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lunes, 21 de mayo de 2012

La desvergüenza de la TV1, el puntal propagandístico del PSOE

El escritor y moralista francés del siglo XVII, Jean de la Bruyère, se hizo célebre por su obra Les Caracteres ou Les moers de ce siègle, en la que figura la siguiente reflexión sobre el engaño: “Nadie engaña con buen fin, la bellaquería añade la malicia a la mentira”.

Lo cierto es que uno se hace cruces ante determinados comportamientos de los partidos políticos y, si no, vean como lograrían, ustedes, explicarme que, un partido que, en las elecciones del 20N, consigue la mayoría absoluta, que le permite legislar y aplicar el mandato del pueblo para hacerse escuchar e imponer orden en ambas cámaras; con el poder de legislar para aplicar su programa sin necesidad de consenso alguno con la oposición; no obstante, no se sabe por qué extraño pudor, por qué oscuro temor o por qué clase de remilgos de papanatismo, sigue permitiendo, en aras de no se sabe que respeto por las formas o por que miedos de ser tachado de absolutista y poco democrático, que, la cadena pública TV1, campen por sus respetos una serie de infiltrados del PSOE que, contrariamente a lo que ahora vienen argumentando, no han hecho otra cosa, durante años ( y nos referimos a los simples trabajadores que prestan servicios técnicos o trabajos de montaje en el ente)b que actuar al servicio de los intereses del partido socialista. Algo que, al parecer, no le preocupa al señor Juan Luis Gordo, portavoz de la Comisión Mixta ( Congreso y Senado) de control parlamentario a RTVE; cuando se trata de achacar, precisamente lo mismo que ellos han estado haciendo, al PP porque pretende poner orden en el medio..
Haciendo uso de los medios de que disponen, parece que están dispuestos a no dejar títere con cabeza con la idea de mantenerse en el machito y seguir su campaña de apoyo al PSOE aunque, para ello, deban usar los trucos y martingalas que les permite el uso indiscriminado de todos los recursos orales y visuales del medio; con el objetivo claro de poner en cuestión cualquier medida puesta en práctica por el actual gobierno del PP; favoreciendo, de forma descarada y temeraria, la difusión de todo aquello que pueda perjudicarlo o desacreditarlo. ¡Y, a eso, señores, se empeñan en calificarlo de independencia e imparcialidad! ¿No es así, señor Gordo? Y, ya que estamos ¿ por qué no nos habla usted del Canal Sur, en Andalucía o de la TV de Extremadura cuando los socialistas la tenían controlada?, ¿Había imparcialidad o se trataba de canales absolutamente dirigidos por ustedes, los socialistas?
Podríamos afirmar que, si antes la TV1, durante el gobierno del señor Rodríguez Zapatero, era el puntal, junto a la RNE del señor Gabilondo, de la defensa de los intereses del PSOE, en cuanto a servirles de pantalla para camuflar sus errores, validar sus mentiras y ningunear a la oposición; deberemos decir que, con el cambio de gobierno, parece que todo sigue igual. De hecho parece que han decidido incrementar su presión contra él PP poniendo en cuestión sus actuaciones y empeñándose en crear un clima de desafección y crítica contra el Ejecutivo del PP, algo que, sin duda, sobrepasa la función meramente informativa para entrar en lo que se podría perfectamente calificar de campaña de acoso y derribo, contra el actual gobierno, olvidándose de que estos lodos que están ahogando a España y a los españoles, proceden de aquellos “polvos” que los socialistas, durante más de siete años de gobierno, tuvieron la desfachatez de dejarnos, un país en ruinas, tanto en el aspecto financiero y económico como en el social, ya que, donde prometieron el oro y el moro han acabado por dejar 5’5 millones de parados y un sin fin de empresas hundidas como consecuencia de la crisis; amén de un país endeudado y desacreditado ante la UE y el resto del mundo.
Sólo un ciego podría no darse cuenta de la constante manipulación de imágenes de las que se vale la TV1 para poner en cuestión la efectividad de las medidas, dolorosas y duras pero precisas para cambiar el signo de nuestra economía y nuestra deuda. Debemos tratar, por todos los medios, de evitar que Bruselas y el Ecofin tengan que acudir a nuestro rescate, por no ser capaces de cumplir con nuestros compromisos de pago. Por mucho que el invitado de TV1, señor C.Méndez de UG –¿Qué esperaban que dijera un señor que estuvo a las órdenes del señor ZP durante las dos legislaturas anteriores, sin mover un pie para evitar la caída del empleo y, a cambio, fue “recompensado” con sustanciosas subvenciones?– se mostrara indignado con el decreto del Gobierno sobre el control de las TV , hablando de la “independencia” de los informativos; es evidente, y así ha quedado evidenciado en los reportajes sobre la pasada huelga general, magnificada y promocionada por los informativos de TV como si hubiera sido un éxito, cuando ha quedado demostrado que no fue más que un sonoro fracaso para los Sindicatos convocantes y el PSOE, que la promocionaba y apoyaba, aunque lo negó, desde detrás de las bambalinas.
Otro caso reciente, para demostrar la clase de información tendenciosa a la que nos referimos; ha sido la gran cobertura informativa, tanto en cuanto al tiempo destinado, como a las numerosas y prolijas entrevistas a los cabecillas del 15M, que participaron en la manifestación de la Puerta del Sol; como al intento deleznable de querer imputar a la policía, que tuvo una actuación impecable en el desalojo de la plaza, actos considerados como abusivos, algo que les ha sido imposible demostrar al no tener ninguna filmación que fuera capaz de apoyar semejantes infundios. Han llegado, al no tener otros medios de justificar este fracaso del los del 15M, –evidentemente integrados por distintos corpúsculos, a los que sólo les une el afán de protagonismo desmedido, y la insensatez de poner en peligro la credibilidad de España, en unos momentos de extrema dificultad para el país – recuperando filmaciones de la Plaza de Catalunya de Barcelona, relativas a la manifestación del día 15 de mayo del 2011, de un joven ensangrentado que los revoltosos usaron para acusar a la policía de malos tratos.
La TV1 y sus gestores recurrieron, sin ningún escrúpulo, a reponer dichas imágenes de entonces como si fueran una muestra de lo ocurrido en las últimas manifestaciones de los 15M y los estudiantes, que aprovecharon la ocasión para protestar ¿ qué sería de ellos si, en vez de jugar a políticos, dedicaran sus esfuerzos al estudio?, contra las reformas en la enseñanza. Es obvio que, tanto en el trato de preferencia y las entrevistas trasmitidas de algunos indignados; como en las tertulias de la señora Casado y la señora Ana Pastor, dos conocidas presentadoras que vienen convirtiendo sus supuestos programas de opinión en verdaderas bacanales de promoción del socialismo, justificando errores pasados y cargando, con furia y sin medida, denigrando y protestando contra las medidas adoptadas por el nuevo Ejecutivo, achacándole con sectarismo, el ser el responsable, con sólo cinco meses de gobierno, del grave deterioro de nuestro país, como si ellos no hubieran sido los verdaderos gestores de todas las desgracias que ahora, los españoles, nos vemos obligados a soportar.
Resulta una indecencia, señores, que el señor J.L. Gordo tenga la cara dura de reivindicar la “objetividad” e “imparcialidad” de los servicios informativos y de opinión de la TV1 cuando llevan años demostrando, con su comportamiento y sus programas que son unos fieles servidores del PSOE al que, todavía, siguen apoyando y defendiendo sin el menor pudor. O así es como valoramos este escabroso y delicado tema.

-Miguel Massanet-

sábado, 14 de abril de 2012

El bueno de Froilán

Y es evidente que el sabio “Maestro Kong”, cuya doctrina dio origen al confucionismo, tenía una idea muy clara sobre lo que vendría a ser algo esencial en una Humanidad, propensa a resolver sus problemas a golpes y humillaciones, cuando una buena educación, en todos los sentidos de la enseñanza, disciplina, ejemplaridad, virtudes, buenas costumbres y amor por el trabajo, ayudarían a que los hombres se respetaran más entre sí, meditaran sobre los problemas que los separan y aprendieran a buscar aquello que les une para que, con ello, la utópica igualdad que vienen reclamando y la paz –un término que, en ocasiones, oculta connotaciones torticeras – no fuera simplemente un recurso fácil para ejercitar la tiranía, sino una posibilidad real de una feliz convivencia. Y todo esto viene a cuenta de algo tan simple y sencillo como es la reacción de un niño, un niño como cualquier otro sólo que ha tenido la suerte o desgracia, según como se quiera ver, de haber nacido nieto de SS.MM los reyes de España. Puede que, cansado de tanta política, tanta economía y tantas finanzas y de estar contemplando como, cada día, los políticos dan muestras de menos sentido común, más improvisación, menos responsabilidad y menos respeto por el pueblo al que, en teoría, deberían servir, en lugar de intentar aprovecharse de él para su propia conveniencia; hoy me apetece referirme a un tema menor pero que, para mí, encierra más ternura, más grandeza de corazón y más sensibilidad que la que pudiéramos encontrar en toda esta atmósfera opresiva que nos envuelve desde hace más años de los que quisiéramos recordar. Sin duda, en esta ocasión, a quien se deberían pedir responsabilidades, a quien se le debería exigir más sentido común y a quien se le debería dar un metafórico tirón de orejas es, sin duda, al padre de la criatura. Que don Jaime de Marichalar permitiera que su hijo, de sólo 13 años, llevara cargada una escopeta, para cuya tenencia y uso la Ley exige un mínimo de 14 años y un permiso especial; no encaja con lo que, en el Derecho Romano, se definía como el comportamiento “de un buen padre de familia”. Evidentemente, como parece que se deberá dilucidar por medio de un expediente judicial, nadie en sus cabales pudiera pensar que, en el comportamiento de don Jaime, hubiera el más mínimo resquicio de intencionalidad respecto al accidente que afectó a su hijo, otra cosa es, sin embargo, que pudiera cuadrar dentro de la tipificación de negligencia o imprudencia merecedoras de una sanción administrativa. Pero no me interesa hablar del señor Marichalar, un personaje que, aparte de padre de Froilán, siempre me ha parecido un snob, ciertamente amanerado y un tanto rarillo; sino que quiero centrar mi comentario en el comportamiento del joven Froilán, el hijo de la infanta doña Elena. Tenemos, sin duda, una tendencia a pensar que los niños que pudiéramos definir como de casas pudientes, son unos seres insoportables, malcriados y carentes de otros sentimientos que no sean el egoísmo, la rebeldía, la falta de consideración para con los demás y el desprecio por los problemas ajenos. Sin duda que los hay, y si me apuran, es probable que entre muchas casas de los comúnmente conocidos como profesionales del pelotazo, antiguamente “nuevos ricos”, la mala educación o la falta de modales de sus progenitores haya contribuido a que prolifere esta casta de pequeños “monstruos”. Tampoco ha favorecido mucho, a una adecuada y fructífera formación, la falta de estabilidad emocional debida a esta repelente moda, tan extendida hoy en día, de los divorcios Express y los que no lo son tanto pero que, sin duda, traumatizan a unos seres indefensos que, por su corta edad, son incapaces de entender el porqué aquellas personas a las que quieren y en las que confían, de pronto se separen y les obliguen a tener que dejar de convivir con una de ellas, el padre o la madre, con las que estaban acostumbradas a convivir, de las que dependían y en las que confiaban, formando una familia. El joven Froilán, un niño despierto, travieso, mimado por sus abuelos y padres, no es una excepción respecto a aquellos pequeños que han pasado por el trauma del divorcio de sus progenitores. Simplemente, me parece un niño normal, un niño con todas las cualidades propias de la chiquillería. Y, este niño, resulta que, acompañado de su padre, portando un artilugio inapropiado para su edad y, cometiendo la imprudencia, de llevar cargada un arma, tiene la mala fortuna de que, por accidente, se le dispare y le hiera en el pie. Este niño, en los albores de esta etapa de la vida llamad pubertad, sufre un trauma que le afecta, no sólo en el aspecto físico, con una dolorosa e importante herida en el pie, sino que, a la par, sufre un trastorno psíquico en el que, probablemente, se confundan el sentimiento de culpabilidad por llevar cargada el arma, por el susto que le ha proporcionado a su padre y por el trastorno que se van a llevar su madre, doña Elena, y sus abuelos, los Reyes. Al dolor físico se le añade un dolor moral que, en un niño de su edad, pudiera tener consecuencias inesperadas. Sin embargo, nuestro bueno de Froilán, mientras le tratan de curar y se dirigen al hospital donde deberán intervenir para curar sus heridas, en medio del dolor que le producen las heridas, tiene dos gestos que le honran. Por una parte, piensa en el disgusto que se van a llevar sus abuelos y se lamenta del mal rato que les va a hacer pasar y, por otra parte se preocupa de que aquella persona a la que quiere, su padre, pudiera salir perjudicado por su culpa y, ante esta perspectiva, no duda en repetir, una y otra vez la siguiente frase: “Es mi culpa, mi padre no ha tenido nada que ver”. El niño Froilán, con este gesto, ha cubierto de sobras la distancia que existe entre la inmadurez de la niñez y la responsabilidad, el razonamiento y la madurez de la persona adulta. Resulta emocionante, incluso para alguien que no cree demasiado en la monarquía ni en la parafernalia que le suele acompañar; que un chaval de 13 años haya demostrado ser capaz de olvidarse de su propia situación para defender de una manera tan decidida, tan “adulta” y, permítanme decirlo así, tan conmovedora, a su padre.. Este hombrecito, de semblante triste, de estirpe noble y, como tantos otros, perteneciente a una familia rota; nos ha demostrado que sus padres, especialmente lo atribuyo a la Elena y a la reina, doña Sofía, le han sabido inculcar los valores morales y éticos esenciales de los que, por cierto, en la España actual andamos tan escasos. Quisiera que este muchacho, aparte de sanar de sus heridas, cosa de la que estoy seguro, sea capaz de conservar durante toda su vida estos nobles sentimientos que, por desgracia, tan pocas veces logramos encontrar entre nuestros semejantes. Por una vez, y sin que sirva de precedente, debo alabar a la familia real y congratularme de que en esta nación, entre tantas desgracias, entre tanta bazofia moral y desprecio por los buenos sentimientos, nuestro pequeño Froilán nos de una inyección de optimismo y esperanza de que, por fortuna, no todo está perdido en nuestra nación. O esto es, señores, lo que yo pienso de este hermoso ejemplo del niño Froilán. P.D.T.: Decía Confucio: “Donde hay educación no hay distinción de clases” -Miguel Massanet-

sábado, 3 de marzo de 2012

Rubalcaba el camaleón de la extrema izquierda

La izquierda en España, aparte de ser incapaz de presentar un plan alternativo creíble y realizable para reactivar a España, parece que está cifrando sus esperanzas de batir al PP en dos tipos de actuaciones
LAEDICION.NET.-:/ Redacción Twitter @LaEdicin Por un lado, fomentar la inseguridad en las calles, utilizar los métodos más denigrantes para minar la moral del partido vencedor en las pasadas elecciones del 20N, organizando manifestaciones y agresiones ante las distintas sedes de los populares y atribuyéndose una representación popular, que están muy lejos de tener si nos fiamos en el gran fiasco sufrido por el PSOE en las tres últimas elecciones que han tenido lugar en nuestro país, y, por la otra utilizar toda una serie de latiguillos made in el señor Pérez Rubalcaba, en los que insisten con machacona tenacidad, con el objeto de crear una falsa imagen de las medidas que está implantando el nuevo gobierno y, de paso, intentan que los ciudadanos se olviden de que la verdad está en la herencia nos dejaron los del gobierno del señor Rodríguez Zapatero, al que pertenecieron la gran mayoría de los que se rasgan las vestiduras ante las reformas del Partido Popular que, evidentemente, son mucho más serias, más estudiadas, más realistas y mucho más sensatas, aunque puedan ser duras, que aquellos conatos de reforma, absolutamente ineficaces, que pusieron en marcha, a la fuerza, a partir de mayo y de agosto del año 2011, cumpliendo “órdenes” de Bruselas.. Aquellos que tenemos interés en la zoología y nos gusta conocer la vida de estas bestezuelas que comparten la vida con los humanos, hemos tenido ocasión de conocer un pequeño reptil, un camaleón, que es conocido por su capacidad de cambiar de color cuando se siente amenazado y en respuesta a cambios de temperatura, luz, color y otras alteraciones ambientales. Este cambio es debido a la acción de hormonas que afectan a unas células pigmentarias especiales presentes en su piel. Este animal dispone de una lengua larga y pegajosa que proyecta hacia el exterior para cazar insectos. Bien, señores, pues si quisiéramos encontrar, en la naturaleza, un ejemplo más adecuado para compararlo metafóricamente con el actual Secretario del PSOE, deberíamos convenir que, salvo en tamaño, el pequeño reptil policromo nos permite hacerlo con bastante precisión. En efecto, la facilidad de cambiarse de “camisa” según le convenga a sus objetivos de Rasputín del PSOE, es conocida de todos. Primero se presentó como el salvador de España, eso sí, sin tocar ni una coma de las leyes laborales ni disminuir ni un euro de los salarios de los españoles; lo que no supo explicar a los ciudadanos era cómo se proponía hacerlo ni con qué medios contaba para ello, cuando apenas hacía unos meses que habían dejado al país endeudado y con un déficit de más del 8%. Ahora, con el color rojo de comunista estaliniano, se apunta a las algaradas callejeras, a los complots en contra del legítimo Gobierno y a vender que, lo que trama el señor Rajoy, es que los trabajadores vayan a la ruina. Se olvida de que los responsables de que tengamos cinco millones y medio de parados no son los del PP, sino ellos mismos, el PSOE, sus autonomías y sus “barones” que, en los años en los que gobernaron, llevaron a la ruina a todo el país, dejando de pagar a sus proveedores y creando el enfrentamiento entre los españoles con su famosa ley del Aborto y La Memoria Histórica, que debería definirse como el mayor fraude histórico perpetrado en contra de la verdad. El sistema que utiliza don Alfredo utilizando, como el camaleón, “su larga y pegajosa lengua” para intentar desacreditar la difícil labor que el gobierno del PP está llevando a cabo, consiste en limitarse a decir que Rajoy “es un comentarista apesadumbrado” que a diario repite “lo mal que va a ir todo y lo que nos espera”. ¡Curioso argumento, si tenemos en cuenta que lo mismo vienen repitiendo el FMI, el BC, el ECOFIN y todos los organismos europeos encargados de vigilar la economía de la zona euro y del resto de la UE! Por lo visto, esta opinión del líder del PSOE nada más la compartirá él y, seguramente, el otro augur de la extrema izquierda, el “documentadísimo” señor Cayo Lara que, por lo visto, tiene la fórmula magistral para sacarnos del lío en el que nos metieron las izquierdas; lo que ocurre es que, se lo tiene tan callado que nadie ha logrado averiguar en qué consiste Otro pequeño acertijo a cargo del señor Rubalcaba. Dice que, todas las decisiones que toma Rajoy son “políticas” ¡Algo extraordinario en un político ¿no?! Y, como no, vuelven a la cantinela que viene repitiendo la izquierda, cuando apenas se acaba de poner sobre la mesa la nueva reforma laboral, haciendo pronósticos basados, exclusivamente, en sus previsiones sobre el futuro aumento de los despidos; sin tener en cuenta que ellos fueron los primeros que lo facilitaron. No parecen entender que, los empresarios, lo que quieren es sacar a flote sus empresas y, para ello, necesitan a sus trabajadores y también el poder prescindir de algunos de ellos, si las ventas no van bien; para evitar el que llegue el momento en que deban despedir a toda la plantilla. ¿Un recorte ideológico? Debería explicarnos el sesudo líder socialista, en qué consiste esta modalidad de recorte, si no es que se refiera a un lavado de cerebro o algo semejante, en lo que, por cierto, ellos son verdaderos especialistas. En todo caso, vamos a ver, ¿si unos señores están en paro y se les ofrece un contrato por un tiempo de prueba, con el que pueden cobrar un salario?, aunque sea sin derecho a indemnización por despido, para que la empresa no se vea obligada, si no da resultado o no tiene suficiente trabajo, a tenerse que quedar con él; ¿es esto peor que estar en el desempleo, porque no haya nadie que quiera contratarlo?Según esta doctrina,: para evitar que los trabajadores pierdan derechos –¿ qué derecho, el permanecer en paro? –, sería mejor que siguieran estando cobrando el subsidio a costa de todos los españoles, antes que someterse a “tan humillante” remedio. ¡Señores lo que tenemos que oír! Ahora sí, en lo que el señor Pérez Rubalcaba se ha mostrado indignado e intransigente ha sido en que se llamase “delincuentes a los estudiantes y a los socialistas porque los apoyamos”. ¡Pero si son unos angelitos estos chicarrones de más de 20 años que insultan, agreden y les tiran botellas a la policía! ¡Cómo vamos que quejarnos de que ocupen las calles, destrocen cristales, lancen bolas de metralla contra las sedes del PP y además, se quejen cuando se detiene a alguno de ellos! Según el jefe de la oposición en España existe un Estado de Derecho para las izquierdas y otro para las derechas que, por supuesto no es el legítimo. Así, cuando se produce una manifestación no autorizada y claramente politizada en contra de las autoridades, se ocupa la calle, se reclutan activistas y se aplaude a un chiquilicuatre de 24 años, que todavía estudia, que se erige en el mandamás, prometiendo “incendiar todas las calles de Valencia” lo que procede es que, el PSOE, se lo lleve al Parlamento y le apoye. ¡Curiosa forma de entender la legalidad, señor Rubalcaba! Cuando el señor Rubalcaba, en el Parlamento, dijo, (cuando se les reprendió su apoyo a los manifestantes), “faltaría más que no pudieran salir a las calles”, ya dejó clara cual sería su estrategia durante toda la legislatura. Es posible que, en el pecado tengan la penitencia, si los españoles que, mayoritariamente, votaron al PP, se dan cuenta de que lo que pretende el PSOE es poner obstáculos a la labor de recuperar el pulso de la nación. Entonces puede que no quede ni rastro del PSOE. O así lo veo yo, señores. -Miguel Massanet-

jueves, 23 de febrero de 2012

Ahora a tomar cervezas y a vivir! ¡Pues qué bien!

La caja de Pandora se ha abierto, no al año de la toma de posesión del gobierno del señor Rajoy; no a los 100 días habituales de cortesía que se le suelen dar a un Ejecutivo que comienza, para demostrar que sabe gobernar; no, no, señores, en este caso los plazos de cortesía, si es que hubo alguno, han finalizado a las ¡7 semanas!, del bautizo del nuevo gobierno del PP. ¿Era de esperar? Pues sí, a nadie le ha causado sorpresa que, algo que ya estaba cantado desde la estrepitosa derrota de la izquierda, el pasado 20 N, haya ocurrido. Nadie, en su sano juicio, podría haber esperado de aquellos que llevaron, directamente, al país a la extrema situación en la que nos encontramos en la actualidad (junto a aquellos otros que fueron sus cómplices durante dos legislaturas, manteniendo la boca cerrada, recibiendo millonarias aportaciones del gobierno de entonces, mientras las noticias del aumento del desempleo caían con machacona insistencia y dramática persistencia sobre el pueblo español) obraran con sensatez, colaboraran en el rescate de España o, al menos, se abstuvieran de estorbar a aquellos que, con otras ideas, otros procedimientos y otros objetivos, intentan levantar nuestra economía y mejorar el empleo, sin que estos, que ahora se han despertado de la modorra, levantaran un solo dedo para protestar contra tal estado de cosas. Aquel que se ha erigido en el factotum, de los que se manifiestan en contra de las medidas de austeridad emprendidas por el nuevo gobierno, el señor Pérez Rubalcaba, insiste, tercamente, en pretender cargarle las culpas al PP de la situación de extrema peligrosidad en la que nos encontramos los españoles en la actualidad; si, con una cara de cemento armado que supera en hipocresía política, en osadía maliciosa y en inoportunidad histórica a sus colegas sindicalistas, los señores Méndez y F. Toxo; está hablando de unos planes milagrosos que, por lo visto, tenía guardados en su cerebro de “gran estadista”, ¿ por qué no lo puso en práctica cuando tuvo ocasión para ello y permitió que llegáramos a la situación extrema en la que nos encontramos? Ahora toca criticar, desautorizar al nuevo Ejecutivo e insistir en que, las medidas de gasto desbocado, de endeudamiento alocado y de subvenciones indiscriminadas ( y, en ocasiones, malversadas, como parece que está ocurriendo en Andalucía); que puso en práctica el señor Zapatero, eran las adecuadas para sacarnos del atasco; cuando, sólo hace unos pocos meses, estas mismas ofertas que presentó en su campaña electoral fueron, masivamente, rechazadas en las urnas – que es donde deben dilucidarse estas cuestiones y no en la calle –, no es más que intentar dar golpes contra el espolón. Desde la oposición es fácil hacerse el “gallito”, incitar a tomar las calles y criticar aquellas medidas que sabe que son necesarias, pero que le permiten buscarse votos entre la gente, a la que es difícil hacer entender que es preciso ajustarse el cinturón, porque España tiene una bolsa de 5’5 millones de parados que, no es que cobren menos, sino que no cobran más que 400 euros y algunos ni esto; en parte, debido a la crisis y en una gran medida, a causa de la nefasta política económica y social de estos que ahora pretenden dar lecciones de cómo gobernar. Si, señores, el señor Rubalcaba, furioso, nos ha hecho saber que los que critican a los Sindicatos están haciendo “una campaña repugnante” ¿Por qué se sacan a relucir los trapos sucios de los sueldos de los liberados? O, ¿Por qué se pide que enseñen las cuentas para ver en lo que se han gastados los millones de subvenciones recibidas del Estado?, ¿Qué es lo que hay de los famosos cursos de formación que no se dieron o de aquellos otros que se expedían certificados de asistencia sin que nadie hubiera acudido? O, señor Rubalcaba, ¿es que no es repugnante que mientras los socialistas estuvieron en el poder, los sindicatos estuvieran con la boca cerrada mientras cientos de miles de empresas cerraban y se producían millones de parados? Dicen que hicieron una huelga general ¿una huelga general o un simulacro mal apañado, cuando apenas quince días antes recibieron una importante cantidad del ejecutivo socialista, algo así como 30 millones de euros? Y ahora, de pronto, los señores Toco y Méndez han despertado de su letargo para emprenderla con un gobierno que, lo único que intenta, con valentía, es reparar los desperfectos de una política irracional practicada por el PSOE, en muchas ocasiones mediatizado por las amenazas de los sindicatos de retirarle su apoyo incondicional. Claro, siempre es fácil acudir al recurso de la demagogia, siempre hay gente de buena fe que cree todo lo que le dicen, especialmente si es aquello que quiere escuchar. El que los sindicatos puedan sacar a la calle a medio millón de personas o, incluso, a un par de millones, no tiene ningún mérito más que el de crear intranquilidad en los buenos ciudadanos, causar destrozos, gritar eslóganes revolucionarios y sacar banderas esteladas o republicanas, junto a miles de banderas rojas. Nada más. Pero hay algo que quiero recordarles, señores, para que valoren en su justa medida la credibilidad de semejante clientela. El verdadero eslogan sindical es el que, con gran aplauso de los que le escucharon, hizo un líder sindical madrileño a la finalización de la manifestación, cuando en un arrebato de sindicalismo gritó “Ahora a tomar cervezas y a vivir. Salud compañeros y compañeras” No sé si hizo el gesto de saludar con el puño cerrado o no pero, seguramente, habrá muchos, muchas personas ya mayores que, al escucharle, mentalmente debieron recordar aquellos saludos de milicianos y milicianas que ocupaban las calles de Madrid, con sus pistolones, amedrentando con su prepotencia a los habitantes de la villa. En todo caso, el sujeto se despidió hasta el día 29 en el que hay programada otra tangana, para regodeo de los que no supieron ganar en las urnas las elecciones, olvidándose de que, un amplia mayoría, les dio el poder en las Cortes al PP del señor Rajoy . ¿La calle, como algunos manifestantes parece que decían, va a condicionar a un gobierno fuerte, respaldado por Bruselas, con ministros plenamente cualificados para hacer el trabajo que les compete y con un plan que, por mucho que el señor Rubalcaba – por cierto, agobiado por las deudas de su partido y que, según parece, tendrá que recurrir a despedir empleados de la plantilla de Ferraz por no tener dinero para pagarles – quiera desmerecerlo, parece que tiene todos los visos de ser serio, planeado, meditado y ensayado por mucho de que, la herencia socialista haya superado, con creces, lo que los populares pensaban encontrarse. Estos, señores, son nuestros sindicatos. Nadie va a trabajar, la consigna fue beber cerveza y vivir hasta el día 29 en que habrá otra insensatez semejante. Los liberados viven así, de gorra, sin dar un golpe al agua, de manifestación en manifestación y de cervecería en cervecería, sin que la crisis les afecte. ¡Eso sí, a costa de los impuestos de los españoles, que para eso ellos son los representantes de los trabajadores ¡Y un cuerno quemado! O esta es, señores, mi opinión sobre estos señores que pretenden imponer la ley de la jungla. -Miguel Massanet-

martes, 14 de febrero de 2012

TV1, el Caballo de Troya del PSOE

Ignoro si entre las reformas que tiene previstas en PP tiene, entre sus prioridades, entrar a saco en este nido de socialistas que ocupan la mayoría de los programas de opinión e informativos del ente público. Siempre hemos dicho que, si la cadena estatal no se nutriera de nuestros impuestos, si fuera una sociedad privada sin subvenciones, que solo tuviera que dar cuenta de sus resultados a sus accionistas; nada tendríamos que objetar en cuanto a sus actuaciones ni a las personas que la integraran o contenidos. De hecho tenemos cadenas, como la 5ª, de cuyos contenidos y presentadores pudiéramos hablar largo y tendido y, sin embargo, no lo hacemos porque aquellos que no quieran verla nada más tienen que evitar sintonizarla y se acabó el problema. No obstante, sabemos que, cada año, la cadena pública, aparte de la dotación que recibe del Estado, termina el ejercicio con importantes déficit que, al menos en los últimos ejercicios, parece que anda rondando los 50 millones de euros. Puede que haya algunos cuya candidez les haga pensar que, como los responsables de la cadena y sus mismos presentadores no se cansan de proclamar, las informaciones, las entrevistas, las tertulias, los contenidos de muchos de sus programas y el cariz y condición de una gran parte de sus presentadores; están impregnados de una aureola más que sospechosa de parcialidad, de falta de neutralidad y de absoluta sumisión a las ideas políticas del poder socialista. De hecho, dentro de este entorno de chauvinismo, clientelismo, endogamia y progresismo de izquierdas del que están trufados los organismos encargados de repartir los premios de TV, lo mismo que ocurre con la radio y el cine, siempre suelen ser favorecidos y son galardonados aquellos que, con más habilidad, sin aparentarlo, pero utilizando sofisticados y subliminales mensajes, han sido capaces de trasladar la información que le convenía al PSOE en aquellas ocasiones y sobre aquellas cuestiones en que lo ha precisado. Basta que vean la lista de premiados y las cadena más galardonada y podrán hacerse una idea de por donde van los tiros. Lo cierto es que, cualquiera que pensara que la TV1 actuaba con independencia del gobierno es que no veía a tres palmos de sus narices o bien estaba encantado con la parcialidad de la cadena. De los 200 millones de euros que el nuevo gobierno del señor Rajoy parece que pretende recortar de los gastos de TV1, de momento y que se sepa, sólo se habla de recortes de 5 millones en retribuciones de algunos de los presentadores lo que, evidentemente, no es una cantidad significativa. Tengo la impresión y quisiera estar equivocado, de que, quienes acabarán por pagar el pato de toda esta movida, si alguien no se espabila en evitarlo, serán los trabajadores técnicos, vestuarios, decoradores, iluminación etc. que, como suele suceder en estos casos, serán considerados como “prescindibles” sin que todos aquellos programas millonarios, presentadores privilegiados y enchufados políticos sufran más que recortes simbólicos por aquello de salvar las apariencias. Si sabemos que la TV1, desde su misma fundación, se ha convertido en la voz y la imagen del gobierno de turno ¿a qué viene este empeño en mantenerla? o, al menos, en mantenerla tal y como está ahora cuando, aparte de sus programas meramente informativos, se ha convertido en una competidora más de las cadenas particulares en lo que hace al resto de su programación. Una televisión pública debiera limitarse a dar noticias, información aséptica, y programas especiales donde la imparcialidad estuviera garantizada y la objetividad fuera la regla de cualquiera de sus moderadores. Todo los demás, todos estos programas estrellas de cuantioso presupuesto se debería ceder a las cadenas privadas que están sometidas a la competencia y que difícilmente pueden competir con la cadena oficial dado que no disponen de un Estado que subvencione sus pérdidas. Mucho nos estamos temiendo que, un excesivo cuidado por aparentar que el nuevo gobierno no quiere seguir los pasos de los que le precedieron; uno escrúpulo demasiado meticuloso con que no se le pueda tachar de intervencionista en el organismo público o un reparo a poner de patitas en la calle a determinados jefes o sacar de la circulación algunos programas que vienen demostrando ser una avanzadilla del PSOE, que se siguen emitiendo ante la aparente indiferencia de quienes ostentan el poder; sin tener en cuenta que, el arma fuerte de la izquierda, en aquello que siempre ha conseguido adelantar a la derecha y que le ha venido reportando más éxitos electorales, ha sido la de su absoluta supremacía sobre la mayoría de los medios de comunicación. Si el PP se mantiene en su postura de Don Tancredo, no pone remedio al tema mediático y piensa que, en la actual situación en la que España está abocada, a unos años de gran depresión y con varios millones de gente sin trabajo, si no consigue hacerse con una prensa, independiente, pero que se ciña a la verdad y sigue permitiendo que desde el PSOE, a través de sus quinta columnistas en los diferentes medios de información, le vayan “haciendo la cama” es muy posible que, antes de llegar a mediados de la legislatura ya le hayan puesto en una situación insoportable y muy difícil de sostener. Basta de tantas pamplinas, la Derecha debe demostrar que no sólo sabe gobernar mejor que la izquierda, que tiene gente mejor preparada y con más experiencia; que sabe aplicar sus programas sin arredrarse; que no teme a minorías sectarias y poco representativas como es el caso de los nacionalismos; que tiene valor para defender sus valores y principios por mucho que les duela sus adversarios políticos y que, si bien es bueno conseguir acuerdos y pactar para lograr consenso, nunca se deben someter valores fundamentales o derechos básicos de los ciudadanos en aras de un mejor entendimiento con la oposición. Ellos tuvieron su tiempo para gobernar y nos dejaron a España hecha unos zorros, ahora, toca gobernar al centro-derecha y se debe hacer sin contemplaciones, aprovechando la mayoría que los ciudadanos le han otorgado precisamente para que no tuviera que depender de ningún otro partido ¡Háganlo, pues, en buen hora! En el argot madrileño hay una palabra para designar a aquellos que hacen el “primo” y es “panoli”; no quisiéramos que por un exceso de caballerosidad, de fair play o de condescendencia con el adversario político el señor Rajoy y su PP dejen en barbecho este fundamental tema para cualquier partido político que no quiera quedarse atrás en su lucha por promocionarse, mantenerse y explicarse ante la ciudadanía. Ha quedado demostrado que el PP con sus medidas draconianas ya puestas en marcha más las nuevas que pueda sacar no ha tenido más que un mínimo desgaste lo que le augura que, en el momento en que la situación, sea (de aquí a 6 meses o un año), empiece a dar muestras de una ligera mejora, este temor, esta ansia y este sufrir de los españoles asustados ante lo que se nos viene encima se puede convertir, así es nuestro carácter, en una explosión de esperanza y en un incentivo para seguir progresando en nuestra recuperación. Pero antes hay que pararles los pies a aquellos cuyo interés no está fijado en el bienestar de los ciudadanos, sino en lograr que el gobierno fracase en su empeño de sacarnos de la recesión. O esta es, señores, mi visión de la actual situación. -Miguel Massanet-