CULEBRÓN AMBICIONES LAEDICION.NET.-Las aguas, poco a poco, van serenándose a su paso por Ambiciones. O al menos eso parece después de que la señora de Janeiro, María José Campanario, haya intentado zanjar las diferencias con su suegra Carmen Bazán tras meses de trifulcas.
En un acto promocional de un producto dietético, Campanario ha afirmado que ambas están ahora "estupendamente" y que quiere "seguir así", pero recordemos que no hace muchos meses corrieron ríos de tinta acerca de la inesperada salida de Bazán de Ambiciones.
Campanario siempre mantuvo que su suegra se fue por propia voluntad, pero las malas lenguas dejaron entrever que el matrimonio Janeiro, y sobre todo María José, habían dado un ultimátum a Carmen Bazán para que dejase de inmiscuirse entre ambos y de hablar de su vida privada ante los medios de comunicación. "No voy a consentir más que pongan el pie encima de mi marido", llegó a afirmar Campanario.
La aparición de Lali Bazán, hermana de Carmen, en un programa de televisión tildando a María José de "bruja" en repetidas ocasiones no hizo más que empeorar las cosas.
Pero parece que, al menos de cara a la galería, Campanario quiere fumar la pipa de la paz con su suegra. Todo lo contrario que con su suegro Humberto Janeiro, con quien sigue guardando las distancias. Afirma no tener ningún tipo de relación con él después de que en los últimos tiempos el ex patriarca de la familia Janeiro le dedicase frases poco halagadoras. Tanto es así que la Campa afirma rotundamente que "ni tengo relación ni quiero tenerla".
Y con quien, después de siete años de matrimonio, sigue "supercontenta" es con el propio Jesulín: "Mi marido es tan sencillo, tan buena persona y tan poco complicado...". Preguntada acerca de si acudirá o no a la Primera Comunión de la hija mayor de Jesulín, Andrea, contestó categóricamente: "Ya he dicho que no voy a ir. Van a ir mis hijos o mi hija, no lo sé todavía, y su padre".
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