LAEDICION.NET.- La peluquera más popular de España regresó a un plató para decir que ojalá todas las locas estén como ella y expresó su deseo de volver a enamorarse porque lo de Tony está finiquitado. Raquel Mosquera no había vuelto a un plató de prime time desde aquella descarnada entrevista en Antena 3 en la que contó todos los detalles de su intento de suicidio aquel fatídico 13 de noviembre de 2008, .
Si su aparición en DEC del mes de diciembre se basó en el escabroso relato de cómo y porqué se estuvo a punto de quitar la vida, su paso de este sábado por La Noria se centró en su aparente recuperación y dio una imagen muy positiva de la viuda de Pedro Carrasco y ex señora de Toni Anikpe aunque, eso sí, pasa por una delicada situación económica.
Durante los últimos años, Mosquera ha ingresado en varias ocasiones en centros de salud mental por sufrir un trastorno bipolar y ahora reconoce que "está haciendo las cosas bien" y que se está medicando con disciplina para "poder llevar una vida normal".
La popular "peluquera de España" ha explicado que se autoencerró prácticamente durante tres años en su casa tras la dramática muerte de su marido Pedro Carrasco y probablemente todo hubiera evolucionado de manera diferente si ya entonces se hubiera puesto en tratamiento. Su enfermedad repuntó tras el divorcio de su segundo marido, Tony Anikpe, regresando en varias ocasiones a la Clínica López Ibor por presentar cuadros de desequilibrio emocional.
Muy recuperada y siempre amable, Mosquera ha declarado a Jordi González y sus colaboradores que la medicación le está funcionando a la perfección. "Tomo dos pastillas todas las noches para equilibrar mi estado de ánimo, sigo trabajando en mi centro de belleza y disfruto del cariño de mi niña, Raquel, a quien quiero muchísimo, y de mis amigos y familiares". Reconoció que el apoyo de los suyos, el amor de su hija y un trabajo que la llena y le gusta muchísimo son el perfecto complemento para su tratamiento médico.
A Jorge Javier Vázquez, tertuliano de La Noria, sorprendido por la naturalidad con la que Raquel hablaba de su enfermedad, le espetó que "¡ojalá todas las locas estuviesen tan bien como yo!".
No pudieron faltar las preguntas sobre su ex marido, el nigeriano Tony Anikpe pero ahí, la peluquera se mostró tajante. Todo acabó, están divorciados y el tema ya no está a discusión. Tampoco quiso entrar en si Anikpe paga o no lo que le corresponde para Raquelita. "Él llama casi todos los días para hablar con su hija, yo le paso el teléfono y ya está", zanjó el tema.
Está claro que Mosquera ha pasado una vez más página y piensa seriamente en rehacer su vida aprovechando el buen momento en el que dice que se encuentra. Raquel ha asegurado que está volviendo a salir -"pero espero que a partir de ahora no tenga fotógrafos al acecho las 24 horas"-. "Me gustaría volver a enamorarme porque me siento bien y soy una mujer a la que le gusta que estar en pareja. Quiero que alguien me quiera y que se preocupe por mí", concluyó.
Raquel Mosquera no había vuelto a un plató de prime time desde aquella descarnada entrevista en Antena 3 en la que contó todos los detalles de su intento de suicidio aquel fatídico 13 de noviembre de 2008, del que se hizo eco El Semanal Digital.
Si su aparición en DEC del mes de diciembre se basó en el escabroso relato de cómo y porqué se estuvo a punto de quitar la vida, su paso de este sábado por La Noria se centró en su aparente recuperación y dio una imagen muy positiva de la viuda de Pedro Carrasco y ex señora de Toni Anikpe aunque, eso sí, pasa por una delicada situación económica.
Durante los últimos años, Mosquera ha ingresado en varias ocasiones en centros de salud mental por sufrir un trastorno bipolar y ahora reconoce que "está haciendo las cosas bien" y que se está medicando con disciplina para "poder llevar una vida normal".
La popular "peluquera de España" ha explicado que se autoencerró prácticamente durante tres años en su casa tras la dramática muerte de su marido Pedro Carrasco y probablemente todo hubiera evolucionado de manera diferente si ya entonces se hubiera puesto en tratamiento. Su enfermedad repuntó tras el divorcio de su segundo marido, Tony Anikpe, regresando en varias ocasiones a la Clínica López Ibor por presentar cuadros de desequilibrio emocional.
Muy recuperada y siempre amable, Mosquera ha declarado a Jordi González y sus colaboradores que la medicación le está funcionando a la perfección. "Tomo dos pastillas todas las noches para equilibrar mi estado de ánimo, sigo trabajando en mi centro de belleza y disfruto del cariño de mi niña, Raquel, a quien quiero muchísimo, y de mis amigos y familiares". Reconoció que el apoyo de los suyos, el amor de su hija y un trabajo que la llena y le gusta muchísimo son el perfecto complemento para su tratamiento médico.
A Jorge Javier Vázquez, tertuliano de La Noria, sorprendido por la naturalidad con la que Raquel hablaba de su enfermedad, le espetó que "¡ojalá todas las locas estuviesen tan bien como yo!".
No pudieron faltar las preguntas sobre su ex marido, el nigeriano Tony Anikpe pero ahí, la peluquera se mostró tajante. Todo acabó, están divorciados y el tema ya no está a discusión. Tampoco quiso entrar en si Anikpe paga o no lo que le corresponde para Raquelita. "Él llama casi todos los días para hablar con su hija, yo le paso el teléfono y ya está", zanjó el tema.
Está claro que Mosquera ha pasado una vez más página y piensa seriamente en rehacer su vida aprovechando el buen momento en el que dice que se encuentra. Raquel ha asegurado que está volviendo a salir -"pero espero que a partir de ahora no tenga fotógrafos al acecho las 24 horas"-. "Me gustaría volver a enamorarme porque me siento bien y soy una mujer a la que le gusta que estar en pareja. Quiero que alguien me quiera y que se preocupe por mí", concluyó.
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