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viernes, 17 de mayo de 2013

El presentador español, Jesús Vázquez, ha visitado Jordania esta semana para dar a conocer las duras condiciones en que viven los refugiados




LAEDICION.NET.-sirios, especialmente los niños, y para hacer un llamamiento urgente
para recaudar los fondos con los que financiar la operación de ACNUR
para la crisis siria.

“Aunque la gente en España está sufriendo una grave crisis económica,
entienden las dramáticas circunstancias a las que os habéis tenido que
enfrentar”,  les decía el martes el Embajador de Buena Voluntad de
ACNUR a los refugiados en el campo de Za’atri, que hoy en día acoge a
más de 100.000 refugiados. “En España estamos en crisis. Pero aquí la
definición de crisis es una cuestión de vida o muerte“.

Durante su viaje de dos días a Jordania, Jesús Vázquez también estuvo
en la capital, Amán, donde visitó a varios refugiados urbanos y escuchó
sus historias y los retos a los que se enfrentan. 

“Me parece especialmente preocupante la situación de los niños, que
ya han perdido dos años de su vida y han pasado por experiencias muy
traumáticas”, señalaba Jesús Vázquez. “Han visto lo peor del ser
humano. Ahora debemos mostrarles lo mejor.”

El Embajador de Buena Voluntad de ACNUR también elogió al gobierno y al
pueblo jordano por acoger a tantos refugiados sirios. “Al mantener
abiertas las fronteras y tender la mano a los refugiados sirios,
literalmente les han salvado la vida”, declaró Jesús Vázquez.

Desde que estalló el conflicto en Siria en marzo de 2011, cerca de 1,5
millones de sirios han huido hacia los países de la región. Jordania ha
acogido a más 450.000 refugiados, una cifra abrumadora que está poniendo
una tremenda presión en los limitados recursos del país.

La mayoría de los refugiados son mujeres y niños. ACNUR presentó un
llamamiento especial para atender durante el primer semestre de 2013 las
necesidades básicas de los refugiados, como vivienda, agua, asistencia
sanitaria y educación. Sin embargo, hasta el momento, el llamamiento ha
recibido poco más del 50 por ciento del total requerido.




domingo, 11 de noviembre de 2012

Elena Anaya y Fernando León recorren los campos de refugiados de ACNUR en Etiopía




  
LAEDICION.NET.-:/ Redacción.- (ACNUR/UNHCR) – La actriz española Elena Anaya, acaba de regresar de Etiopía, donde ha tenido la oportunidad de conocer de primera mano la situación de los refugiados somalíes y sudaneses, acogidos en campos de refugiados gestionados por ACNUR en las regiones de Dollo Ado y Assosa, al sureste y noroeste del país respectivamente.

En una misión de una semana de duración, Elena Anaya y el prestigioso director y guionista Fernando León de Aranoa, quien ha documentado el viaje de la actriz y la vida en los campos, han podido recabar información sobre la operación de asistencia humanitaria que la Agencia de la ONU para los Refugiados lleva a cabo junto con sus socios colaboradores en dos regiones remotas de Etiopía, que meses atrás eran testigo de la llegada diaria de miles de refugiados que huían de la guerra, la violencia y la inseguridad alimentaria en sus países.

En la región de Dollo Ado, donde ACNUR ha levantado cinco campamentos que acogen a más de 170.000 refugiados, Elena Anaya y Fernando León pudieron visitar un centro de tránsito, junto a la frontera con Somalia, donde se hace un primer registro de refugiados, y hablar con algunos de los que acababan de cruzarla frontera, débiles y exhaustos.

Ha sido sobrecogedor conocer la historia de esta mujer, que te mira a los ojos y te cuenta que salió de su país hace días, con un bebé a la espalda y dos hijos pequeños, sin comida ni agua durante los dos últimos días de trayecto”, comentaba la actriz española tras entrevistarse con Sumaia, una refugiada somalí cabeza de familia. Elena Anaya pudo acompañarla en su traslado en autobús hasta el campo de refugiados de Buramino, donde ACNUR le entregó materiales de ayuda humanitaria y un refugio temporal.

Tras visitar los campos de Buramino y Kobe en la región de Dollo Ado y conocer el día a día de los refugiados, así como los proyectos dirigidos a menores y mujeres, el equipo se desplazó a la región de Assosa, en el noroeste del país, donde los combates entre el Movimiento Popular para la Liberación de Sudán (MLPS) y el gobierno de Jartum en los disputados estados fronterizos de Nilo Azul, Kordofán del Sur y Abyei han provocado la huida de más de 250.000 refugiados sudaneses hacia Sudán del Sur y Etiopía.
Con la repatriación voluntaria de los últimos refugiados sudaneses en la región etíope de Assosa, que se inició tras la firma de los acuerdos de paz en 2005, ACNUR daba por finalizada la operación de retorno a comienzos de 2011 y echaba el cierre a los campos, pero la reanudación del conflicto entre Sudán y el recién creado país, Sudán del Sur, obligó a la Agencia de la ONU para los Refugiados a volver a rehabilitar y crear nuevos espacios para acoger a 40.000 refugiados sudaneses llegados durante los últimos meses. 
“Estamos viendo caras conocidas entre los refugiados que llegan buscando protección y un lugar seguro a éste lado de la frontera” dijo Guindo Mahamadou, responsable de campo ACNUR en Bambasi, el campo más joven creado en julio de 2012. Se trata de personas para quienes la experiencia del exilio no es nueva y que vivieron durante años como refugiados en estos mismos campos de la región antes de retornar voluntariamente a Sudán. 

  
Ha sido muy importante para mí poder ver con mis propios ojos las carencias y necesidades de los refugiados, que ellos mismos me han trasladado y que son muchas, pero también el verdadero significado de lo que es la ayuda humanitaria y su tremendo impacto” dijo la actriz española.

Elena Anaya, ganadora del Goya 2012 como mejor actriz en la película de Pedro Almodóvar “La piel que habito”, está colaborando con ACNUR para apoyar la causa de los refugiados, conocedora de que en el mundo hay más de 43 millones de personas desplazadas por conflictos, muchas de las cuales dependen de la ayuda humanitaria para sobrevivir.

domingo, 1 de julio de 2012

Naciones Unidas y sus socios solicitan 193 millones de dólares para ayudar a los refugiados sirios

LAEDICION.NET.-:/ Redacción.-Las agencias humanitarias de Naciones Unidas y sus socios han lanzado hoy jueves un llamamiento urgente para solicitar nuevas contribuciones con las que ayudar a cubrir las necesidades de un creciente número de refugiados sirios en Jordania, Líbano, Turquía e Irak. Inicialmente las agencias solicitaron en marzo 84 millones de dólares, pero el creciente número de refugiados ha obligado a revisar la cifra y ahora se necesitan 193 millones de dólares.

"Los gobiernos y las comunidades de acogida en Irak, Jordania, Líbano y Turquía han mostrado una enorme generosidad y hospitalidad hacia los refugiados sirios", indicó Panos Moumtzis, Coordinador Regional de ACNUR para los refugiados sirios. "Es esencial que la comunidad internacional refuerce su apoyo a las operaciones humanitarias de ayuda para los refugiados".

En los últimos tres meses las agencias humanitarias han registrado una media de llegadas de refugiados sirios superior a los 500 diarios. Actualmente, más de 96.000 sirios han sido registrados o reciben asistencia en los países vecinos, lo que supone más del doble de la cifra de marzo. Los datos de planificación operativa prevén que a finales de 2012, este número pueda duplicarse de nuevo hasta alcanzar los 185.000 refugiados, incluyendo tanto a los recién llegados como a las personas que ya se encuentran refugiadas en los países vecinos que soliciten asistencia o protección.

"Alrededor de un 75% de los refugiados sirios son mujeres y niños. La mayoría dependen totalmente de la asistencia humanitaria para sobrevivir ", ha declarado Panos Moumtzis destacando que, hasta la fecha, tan sólo se ha recibido el 26% de los fondos que se necesitan.

En Jordania, más de 27.000 refugiados sirios han sido registrados por ACNUR. Las organizaciones benéficas locales estiman que unos 50.000 refugiados sirios están recibiendo asistencia actualmente. Los sirios registrados tienen acceso gratuito a servicios de salud y sus hijos pueden acudir a las escuelas locales. El llamamiento identifica las principales necesidades de los refugiados en Jordania, como son el pago del alquiler, los utensilios básicos de menaje del hogar, el acceso al sistema sanitario, al agua y saneamiento así como los alimentos y la educación. El apoyo a las comunidades locales también está previsto.




En Líbano, se está proporcionando asistencia a más de 29.000 refugiados sirios. Muchos viven con familias de acogida que ya de por sí tienen muchas dificultades para salir adelante. Entre las necesidades más urgentes está el permiso de libre circulación, el cobijo, la alimentación, utensilios de cocina, la atención sanitaria, la educación y el apoyo psicosocial.

En Turquía, 33.000 refugiados sirios están alojados en campos en las cuatro provincias fronterizas de Hatay, Sanliurfa, Gaziantep y Kilis. Los recién llegados son ubicados rápidamente en los campos preparados por las autoridades turcas y levantados por la Media Luna Roja. La asistencia a los refugiados sirios en los campos y el asesoramiento técnico del gobierno de Turquía están incluidos en el llamamiento. Además, también está previsto el apoyo al creciente número de refugiados iraquíes y somalíes que han huido de Siria hacia distintas ciudades de Turquía.

El plan es el resultado de los esfuerzos coordinados de 44 agencias nacionales e internacionales involucradas en la respuesta a las necesidades de los refugiados sirios en cuatro países, así como en el apoyo a las comunidades de acogida. Entre ellas está ACNUR, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), UNICEF, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), así como los gobiernos de países de acogida y ONG locales e internacionales.

A su vez, ACNUR y sus socios siguen asistiendo a unos 90.000 refugiados, la mayoría iraquíes, en distintas zonas de Siria.

ACNUR publica regularmente información sobre la situación en Siria en esta página web: http://data.unhcr.org/syrianrefugees/regional.php

jueves, 28 de junio de 2012

Estoy convencido que durante estos días, alrededor del día del Corpus, es la época más apropiada para hablar de ella. La Eucaristía es el don más precioso que la Iglesia puede tener en su caminar por la historia. De ella participan, al menos una vez a la semana, diez millones de personas en España, una cantidad superior a la de cualquier evento de otra índole que se celebre. Además, y esto es todavía más importante, la cantidad viene acompañada de notables cualidades. La Eucaristía aporta un beneficio social indudable: el que realiza quien se ha encontrado con Cristo, presente en el Sacramento eucarístico, y bebe de esa fuente para después dar de beber a todo aquel que lo necesita. Para poner en valor el Sacramento del Amor, pues en la Eucaristía, Cristo nos habla en el lenguaje más elocuente, el del amor, al darse por entero como sacrificio, alimento y compañía permanente; un lenguaje que entienden a la perfección todos los hombres, incluso aquellos que siguen buscando y que no han tenido la dicha de haberse encontrado todavía con el Señor. JD Mez Madrid

ACNUR/UNHCR Madrid – Jazztel, uno de los principales proveedores de servicios de telecomunicaciones con red propia en España, y Jesús Vázquez, lanzan una iniciativa para apoyar la labor que desempeña ACNUR con la población de menores y jóvenes desplazados internos en Colombia.

De la mano de Jesús Vázquez, Embajador de Buena Voluntad de ACNUR e imagen de Jazztel, se lanza hoy una iniciativa de captación de fondos mediante la cual Jazztel aportará 60 euros por cada nueva alta canalizada a través del portal que ha creado para ello [http://www.proyectojesusvazquezjazztel.com/], y que se destinarán íntegramente a proyectos de la Agencia de la ONU para los Refugiados en Colombia.

Esta es la primera de las distintas iniciativas que la compañía va a promover para apoyar los proyectos dirigidos a este colectivo en Colombia bajo el amparo de ACNUR.

Más de cuatro décadas de conflicto interno en Colombia han dejado un balance de casi cuatro millones de desplazados en el país. Se trata de personas que lo han perdido todo y que han tenido que comenzar de nuevo a rehacer sus vidas en otras zonas del país, lejos de la influencia de los grupos armados que los amenazan. Los proyectos a los que Jazztel destinará los fondos que se recauden mediante esta iniciativa irán dirigidos a ofrecer protección a menores y jóvenes colombianos desplazados en distintos departamentos, un grupo extremadamente vulnerable al acoso de los grupos armados, el reclutamiento forzoso, las minas antipersona, extorsiones y amenazas.

Acerca de Jazztel

Jazztel es un operador global de telecomunicaciones que ofrece soluciones de banda ancha para el tráfico de voz, datos, Internet y telefonía móvil destinadas al mercado residencial y de empresas. Cuenta con tecnología ADSL2+ y VDSL2, así como con una red NGA de próxima generación que está presente en más de 100 áreas metropolitanas y parques empresariales de España, con más de 936

jueves, 8 de marzo de 2012

Una refugiada sudanesa atormentada por el ataque que la condujo a Etiopía

LAEDICION.NET.-:/ Redacción Twitter @LaEdicin Etiopía, campamento de refugiados de Sherkole (ACNUR/UNHCR) – Cinco meses después de huir del estado de Nilo Azul de Sudán, Gisman Usman aún lucha con el trauma que le dejó el bombardeo en el lugar donde dormía, la desaparición de sus tres hermanos y la pérdida de su pierna izquierda. La noche de septiembre cuando el bombardero Antonov sobrevoló la casa de su abuela en Derem, la joven de 20 años se despertó con una explosión que destrozó la parte trasera de su casa, hecha con tejado de zinc. Su primera reacción fue echarse a correr. Pero Usman no podía moverse; una de sus piernas estaba gravemente herida. Los recuerdos le llegan poco a poco, como si fueran fantasmas que la acosan en la noche, impidiéndole dormir. Recuerda a los dos jóvenes que la sacaron de entre los escombros de su hogar. Los jóvenes, Nazar Shiraj y Mohamed Adam, ambos de 15 años de edad, encontraron un carro en el que cargarla, pero al burro que tiraba de él lo habían matado. Desengancharon el carro del animal muerto y lo empujaron entre los dos. Les llevó 30 minutos alcanzar la seguridad de la selva fuera de su aldea. Recuerda que la gente pedía una ambulancia a la ciudad cercana de Kurmuk, en la frontera con Etiopía. Su madre, Soriah Ibrahim, de 40 años, le hablaba con toda la calma que podía. “My madre me dijo ‘tienes que tener paciencia, tienes que dejar de llorar’”, recuerda Usman. “No la creí. Pensé que me estaba mintiendo. Sabía que iba a morir”. Ibrahim también recuerda esa noche en el monte y, a pesar de que nunca se lo contó a su hija, también ella creyó que Usman iba a morir. “Intenté vendar la herida con ropa, pero se estaba desangrando. No le dije que había perdido la esperanza. Pero era su madre y como tal debía concentrarme. En ese momento el sangrado comenzó a detenerse”, comenta Soriah. La ambulancia tardó más de 24 horas en llegar al lugar. Cuando lo hizo, madre e hija subieron al vehículo mientras que el padre de Usman y sus tres hermanos se quedaron atrás para recoger sus pertenencias. Durante el trayecto a Kurmuk, Usman solo podía pensar en sus hermanos y en su padre, que habían quedado atrás. Su padre, Gassim Darmaj, tiene alrededor de 60 años. Pero sus hermanos, Najuwah Gassim, de 15, Dar es Salam Gassim, de 7, y Usham Gassim de 1 año, son demasiado jóvenes para sobrevivir en una zona de guerra. Esa fue la última vez que los vio. En un sombrío hospital de Kurmuk, que también fue blanco de ataques, le amputaron la pierna a la altura de la rótula. “En ese momento, cuando realicé la amputación, ingresaban muchas personas”, comenta el doctor Evan Atar, que estuvo a cargo de la operación. “Tuvimos que trabajar rápido”. Ibrahim donó sangre para su hija. Usman, cubierta de vendas, fue trasladada al otro lado de la frontera, en Etiopía, en un carro tirado por un burro. Cuando llegó a Etiopía, pasó casi un mes en el hospital del campamento de refugiados de Sherkole. Su herida sanó lentamente y la Organización para la Rehabilitación y el Desarrollo (RADO), socia de ACNUR, le entregó una silla de ruedas. Una vez que la herida comenzó a sanar, la organización la trasladó a Addis Abeba para que hiciera fisioterapia. Usman comenta que está agradecida por la terapia, pero lo que realmente recuerda de su visita a Addis fue que esa era la primera vez que se quedaba en un hotel moderno. “Un día dos mujeres del hotel vinieron a mi habitación y se sentaron a mi lado en la cama”, dice Usman. “Comenzaron a hablarme en su idioma. No les entendí, pero sonrieron y me abrazaron. Nos reímos juntas”. Ahora que ha vuelto al campamento de refugiados de Sherkole, Usman intenta concentrarse en pensamientos positivos. Cuando no puede dormir piensa en el día en que esté casada y en los hijos que tendrá, a quienes un día les contará cosas sobre sus noches en vela. Sentada en la cama fuera de su tienda de campaña, también imagina la vida de sus tres hermanos. Al lado de su madre, cierra los ojos y trata de imaginar que están vivos y en su aldea. “Quizás ahora están preparando el desayuno”, dice. “Prepararán carne”. “¿Qué comerán con esa carne?” pregunta Ibrahim. “Comerán ñame”, dice Usman. “Dirán ‘Gisman, ven a comer con nosotros. Ven y trae a nuestro hermano pequeño’”.

martes, 6 de marzo de 2012

El número de malienses que huyen a Mauritania y Burkina Faso se incrementa

LAEDICION.NET.-:/ Redacción Twitter @LaEdicin GINEBRA, Suiza, (ACNUR/UNHCR) – Mauritania y Burkina Faso siguen recibiendo grandes cantidades de refugiados malienses que huyen de la inseguridad en sus ciudades en el norte de Malí y del riesgo de los combates entre los rebeldes tuareg y el ejército maliense, que comenzaron a mediados de enero. Los refugiados han contado al personal de ACNUR que temen quedarse atrapados en el combate. También están preocupados por los bandidos que están aprovechando la inestabilidad de la zona para saquear casas y propiedades. Según estimaciones del gobierno de Mauritania, ya hay más de 31.000 refugiados malienses en el país, la mayoría de los cuales han llegado en las últimas seis semanas a un ritmo de 1.500 personas por día. En Burkina Faso, donde las autoridades ya han registrado a 19.198 refugiados, una media de 500 malienses están cruzando cada día. Mientras tanto, la cifra de gente que huye hacia Níger ha descendido durante la semana pasada. La cifra total de personas que han cruzado desde Malí a países vecinos se sitúa ya en las 80.000, según las estimaciones gubernamentales. Además, el número de personas desplazadas dentro de Malí ha sido revisado a la alza y alcanza ya una cifra similar, unas 81.000 personas, según funcionarios del gobierno y organizaciones humanitarias que operan en el norte de Malí. ACNUR ha comenzado a registrar refugiados en los tres países de asilo. Esto permitirá afinar las estadísticas de población y ofrecerá un panorama más detallado de los refugiados y sus necesidades. ACNUR espera finalizar el registro en las próximas semanas. Los refugiados se están instalando en la frontera, en áridas zonas de Burkina Faso, Mauritania y Níger, donde una grave sequía ha traído consigo escasez de alimentos y de agua en los últimos años. ACNUR está trabajando con las autoridades gubernamentales y sus socios humanitarios para atender las necesidades tanto de los refugiados que llegan como de la población local en los tres países. Pese a sus propios problemas, los habitantes locales han estado compartiendo sus escasos recursos con los recién llegados. La ayuda humanitaria coordinada está llevando agua a las zonas más afectadas y está distribuyendo arroz y otros alimentos. ACNUR también está planificando la reubicación de refugiados en varios campos que se están levantando en la zona. En Mauritania, la Agencia de la ONU para los Refugiados ya ha trasladado a 8.300 hombres, mujeres y niños vulnerables desde la frontera, en la zona de Fassala, hasta zonas del interior, a un campo llamado Mbera. Debido a las duras condiciones de vida en las zonas fronterizas, un gran número de refugiados están ahora solicitando ser reubicados en estos campos.

domingo, 26 de febrero de 2012

Dadaab, el campo de refugiados más grande del mundo, cumple 20 años

LAEDICION.NET.-:/ Redacción Twitter @LaEdicin.-.GINEBRA, Suiza, 20 de febrero (ACNUR/UNHCR) – Este año se conmemora el 20 aniversario del mayor campo de refugiados del mundo, Dadaab, situado en el noreste de Kenia. ACNUR, que gestiona el complejo de campos, instaló los primeros campos en esa zona entre octubre de 1991 y junio de 1992 para dar cobijo a los refugiados que huían de la guerra civil somalí que culminó en 1991 con la caída de Mogadiscio y la salida del gobierno central. La intención inicial cuando ACNUR creó los tres campos de Dadaab (Ifo Dagahaley y Pagadera) era que albergaran hasta un máximo de 90.000 personas. Sin embargo, hoy en día viven en este complejo de campos más de 463.000 refugiados, incluyendo unas 10.000 personas que conforman la tercera generación nacida en Dadaab de padres refugiados que a su vez nacieron aquí. Durante la hambruna del año pasado en Somalia, las cifras de llegadas superaron a menudo las 1.000 personas por día. Unas 30.000 llegaron en junio, 40.000 en julio y 38.000 en agosto. Esto ha supuesto una presión adicional sobre los recursos existentes. Junto a las autoridades locales y las agencias humanitarias, ACNUR ha logrado hacer frente a estos flujos estableciendo centros de recepción y dando una respuesta rápida de asistencia a los recién llegados. Dadaab ha podido dar cobijo durante tantos años a tanta gente gracias, en primer lugar y sobre todo, al gobierno y la población de Kenia. Junto con el gobierno de Kenia, ACNUR ha estado trabajando con otras agencias para ofrecer protección, cobijo y asistencia humanitaria, a menudo en circunstancias difíciles y complejas. La superpoblación crónica, el riesgo de enfermedades y las lluvias estacionales son algunos de los retos a los que nos enfrentamos. Con motivo de este aniversario ACNUR está renovando su llamamiento a la comunidad internacional para asegurar un apoyo continuado a casi 1 millón de refugiados somalíes en la zona, así como apoyo para Kenia y el resto de países que los están acogiendo. Un tercio de la población refugiada abandonó Somalia en 2011 ante las terribles condiciones de sequía, hambruna y violencia. Los 20 años que han pasado también dan constancia de la necesidad de paz en Somalia, de poner fin a la violencia allí, para que los refugiados tengan la posibilidad de regresar a casa. ACNUR espera que las conclusiones de la Conferencia sobre Somalia que comenzará el próximo jueves 23 de febrero en Londres, sirvan como catalizador de una solución permanente para esta perenne situación somalí, algo por lo que ACNUR ha estado luchando desde hace mucho tiempo. Actualmente la situación en Dadaab es extremadamente difícil. El secuestro de tres trabajadores humanitarios el pasado otoño y, más recientemente, el asesinato de dos líderes refugiados y varios policías kenianos así como las amenazas al personal humanitario, han obligado a ACNUR y a sus socios a replantearse cómo se distribuye la ayuda. Desde octubre y hasta hace poco ha habido restricciones de seguridad para moverse alrededor del campo. Sin embargo, la asistencia para salvar vidas, como el reparto de comida, agua y la atención médica, nunca se han interrumpido y siempre ha sido una prioridad para ACNUR. Además, las escuelas, gestionadas en su mayoría por profesores refugiados, han estado abiertas y han logrado llevar a cabo los exámenes nacionales de Kenia a finales de 2011, a pesar del clima de inseguridad. Desde finales del año pasado, los actores humanitarios han estado buscando formas de retomar las actividades, utilizando distintas metodologías y, lo que es más importante, trasladando más responsabilidades a las comunidades de refugiados. De esta forma, la crisis también ha supuesto una oportunidad para empoderar más activamente a los refugiados con el fin de que puedan gestionar los aspectos de la vida diaria en el campo. Esto ha incluido la participación de los jóvenes a la hora de formar a los recién llegados al campo de Kambioos, la creación de comités de agua para coordinar y asegurar la provisión de agua en cada casa, así como la presencia de refugiados periodistas que han publicado su propio periódico o de mujeres que han formado grupos para orientar sobre oportunidades de sustento para las madres. Los servicios en el área sanitaria, de agua y de saneamiento también se han redoblado. En un día normal, unos 1.800 refugiados reciben tratamiento ambulatorio en los hospitales y los centros de salud de los campos. La prestación de servicios también ha mejorado en Kambioos. Sin embargo, todavía hay nuevos casos de sarampión (11 la semana pasada) y estamos dando prioridad a la vacunación de los recién llegados mayores de 30 años. Los equipos de ACNUR están involucrados en trabajos de protección y de servicios comunitarios y llevan a cabo una supervisión de la protección regularmente, así como proyectos de medios de subsistencia. Los profesores refugiados están recibiendo formación para trabajar con niños, gestión de clases y apoyo psicosocial. Las actividades centradas en jóvenes, mujeres y refugiados con discapacidades están de nuevo en marcha. A comienzos de este mes, ACNUR retomó también la reubicación de refugiados desde zonas menos seguras en las afueras del campo de Dagahaley hacia el campo de Ifo 2, donde reciben tiendas familiares, asistencia básica y servicios. Unos 2.000 refugiados han sido trasladados hasta ahora, y otros 3.500 se unirán a ellos en las próximas semanas. A finales de este año, el campo de Ifo 2, con capacidad para 80.000 personas, estará lleno. Más de 968.000 somalíes viven como refugiados en países vecinos, principalmente en Kenia (520.000), Yemen (203.000) y Etiopía (186.000). Un tercio de ellos ha huido de Somalia durante 2011. Otros 1,3 millones están desplazados dentro del país. Para contribuciones: 902 218 218 CC: 0049 0001 51 2710070009 www.eacnur.org

domingo, 19 de febrero de 2012

Más muertes de somalíes en una nueva tragedia de barco en el Golfo de Adén

LAEDICION.NET.-:/ Redacción Twitter @LaEdicin.-GINEBRA, Suiza, (ACNUR/UNHCR) - Al menos 11 personas han muerto ahogadas y otras 34 se encuentran desaparecidas tras un nuevo incidente ocurrido esta semana en el Golfo de Adén. Los supervivientes que llegaron a las playas somalíes el miércoles por la noche, explicaron que su embarcación, tripulada por tres traficantes y que transportaba a 58 personas, había partido hacia Yemen el sábado anterior (4 de febrero). Poco después de la salida, el motor del barco se rompió y estuvieron a la deriva durante cinco días. Finalmente el barco volcó el miércoles en alta mar y con mal tiempo. Los supervivientes contaron a las autoridades y las contrapartes de ACNUR detalles estremecedores sobre cómo los traficantes obligaron a 22 personas a tirarse por la borda poco después de que se rompiera el motor. ACNUR está profundamente entristecido por esta trágica pérdida de vidas humanas. Las autoridades somalíes del puerto de Bossaso están investigando el incidente y la Agencia de la ONU para los Refugiados confía en que los culpables sean llevados ante la justicia. Hasta la fecha, se han recobrado 11 cuerpos sin vida en las playas próximas al pueblo de Ceelaayo, a unos 30 kilómetros al oeste de Bosaso. La población local encontró a 13 supervivientes, entre los que se encontraban dos mujeres y dos adolescentes, un chico y una chica. Nuestras contrapartes, en coordinación con las autoridades locales, organizaron el transporte de estas personas desde el pueblo de Qaw hasta Bossaso para recibir asistencia médica. Muchos de ellos sufren quemaduras en la piel, causadas por el combustible dentro de la embarcación. Cada año, decenas de miles de somalíes y etíopes que huyen de la violencia, las violaciones de derechos humanos y la pobreza en el Cuerno de África, se ponen en manos de traficantes a los que pagan para que les trasladen hasta Yemen cruzando el Golfo de Adén. ACNUR, junto con la Organización Internacional para las Migraciones y otras contrapartes, organizó varias actividades en 2009 para alertar a la población de los peligros que entraña cruzar el Mar Rojo y el Golfo de Adén. Pero la gente desesperada sigue arriesgándose en estas peligrosas travesías. A pesar de la creciente inestabilidad y del empeoramiento de la situación de seguridad en Yemen, en 2011 se alcanzó la cifra record de 103.000 refugiados, solicitantes de asilo e inmigrantes del Cuerno de África que hicieron este peligroso viaje a través del Golfo de Adén y el Mar Rojo.

ACNUR ayuda a países receptores de personas que huyen de los enfrentamientos en el norte de Malí

LAEDICION.NET.-:/ Redacción Twitter @LaEdicin.- (ACNUR/UNHCR) - ACNUR está redoblando su respuesta para poder hacer frente a la crisis de Mali, mediante el envío de ayuda humanitaria por avión y carretera a los países limítrofes donde miles de personas huyen de los enfrentamientos entre los rebeldes tuareg y el ejército de Malí. El primero de los cuatro aviones de carga aterrizó en Nema, Mauritania hoy, a las 07:18 hora local, con 300 tiendas de campaña. ACNUR ha comprado 1.200 tiendas para Mauritania, otras 2.000 para Níger y 500 para Burkina Faso. Estas serán trasladadas por avión desde nuestros almacenes en Gana y Camerún, para hacer frente a la imperiosa necesidad de alojamiento en las áreas donde están llegando más malienses. También se trasladará por camión materiales de ayuda humanitaria como esterillas, mantas, bid ones, mosquiteras y utensilios para cocinar. En este momento se dirigen hacia Níger desde Accra –capital de Gana-, dos camiones con 40 toneladas de ayuda humanitaria, que llegarán a mitad de la próxima semana. Entre tanto, en el punto fronterizo de Fassala, frontera de Mauritania con Malí, las autoridades mauritanas y ACNUR están trabajando contrarreloj para proporcionar a los refugiados alimentos, agua potable y cobijo. ACNUR ha enviado ya varios convoyes de alimentos y ayuda humanitaria, mientras las autoridades locales están haciendo una distribución de raciones alimenticias para 15 días entre la población recién llegada. La mayoría de los 10.887 refugiados malienses en Mauritania son tuareg, muchos de los cuales han huido desde la zona próxima de Léré. Las autoridades de Mauritania han identificado un terreno para el establecimiento de un posible campo de refugiados en M’Bera, a 50 kilómetros de la frontera, y tienen previsto trasladar a los refugiados hacia la nueva ubicación, en colaboración con ACNUR. En Níger, nuestro equipo de emergencia se entrevistó ayer con un grupo de refugiados malienses en el área de Sinegodar, a unos 278 km al noreste de la capital, Niamey. Los refugiados contaron que sus pueblos en Anderamboukane están ahora vacíos. Explicaron que la población huyó de la ciudad próxima a la frontera con Malí tras el ataque del 26 de enero por parte de los rebeldes, en el que se entraron en las casas, cometieron actos de pillaje, envenenamiento de puntos de agua, quemaron propiedades personales y negocios y además se llevaron el ganado. Todos ellos comentaron que querrían volver a sus hogares tan pronto como se restaure la paz. Entre tanto, querrían volver sólo por intentar salvar lo que haya quedado de sus enseres personales y ganado que pudiera haber sobrevivido a los ataques y el pillaje. En Burkina Faso, ACNUR ha enviado ayuda humanitaria de sus almacenes locales para su distribución a los refugiados malienses así como a las comunidades de acogida en la árida región norte del país. Se estima que unas 8.000 personas han cruzado hacia Burkina Faso desde Malí, de las cuales 6.000 se encuentran en el norte del país. Desde que comenzó la insurgencia tuareg en el norte de Malí el 17 de enero, entre 25.000 y 30.000 personas han cruzado las fronteras buscando zonas seguras, principalmente en países vecinos como Burkina Faso, Mauritania y Níger. No todos ellos son refugiados o solicitantes de asilo. En Níger, por ejemplo, algunos de los que están regresando son ciudadanos del propio Níger que vivían en esa zona de Malí.

martes, 14 de febrero de 2012

ACNUR necesita 145 millones de dólares en fondos de emergencia para responder al éxodo sudanés

LAEDICION.NET.-:/ Redacción Twitter @LaEdicin.-GINEBRA, Suiza, (ACNUR/UNHCR) - La Agencia de la ONU para los Refugiados está solicitando 145 millones de dólares adicionales para ayudar a los refugiados que huyen de los combates en los estados de Nilo Azul y Kordofán del Sur, en Sudán, hacia Etiopía y Sudán del Sur. La cantidad cubriría las necesidades de hasta 185.000 refugiados sudaneses en ambos países. Desde junio de 2011, los intensos combates entre las Fuerzas Armadas Sudanesas y el Ejército Norte de Liberación del Pueblo de Sudán en los estados de Kordofán del Sur y Nilo Azul, han llevado a más de 130.000 refugiados sudaneses al exilio en Etiopía y Sudán del Sur. ACNUR prevé que sigan llegando refugiados durante los próximos meses a medida que los enfrentamientos continúen y las condiciones humanitarias se deterioren en las zonas en conflicto. Más de 30.000 refugiados ya han sido registrados en los dos países hasta ahora. Muchos de los recién llegados están en zonas remotas de la frontera, próximas a zonas de combate. En Sudán del Sur, los asentamientos de refugiados de Yida, en el estado de Unity, y Elfoj, en Alto Nilo, han sido testigos de bombardeos aéreos. Desde el 6 de enero de este año, ACNUR ha reubicado a unos 20.000 refugiados desde la insegura frontera hacia cuatro nuevos asentamientos. En la región etíope de Assosa, el ritmo de las reubicaciones desde las zonas fronterizas también ha aumentado en las últimas semanas como resultado de los combates en Nilo Azul y del fin de la temporada de cosechas para los granjeros refugiados que viven cerca de la frontera. Los dos campos existentes ya han alcanzado su capacidad máxima y las nuevas llegadas están siendo alojadas en un centro de tránsito hasta que se construya un tercer campo. Además de la reubicación urgente desde las volátiles zonas fronterizas, la respuesta de emergencia de ACNUR incluye la provisión de materiales básicos de ayuda y servicios así como el registro y la protección de los menores. En diciembre, la Agencia de la ONU para los Refugiados organizó un gran puente aéreo para enviar ayuda humanitaria a los refugiados en Sudán del Sur: tiendas, lonas de plástico, bidones y utensilios de cocina, entre otros. ACNUR necesitará también los fondos para construir y dar servicio a asentamientos de refugiados adicionales, para mejorar el acceso por carretera y preposicionar materiales de ayuda en la región de cara a la estación de lluvias que comenzará en abril. Los 145 millones de dólares adicionales de este llamamiento complementario que solicita ACNUR se suman a su presupuesto de 2012 de 269,1 millones para programas en Etiopía y Sudán del Sur. ACNUR está solicitando también de forma directa al público sus donaciones a través de www.eacnur.org Departamento de Información pública de la Delegación en España de ACNUR- www.acnur.es www.unhcr.org

domingo, 12 de febrero de 2012

ACNUR ayuda a países receptores de personas que huyen de los enfrentamientos en el norte de Malí

LAEDICION.NET.-:/ Redacción Twitter @LaEdicin.-GINEBRA, Suiza, (ACNUR/UNHCR) - ACNUR está redoblando su respuesta para poder hacer frente a la crisis de Mali, mediante el envío de ayuda humanitaria por avión y carretera a los países limítrofes donde miles de personas huyen de los enfrentamientos entre los rebeldes tuareg y el ejército de Malí. El primero de los cuatro aviones de carga aterrizó en Nema, Mauritania hoy, a las 07:18 hora local, con 300 tiendas de campaña. ACNUR ha comprado 1.200 tiendas para Mauritania, otras 2.000 para Níger y 500 para Burkina Faso. Estas serán trasladadas por avión desde nuestros almacenes en Gana y Camerún, para hacer frente a la imperiosa necesidad de alojamiento en las áreas donde están llegando más malienses. También se trasladará por camión materiales de ayuda humanitaria como esterillas, mantas, bidones, mosquiteras y utensilios para cocinar. En este momento se dirigen hacia Níger desde Accra –capital de Gana-, dos camiones con 40 toneladas de ayuda humanitaria, que llegarán a mitad de la próxima semana. Entre tanto, en el punto fronterizo de Fassala, frontera de Mauritania con Malí, las autoridades mauritanas y ACNUR están trabajando contrarreloj para proporcionar a los refugiados alimentos, agua potable y cobijo. ACNUR ha enviado ya varios convoyes de alimentos y ayuda humanitaria, mientras las autoridades locales están haciendo una distribución de raciones alimenticias para 15 días entre la población recién llegada. La mayoría de los 10.887 refugiados malienses en Mauritania son tuareg, muchos de los cuales han huido desde la zona próxima de Léré. Las autoridades de Mauritania han identificado un terreno para el establecimiento de un posible campo de refugiados en M’Bera, a 50 kilómetros de la frontera, y tienen previsto trasladar a los refugiados hacia la nueva ubicación, en colaboración con ACNUR. En Níger, nuestro equipo de emergencia se entrevistó ayer con un grupo de refugiados malienses en el área de Sinegodar, a unos 278 km al noreste de la capital, Niamey. Los refugiados contaron que sus pueblos en Anderamboukane están ahora vacíos. Explicaron que la población huyó de la ciudad próxima a la frontera con Malí tras el ataque del 26 de enero por parte de los rebeldes, en el que se entraron en las casas, cometieron actos de pillaje, envenenamiento de puntos de agua, quemaron propiedades personales y negocios y además se llevaron el ganado. Todos ellos comentaron que querrían volver a sus hogares tan pronto como se restaure la paz. Entre tanto, querrían volver sólo por intentar salvar lo que haya quedado de sus enseres personales y ganado que pudiera haber sobrevivido a los ataques y el pillaje. En Burkina Faso, ACNUR ha enviado ayuda humanitaria de sus almacenes locales para su distribución a los refugiados malienses así como a las comunidades de acogida en la árida región norte del país. Se estima que unas 8.000 personas han cruzado hacia Burkina Faso desde Malí, de las cuales 6.000 se encuentran en el norte del país. Desde que comenzó la insurgencia tuareg en el norte de Malí el 17 de enero, entre 25.000 y 30.000 personas han cruzado las fronteras buscando zonas seguras, principalmente en países vecinos como Burkina Faso, Mauritania y Níger. No todos ellos son refugiados o solicitantes de asilo. En Níger, por ejemplo, algunos de los que están regresando son ciudadanos del propio Níger que vivían en esa zona de Malí. Departamento de Información pública de la Delegación en España de ACNUR- www.acnur.es www.unhcr.org