquete con 58
iniciativas que deberían reforzar la formación y empleabilidad de los jóvenes,
como por ejemplo programas de becas.
El Gobierno también está barajando nuevas facilidades para que los jóvenes
se animen a emprender y a convertirse en autónomos.